Bajo la alfombra de Enrique Granados

6] El magistral de Vetusta y la Salve Regina de Granados

Xoán M. Carreira

viernes, 17 de noviembre de 2017

A finales del invierno de 1896, Enrique Granados escribió una carta a Felipe Pedrell solicitándole la dirección del obispado de Alcalá a la cual proyectaba enviar la partitura de su única composición de música litúrgica, una Salve Regina a cuatro voces con acompañamiento de órgano,* que irónicamente Granados describe como su "gran obra, la monumental Salve." El 10 de abril vuelve a escribir a Pedrell en relación a esta misma obra: "Voy a hacerle una pregunta de discípulo a maestro. Desearía saber su opinión sobre mi Salve, pues la he hecho con bastante ilusión después de mi enfermedad. El lema Nadie es viejo en el saber. Desearía me dijera cual ha sido premiada."*  

El único manuscrito conocido de esta "Música sacra Op. 1, Nº 1, a 4 voces con acompañamiento de órgano", descrito con su habitual precisión por Douglas Riva,* está  fechado el 13 de marzo de 1896, lleva el lema Nunca se es viejo en el saber, consta de cuatro páginas y se conserva en el Museu de la Música de Barcelona. La obra fue compuesta para participar en el concurso convocado por la revista mensual La música religiosa en España, órgano de la Asociación fundada por el Excmo. Sr. D. José María de Cos bajo la advocación de San Isidoro de Sevilla para la reforma de la música en la Iglesia, según las prescripciones de la Santa Sede.

De periodicidad mensual, La música religiosa en España inició su publicación en enero de 1896 y publicó al menos 48 números pues el último número identificado corresponde al mes de junio de 1899. Impreso en Madrid por Viuda de Treceño en un formato de 24 cm. de altura, constaba de 16 páginas e insertaba algunas partituras. Dirigida por Felipe Pedrell, sus principales colaboradores fueron Fray Eustoquio de Uriarte OSA, la medievalista María Bobillier (a) "Michel Brenet", Fray Jean Parisot OSBRafael Mitjana y Giovanni Tebaldini, junto a dos que no he logrado identificar: J. Alfonso y quien firma bajo el pseudónimo "Jean de Muris". Estos autores publicaron en castellano "una serie de artículos extensos relacionados siempre con la música religiosa. Entre sus secciones habituales se encuentran biografías, bibliografía especializada y una titulada Revistas del movimiento musical religioso en España y en el extranjero"*

A pesar de ser una publicación frecuentemente citada en la abundante bibliografía musicológica sobre el movimiento coral durante la Restauración borbónica y/o sobre dicho movimiento musical religioso en España, ninguno de los autores que acotan citas aparentemente literales de La música religiosa en España indican el número de la revista y la página de la misma en la cual se publicó el texto que acotan. Tampoco mencionan los archivos o bibliotecas en los que han consultado esos ejemplares de la revista, de la cual no se conocen índices analíticos*. Agradezco a la Biblioteca de la Abadía de Monserrat -en la persona de Àngels Rius i Bou- las facilidades ofrecidas para acceder a su colección de La música religiosa en España de la cual proceden los textos reproducidos a continuación.

Una Salve de concurso

El primer número de La música religiosa en España publicó las bases de su primer y único concurso de composición de música religiosa, eligiendo como sujeto la antífona mariana Salve Regina. 

Nuestros Concursos

Nuestra Asociación ha adoptado el acuerdo de inaugurar desde el primer día de la publicación de este Boletín una serie de concursos periódicos con objeto de favorecer y estimular la composición v ejecución de música moderna verdaderamente digna de la Iglesia.

Nuestro criterio para la buena marcha y regularidad de estos concursos se inspirará ahora y siempre en las enseñanzas del Soberano Pontifice. Cuanto más se acerque una composición musical á la índole del canto gregoriano, que la Iglesia mira como verdaderamente suyo (1), tanto más podrá ostentar el título de música religiosa. No proscribimos ningún elemento nuevo, ni el canto polifónico, ni el canto cromático, siemþre que tengan dichas dotes (2),  pero bajo ningún pretexto consentiremos que se infrinjan las terminantes establecidas por la Iglesia. Las mismas bellezas superiores de una obra musical no podrán hacernos olvidar los derechos de la liturgia.

Tal es y será nuestro criterio para juzgar con serena imparcialidad de las composiciones presentadas: que se sujeten a este criterio los que nos honren enviándonos composiciones, y unos y otros habremos cumplido nuestro deber.

