DVD - Reseñas

La voz como sustancia electrónico-instrumental

Paco Yáñez

lunes, 4 de diciembre de 2017
John Cage: A Flower; 45' for a speaker & 27'10.554''; Music for___; The Wonderful Widow of Eighteen Springs. Allen Otte: Connecting Egypt to Madison through Columbus Ohio, Cage, and the History of the American Labor Movement. Joan La Barbara: as lighting comes, in flashes; Autumn Signal; Cyclone. Bruce Ditmas, sintetizador, guitarra y percusión. Joan La Barbara, voz, percusión y desfasadores. Allen Otte, voz, piano preparado y percusión. Bonnie Whiting, voz, piano y percusión. Brian Brandt, Allen Otte, Carol Parkinson y Bonnie Whiting, productores. Hal Dalby, Jim Gable, Paul Geluso, Josef Kucera, Joan La Barbara y Fred Miller, ingenieros de sonido. Dos Blu-rays de 152 y 66 minutos de duración grabados en el Studio 209 de Santa Mónica; en el California Institute of the Arts, Valencia (CA); en la University of California, San Diego; y en el Downtown Sound de Nueva York (Estados Unidos), en abril de 1977, agosto y septiembre de 1978, febrero y marzo de 1981, y mayo de 2011. mode records 296 (Cage) y 298 (La Barbara).

Dada la mayoritaria presencia en nuestros hogares de televisores que de ciencia ficción nos hubiesen parecido hace tan sólo unos años, se hace fundamental que las fuentes desde las que importamos las imágenes a nuestras tan a menudo imponentes pantallas sean de buena calidad y suministren un fotograma lo suficientemente amplio como para que no se produzcan molestas pérdidas de definición y distorsiones. La generalización del Blu-ray ha ayudado sobremanera a paliar tales deficiencias, si bien se trata de un formato muy poco utilizado por los sellos de música contemporánea, con la merma de calidad de ello depara. Consciente de tal situación (aunque la inversión económica en el formato sea mayor, en tiempos de enquistada crisis discográfica), el productor de mode records, Brian Brandt, se lanza a la comercialización del Blu-ray en un sello que ya nos tenía habituados a la publicación de muchas de sus ediciones en doble formato: disco compacto y DVD, algo muy de agradecer cuando hay imagen de por medio, o si de obras de larga duración se trata (pensemos en los inmensos tapices sonoros de Morton Feldman, tantos de ellos publicados por mode en DVD sin cortes intermedios).

John Cage: obras para percusión, Vol. 4

Como no podía ser de otro modo en el sello que tiene el mayor catálogo fonográfico dedicado a John Cage (Los Ángeles, 1912 - Nueva York, 1992), el genio californiano y buque insignia de mode records protagoniza el primer Blu-ray lanzado al mercado por Brian Brandt, con el cuarto volumen de su serie dedicada a la percusión cageana. Por Mundoclasico.com ya han pasado los tres primeros volúmenes (mode records 229, 243 y 272), que abordaban distintos periodos y formaciones instrumentales de un género fundamental en el catálogo del compositor (pensemos, por tomar un ejemplo significativo, en cómo desde la percusión Cage concibió el piano preparado). En este cuarto volumen no encontraremos piezas tan atractivas y potentes como en los tres primeros, integrándolo obras para percusionista que también lleva a cabo la parte vocal de la partitura, con ejemplos tan tempranos como The Wonderful Widow of Eighteen Springs (1942) o A Flower (1950), ambas presentes en este BD, con sus reminiscencias irlandesas, vía texto de James Joyce y su despojada línea melódica. El canto se acompaña de percusión atacada en un piano con el teclado cerrado, de forma que la tapa del mismo se convierte en el espacio de golpeo y resonancia para este 'lied' de tan peculiar requerimiento pianístico. Cage demanda de la cantante en estas partituras que no utilice vibrato, y a ello es fiel una Bonnie Whiting de voz aguda y dulce, con cierta ingenuidad que le confiere al aroma de ambas canciones un toque fabulado, algo que se refuerza por la muy delicada percusión de la caja del piano, atacada sutilmente con los dedos de la, aquí, cantante-percusionista. Otro registro vocal, más oscuro, lo encontramos en otra de las grabaciones más conocidas de estas dos piezas, la realizada por Joëlle Léandre para el sello Montaigne (MO 782121), que en su caso no percute un piano (instrumento de la versión original), sino su contrabajo, con lo cual potencia unas resonancias, como la propia voz de Léandre, más cavernosas, constituyendo dos aproximaciones muy bellas y diferenciadas.