Dicho esto inauguramos el primer concurso para adjudicar un único premio a la mejor composición inspirada en la plegaria mariana, Salve Regina, Mater misericordiae, escrita a dos, tres o cuatro voces (3), con acompañamiento de ógano.

Las composiciones que se presenten a concurso se remitirám manuscritas de mano extraña a la del autor y acompañadas de un lema, a la Secretaría de Cámara del Obispado de madrid-Alcalá, San Justo 2.

El plazo de admisión expira el día 31 de Marzo próximo, y en el Boletín del mes inmediato se publicarán el dictamen del Jurado calificador nombrado por el Excmo. E Ilmo. Sr. Presidente de la Asociación, y el Lema de la composición que haya merecido premio, indicándose los compases determinados de la obra premiada que de su puño y letra, aompañados de su firma, deberá remitir el autor como comprobante de su personalidad.

La obra premiada será publicada por la Asociación, repartida en el Boletín y ejecutada en alguna de las funciones que celebre dicha Asociación, regalándose al autor un número de ejemplares acompañados e una comunicación honorífica firmada por el Excmo. e Ilmo. Sr. Presidente de la Asociación, y de una copia del dictamen suscrito por los individuos del Jurado calificador.

[Notas al pié]

1) Reglamento para la música sagrada, compuesto por la Sagrada Congregación de Ritos en sus reuniones ordinarias de Junio de 1884 [sic], Art. 2º

2) Esto es, “las del canto que la Iglesia mira como verdaderamente suyo”, Id. Id, Artículo 3º

3) Quedan proscritos, naturalmente, los “a solo” y taxativamente todo lo dispuesto em las ordenaciones especiales sobre la música vocal e instrumental de índole profana, la omisión o repetición indiscreta de las palabras del texto, etc. (Artículos 9º, º0º y 11º del Reglamento de la Sagrada Congregación de Ritos, año 1894.*

Al concurso de La música religiosa en España se presentaron ocho obras y según lo convenido en la convocatoria, la revista publicó tres meses después una resolución previa del jurado presidido por Felipe Pedrell, del cual fueron vocales el crítico musical José M. Esperanza y Sola, Valentín Zubiaurre y Valentín de Arín, ejerciendo de secretario el gran violinista Jesús de Monasterio, profesor del Conservatorio Nacional al igual que Arín, Pedrell y Zubiaurre.

Nuestros Concursos

El Jurado calificador de las composiciones presentadas a concurso, nombrado por el Excmo. Sr. Arzobispo-Obispo de Madrid-Alcalá, Presidente de la Asociación para la reforma de la Música religiosa, establecida en Madrid, nos ha comunicado el Acta de examen de dichas composiciones, que copiamos a continuación para que llegue noticia de los interesados:

«El Jurado examinador de las composiciones presentadas al concurso convocado por la Asociación para la Reforma de la Música Religiosa, ha procedido con toda detención e imparcialidad al examinar las ocho composiciones que se le han comunicado de orden de su E. I. el Sr. Arzobispo-Obispo de Madrid-Alcalá, y en su leal saber y entender juzga digna de premio la señalada con el lema Vitam in pendere vero; pero encontrando en la prosodia algunas deficiencias que en nada afectan la parte musical y que, por lo mismo, serían muy fáciles de corregir, hace saber al autor que, si tiene a bien rectificarla en el sentido que se expresa, ateniéndose a la acentuación ordenada por la Iglesia romana, remita una copia de dicha composición con las oportunas enmiendas. Sin llenar esta. condición á satisfacción del Jurado calificador, se veria éste en la sensible necesidad de no adjudicarle el premio.

Madrid, 20 de Abril de 1896 . Jesús de Monasterio. José M. Esperanza y Sola.. Valentín Zubiaurre. Valentín de Arín. Felipe Pedrell.»*

Finalmente, el concurso de La música religiosa en España quedó desierto y, por lo que parece, no volvió a convocarse nuevamente.

Nuestros Concursos

El Jurado calificador de las composiciones presentadas al Certámen acordado por la Asociación para la reforma de la música religiosa, ha dirigido al Excmo. e Ilmo. Sr. Arzobispo de Madrid-Alcalá, Presidente de dicha Asociación, la comunicacion é informe siguiente

"Excmo. e. Ilmo. Sr. Cumpliendo que suscriben el honroso encargo que V. E. I. se dignó conferirles, han examinado con todo esmero y detenimiento las composiciones musicales presentadas al Certamen acordado por la Asociación para la reforma de la música religiosa, y que publicó oportunamente en la Revista órgano de la misma."

"Enojoso sería, sin conducir además a fin práctico alguno, el que el Jurado reseñase una por una las referidas obras e hiciese constar en este informe, ya el demérito de unas, ya el valor relativo de otras, creyendo que este prudente silencio que se impone, lejos de retraer a sus autores en los certámenes que en adelante se celebren, les animará a corregir sus errores y tratar de ganar en buena lid el premio que no alcanzaron ahora."

"Baste decir a V.E.I. que el detenido estudio que, como queda dicho, hizo el Jurado de las composiciones objeto del Certamen, por voto unánime, estimó que solo una, escrito en el género religioso moderno, por la corrección de la forma, el interés melódico y harmónico, y el conocimiento que revela en este ramo del arte, era digna y merecedora de premio: la señalada con el lema Vitam impendere vero."

"No se decidió, sin embargo, el Jurado a otorgársele desde luego, al ver que en la prosodia de la Salve Regina, que era la letra de la composición, se notaban ciertas deficiencias, que si en nada afectaban a la parte musical, y por tanto eran fáciles de corregir, no estaban conformes con la acentuación establecida por la Iglesia Romana, y creyó de su deber hacerlo presente, publicándose el acta que al respecto se extendió, en el número de la Revista ya citada, correspondiente al mes de Abril, a fin de que llegando por este medio a conocimiento del autor los reparos que a su composición ponía el Jurado, los corrigiese y remitiera una copia de aquella con las oportunas enmiendas. Con efecto, poco tiempo después, se recibió en la Secretaría de Cámara de V.E. una nueva copia de la composición, la cual pasó al Jurado a los efectos consiguientes."

"Examinada por el mismo, y comparada con el ejemplar primeramente presentado, el Jurado estima también por voto unánime:"

"1º. Que si bien el autor ha corregido algunas deficiencia que en la prosodia de la plegaria mariana existían ha conservado otras. poco o nada conformes con'la acentuación establecida por la Iglesia Romana."

"2º. Que el deseo, por desgracia no realizado, de atenerse a dicha prosodia, ha conducido al autor a hacer ligeras modificaciones en el texto musical algunas de las cuales ciertamente aumentan su interés, pero alteran, como es consiguiente, la. partitura primeramente presentada."

"3º. Que de la comparación de ambas, resulta que las dos han sido escritas de puño v letra del mismo autor, v no por mano extraña, faltando la condición establecida en la convocatoria."

"Consecuencia de cuanto queda expuesto es que el Jurado, lamentando que no le sea dable otorgar el premio a la composición señalada con el lema Vitam impendere vero por más que reconozca sea superior en alto grado a todas las demás presentadas, y teniendo en cuenta que éstas carecen más ó menos de las condiciones necesarias para alcanzar la recornpensa prometida, tiene el sentimiento de declarar desierto el concurso a que este inforrne se refiere."

"Ðios guarde á V. E. I. muchos años. Madrid 17 de Junio de 1896. Jesús de Monasterio. José M. Esperanza y Sola.. Valentín Zubiaurre. Valentín de Arín. Felipe Pedrell."

"Excmo. é Ilmo. Sr. Arzobispo Obispo de Madrid Alcalá."*

La introducción a la edición de Douglas Riva de la Salve Regina -firmada por Riva y Miriam Perandones- proporciona la siguiente información sobre esta obra:

La Salve, antífona escrita por Granados para coro con acompañamiento de órgano, está fechada el 13 de marzo de 1896. La obra responde al espíritu del proceso europeo en el que está inmerso Granados de regeneración de la música religiosa, en nuestro país liderado, entre otros, por su maestro Felipe Pedrell. En esta época, Pedrell está desarrollando en nuestro país su labor de reforma y "vulgarización" -según sus propias palabras- de la música religiosa en varios frentes: la recuperación de la polifonía renacentista española de Morales, Guerrero o Victoria, la puesta en valor de este repertorio a través de conferencias, el despliegue de su extraordinaria labor musicológica en la Hispaniae Musica Sacra y la organización de diversos conciertos con los que Granados se muestra entusiasta en las cartas a su maestro, ya que como el mismo Pedrell reconoce en sus Orientaciones, sus discípulos de entonces se sentían "profundamente transformados" por estos estudios. La Salve, contribución de Granados a este proceso de regeneración, es compuesta para ser presentada a un concurso en el que el propio Pedrell formará parte del jurado.