En las dos restantes partituras ejecutadas por Bonnie Whiting, la percusionista norteamericana hace un muy buen uso de la apertura y la flexibilidad que John Cage habilitaba en su música para que sus intérpretes se convirtiesen en co-creadores de sus obras, siendo una de estas posibilidades la realización en paralelo de dos o más partituras (un enfoque cuyas reminiscencias nos llevan a Charles Ives, por su cohabitación de músicas discrepantes, así como al desarrollo paralelo de música y ballet en las colaboraciones del propio Cage con Merce Cunningham). Así, para la realización del año 2010 de lo que Whiting titula 51'15.657'' (en un deje tan cageano como lo es el titular la obra con la duración exacta de su ejecución), la percusionista une dos piezas de John Cage: 45' for a speaker (1954) y 27'10.554'' (1956), para percusionista. La realización/versión de Whiting incluye un set de percusión en el que codifica timbres que se ajusten de forma correcta a los colores de la lectura, reuniendo instrumentos de madera, membranas y metal, además de los objetos cotidianos (copas, platos, etc.) tan frecuentes en los conjuntos percusivos cageanos. La parte vocal se conforma a través de un corta y pega de diversas conferencias de John Cage, en las que aborda aspectos fundamentalmente musicales derivados de la experiencia compositiva del californiano y de su preparación de los instrumentos. La lectura de Bonnie Whiting es muy delicada y poética, flexible y bien modulada en cuestiones de afinación, melodía, tempo, graduaciones dinámicas y desarrollo de técnicas vocales extendidas, como las realizadas con agua en el interior de su boca, o diversos sonidos guturales.

A pesar de que Bonnie Whiting se plantea 51'15.657'' como un desgranar diversos estados de tensión, ritmo y color, en general se trata de una realización muy viva (algo en lo que incide, en directa correlación, la filmación del videocreador gallego Antón Cabaleiro, habitual en las propuestas visuales de mode records). Mientras, en la realización del año 2011 de Music for Two (By One), Whiting se muestra más contenida y ceremonial, aunque no desde su comienzo, que arroja una vehemencia y una teatralidad que nos recordará, en lo vocal, a piezas tan histriónicas como Aria (1958), sino en el desarrollo en simultáneo de los elementos musicales dispuestos por Cage en el conjunto de diecisiete piezas que conforman Music for___ (1984-87), partitura para instrumento indeterminado cuya versión conjunta Whiting vuelve a confiar a voz y percusión. En su desarrollo, se activan elementos percusivos convencionales y no convencionales (como macetas), avanzando hacia un paisaje con fuertes influencias de la música oriental, por su carácter meditativo y ceremonial, cargado de una honda serenidad y belleza, tanto en las resonancias como en el peso de los silencios.

Por su parte, el percusionista Allen Otte, incorporando fragmentos de Music for Marcel Duchamp (1947) y Variations II (1961) -ambas de de John Cage-, comparte con nosotros su partitura Connecting Egypt to Madison through Columbus Ohio, Cage, and the History of the American Labor Movement (2011), obra que él mismo interpreta haciéndose cargo del piano (preparado) y de los efectivos de percusión, además del recitado, de fuerte carga sindical y reivindicativa: algo tan en boga en el panorama artístico y social de los Estados Unidos desde la llegada de su actual presidente a la Casa Blanca. El propio Otte es también el protagonista, junto con Bonnie Whiting, del muy jugoso extra que este primer Blu-ray de mode records nos ofrece, exprimiendo así la mayor capacidad del formato. Se trata de una filmación de 73 minutos de duración en la que ambos dialogan sobre la percusión de John Cage, centrándose en las piezas reunidas en este disco: conversación profusamente ilustrada en imágenes por las soberbias partituras cageanas, auténticas obras de arte, no sólo por su notación sino por su innegable belleza plástica, que podemos también ver en el libreto del BD, pues hasta once ejemplos incorpora (algunas de ellas, en color). Se trata de un libreto firmado por la propia Bonnie Whiting, muy explicativo de cada pieza, especialmente en lo referido a la ejecución en simultáneo de diversas partituras de John Cage.

La calidad de sonido de este primer Blu-ray de mode records es, como se esperaba, excelente, siendo editadas las grabaciones en 48khz/24-bit PCM estéreo (igualmente en el disco compacto: el otro formato en el que mode nos ofrece este registro). Por lo que a la filmación se refiere, presenta una ratio de 16:9 en formato NTSC, siendo su región 0. La calidad de imagen es muy buena, especialmente en 51'15.657'', más neutra; mientras que en The Wonderful Widow of Eighteen Springs y A Flower Antón Cabaleiro opta por un tono miel para Bonnie Whiting, intérprete en Music for Two (By One) iluminada más sombríamente, con predominio del gris, lo que depara una nitidez más pobre, además de la presencia de unas sombras del micrófono sobre la percusionista que no son de recibo en una filmación profesional. En todo caso, cuarta entrega de una serie fundamental para conocer mejor el pensamiento musical de John Cage, como lo es su producción percusiva.