La obra, originariamente acompañada del lema "Contribuyamos todos a la gran obra", y finalmente portadora de la frase "Nunca se es viejo en el saber", participa de ese espíritu regeneracionista de regreso a los orígenes. En una de las cartas a su maestro, Granados incluye no sólo el lema definitivo y último de la Salve, sino que también hace mención a su suscripción al boletín mensual La música religiosa en España. Este boletín dependía de la Asociación para la reforma de la música religiosa de la que Granados formaba parte. Había sido fundada alrededor de junio de 1895 junto a la Asociación Isidoriana por el arzobispo-obispo de Madrid-Alcalá Sr. D. José María de Cos y su meta era la reforma según las prescripciones de la Santa Sede. Esta publicación nace en enero de 1896 y ya en el primer número convoca al concurso de música religiosa en la sección "Nuestros concursos", con un "único premio a la mejor composición inspirada en la plegaria mariana Salve, Regina, Mater misericordia, escrita a dos, tres o cuatro voces con acompañamiento de órgano." Se presentaron ocho obras pero el premio quedó desierto puesto que el jurado del que formaba parte Pedrell consideró que las obras carecían "más o menos de las condiciones necesarias para alcanzar la recompensa prometida".

La composición debía ajustarse al reglamento para la música sagrada realizado por la Sagrada Congregación de Ritos en junio de 1894. El boletín transcribe en este mismo número las reglas a seguir, inexcusables para ganar el premio y que Granados sigue fielmente; a saber, que la música se adapte al espíritu y al texto de la Sagrada Liturgia, el uso de la música vocal polifónica en estilo palestriniano, que no se guarde especialmente el sentido del texto sin repetir u omitir texto indiscriminadamente y procurar que la música de órgano se adapte a la naturaleza ligada, armónica y grave de este instrumento siguiendo el carácter sagrado, sosteniendo decorosamente el canto y sin ahogarlo, puesto que lo más importante es la palabra*.

Ocho años después Miriam Perandones publicó una versión resumida de este mismo texto en la introducción a su edición del epistolario de Granados, volviendo a insistir en que la Salve "participa del espíritu regeneracionista de regreso a la tradición"*.

Aún teniendo en cuenta su confusa redacción, el texto que he reproducido contiene relevantes elipsis de información así como diversas inexactitudes y errores conceptuales y materiales que afectan a la comprensión del proceso productivo de la Salve de Granados y, sobre todo a las circunstancias socio-políticas del concurso para la que fue compuesta. 

1. Es falso que José María de Cos fuese arzobispo de Madrid-Alcalá, tal cargo no existía en 1896 aunque él tuviese condición personal de arzobispo. Tras haber sido canónigo de la catedral de Oviedo y obispo de Mondoñedo y de Santiago de Cuba, José María de Cos y Macho (1838-1919) fue obispo de Alcalá entre 1892 y 1902, fecha en la cual fue designado arzobispo de Valladolid, cardenal-arzobispo desde 1911. Senador perpetuo del Reino de España en representación de Cuba desde 1889 hasta su muerte, monseñor Cos sigue siendo recordado en nuestros días a través del personaje ambicioso y calculador del canónigo magistral don Fermín de Pas, su retrato  literario en La Regenta (1884-85) de Leopoldo Alas Clarín, novela que dió lugar a un escándalo que le costó un proceso judicial a Clarín y un traslado forzoso a Cos.

2. No se justifican las fuentes de la información sobre la convocatoria del concurso y su resolución. 

3. La descripción de las bases del concurso no acota las citas literales de dichas bases ni discrimina las glosas que de las mismas hacen los redactores de la introducción.

4. Tanto en su introducción a la edición de la Salve como en la del epistolario granadino, Perandones publica "las reglas a seguir, inexcusables para ganar el premio", entre las cuales están la adaptación de la música al "espíritu y el texto de la Sagrada Liturgia" y "que no se guarde especialmente el sentido del texto sin repetir u omitir texto indiscriminadamente". En ningún lugar de la convocatoria del concurso figuran las reglas mencionadas por Perandones, la segunda de las cuales es un dislate desde la perspectiva de la música sacra.

5. En ambas introducciones,sin aportar argumentos ni pruebas, Perandones afirma taxativamente "que Granados sigue fielmente" las reglas del concurso. Por una parte no muestra las fuentes de las que toma el reglamento, el cual transcribe fragmentariamente, con errores manifiestos y con interpolaciones de la propia Perandones. Por otra parte renuncia a analizar la Salve de Granados y/o aportar fragmentos de la misma que sirvan de soporte a su afirmación sobre la fidelidad de esta obra a las reglas del concurso. Y por último, que no lo último, el acta del jurado descalifica siete de las Salves presentadas a concurso -entre ellas la de Granadospor carecer "de las condiciones necesarias para alcanzar la recompensa prometida", en palabras de Perandones.

6. No se explican las diferencias entre la Asociación Isidoriana y la Asociación para la reforma de la música religiosa. ¿Cuáles eran los objetivos de cada una de ellas? ¿Existía algún tipo de jerarquía o dependencia entre ellas? ¿Cuál de ellas era la  dominante? O bien, como parece derivarse de la consulta de otras fuentes secundarias, ¿eran una única asociación?

7. No existen pruebas de que Enrique Granados fuese miembro de la Asociación para la reforma de la música religiosa ni de la Asociación Isidoriana. Tal y como dice Perandones, la carta de Granados a Pedrell de 10 de abril de 1896 hace referencia a la cuestión, pero única y exclusivamente para disculparse porque no había hecho los tramites para pertenecer a dichas asociaciones: "Uno de estos días mandaré el importe de suscripción, no lo he hecho antes pues Casals quiere también suscribirse y lo mandaremos juntos." De hecho en dicha carta Granados pide a Pedrell la dirección del obispado, que consta en la convocatoria, lo que prueba que Granados no tenía un ejemplar del primer número de  La música religiosa en España.

8. Según Perandones, la Salve de Granados concursó originariamente acompañada del lema "Contribuyamos todos a la gran obra", y finalmente portadora de la frase "Nunca se es viejo en el saber". En realidad, el único manuscrito existente de la Salve contiene únicamente el segundo lema y no se observan tachaduras o raspados que permitan inferir que existió un lema anterior.

9. Tal y como escribe Perandones, en su carta a Pedrell de 10 de abril de 1896 Granados le revela el lema con el que presentó su obra a concurso. Puesto que la autoría de las obras estaba protegida por una plica cerrada y era desconocida para el jurado, que Granados revele su lema al presidente del jurado es una actuación manifiestamente tramposa que no puede ser interpretada como un acto de buena fe.

10. Perandones afirma que la Salve de Granados participa del "espíritu regeneracionista de regreso a la tradición" lo cual es una contradicción flagante pues no se puede ser tradicionalista y regeneracionista a la vez. Uno de los lemas de los regeneracionistas, acuñado por Joaquín Costa, era Escuela, despensa y doble llave al sepulcro del Cid, en clara crítica a los iconos tradicionalistas promovidos por su virulento enemigo Marcelino Menéndez y Pelayo, defensor de las más rancias tradiciones castellanas, honor y fe de carbonero incluidas. 

11. Por más que se le mencione en la convocatoria del concurso, el "reglamento para la música sagrada realizado por la Sagrada Congregación de Ritos en junio de 1894" no posee el carácter imperativo que parece atribuirle Perandones. Como expliqué en otro artículo de esta serie Bajo la alfombra de Enrique Granados, la primera ordenación jurídica de la música sacra fue el Motu Proprio tra le sollecitudini (22 de noviembre de 1903) de Pío X. El único documento vaticano sobre música de esa fecha es la Ordinatio de musica sacra (7 de junio de 1894) dirigida por León XIII a los obispos italianos, que es obviamente el documento al que se refieren tanto  La música religiosa en España como Perandones.

Notas

1. Enric GRANADOS, "Religious Works", revisión de Douglas Riva, Barcelona: Editorial de música Boileau, 2008

2. Miriam PERANDONES, "Correspondencia epistolar (1892-1916) de Enrique Granados", Barcelona: Boileau, 2016, cartas 218 y 219, pp 275-276

3. Jacinto TORRES Mulas, "Las publicaciones periódicas musicales en España (1812-1990), Madrid: Instituto de Bibliografía Musical, 1991, p 561, ficha 0629

4. El Dr. Torres Mulas me comunica que a finales de los ochenta existían ejemplares de la revista en la BNE, Biblioteca de Cataluña y Biblioteca del Orfeó Catalá. A fecha 22 de noviembre de 2017 no se localizan las colecciones de la revista ni en la BNE ni en la BC, a pesar de existir fichas de las mismas.

5. “La música religiosa en España” n.º 1 (enero de 1896), pp 7-8

6. “La música religiosa en España” n.º 4 (abril de 1896), p 57

7. “La música religiosa en España” n.º 6 (junio de 1896), 84-85

8. Enric GRANADOS, , "Religious Works", revisión de Douglas Riva, Barcelona: Editorial de música Boileau, 2008. Introducción por Douglas Riva y Miriam Perandones

9. Miriam PERANDONES, 2. Miriam PERANDONES, "Correspondencia epistolar (1892-1916) de Enrique Granados", Barcelona: Boileau, p 46

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