Joan La Barbara: obras vocales

El segundo Blu-ray que hoy reseñamos está dedicado a una compositora que, en su faceta de vocalista, colaboró muy estrechamente con John Cage, además de con la mayor parte de los compositores de la (bien o mal llamada, según opiniones) New York School (musical), como Morton Feldman o Earle Brown, así como con los principales minimalistas neoyorquinos (formando parte de los ensembles de Steve Reich y Philip Glass). Nos referimos a Joan La Barbara (Filadelfia, 1947), de quien mode records publica un estupendo Blu-ray únicamente en formato audio (sin filmación), lo que propicia una calidad de sonido superlativa, además de la posibilidad de audición en multicanal, tal y como estas piezas fueron concebidas (respeto al original potenciado por el hecho de que la propia La Barbara supervisó personalmente la edición de este Blu-ray).

La más antigua de las propuestas de este disco titulado the early immersive music of Joan La Barbara es, precisamente, la más larga y ambiciosa: Cyclone (1976-77). Nos adentramos de lleno en la corriente musical que desde finales de los años sesenta del pasado siglo se conoció en Nueva York como «Downtown» (de hecho, en su estudio se grabó este registro), y en la que encontramos a artistas y compositores como Alvin Lucier y Yoko Ono. Como estos, destaca La Barbara por un amplio uso en su obra de los medios vocales y electrónicos, así como por desarrollar ella misma los ámbitos de la composición y la interpretación, de forma totalmente intricada (llegando en algunas de las grabaciones de este Blu-ray a asumir Joan La Barbara la ingeniería de sonido de los registros). Cyclone es una pieza arrolladora que nos conduce al corazón de un tornado, como parte de la fascinación de la compositora por los fenómenos meteorológicos extremos. La obra, además de su paisajismo desasosegante e inquieto, conecta al tornado con la mente de quien lo contempla; de ahí, la proliferación de sonidos más naturalistas en la cinta, mientras que el apartado vocal es el que realiza la inmersión de tipo psicológico, ambos ámbitos muy relacionados por un sonido progresivamente espiral (lo que se potencia con esta nueva mezcla en surround 5.1 de las dieciséis pistas originales, en la que escucharemos la voz fugada por la escena acústica cual si el viento la arrastrase). Tanto la guitarra como los sets de percusión son tocados por medio de técnicas extendidas, de modo que se crea otra capa de ruidos añadida a las de voz y electrónica, abigarrando este paisaje convulso y ventoso, con sus ondas y grados de potencia tan atractivos, lo que nos mantiene asombrados y en vilo durante los treinta minutos que dura ésta, la propuesta más interesante del Blu-ray (además de la más destacada comercialmente, por cuanto se trata de su primera edición fonográfica en cualquier formato). 

En las otras dos obras del disco, Autumn Signal (1978) y as lighting comes, in flashes (1981), la voz es preponderante, estando muy influenciada por las sonoridades instrumentales extendidas de la música contemporánea, así como por la propia electrónica, conformando texturas que nos costará asociar con la laringe humana. El efecto de chasquido gutural, que se desplazaba por Cyclone a modo de verdaderas fugas vocales huracanadas, es reiterativo, conformando en Autumn Signal el material fundamental para articular la pieza, creando una suerte de vocalidad tridimensional con fuertes improntas de la danza contemporánea en cuanto a movimiento por el espacio; reconociendo La Barbara deudas explícitas con el bailarín y coreógrafo Merce Cunningham, antes mencionado en el caso de John Cage. Rainbow (1978), poema de la propia Joan La Barbara, sirve de base textual para crear, de nuevo, una obra marcada por el tiempo atmosférico, por esos días de otoño suspendidos, en los que parece que se inicia un cambio de ciclo, estacional y personal, pues volvemos al tan romántico vínculo de asociar naturaleza y estado(s) de ánimo.

En el caso de as lighting comes, in flashes, las influencias se amplían y complejizan; y así, podríamos retrotraerlas a piezas como Stimmung (1968), de Karlheinz Stockhausen; A-Ronne (1974), de Luciano Berio; o a tantas de las piezas vocales del propio John Cage. De nuevo, la danza vuelve a estar detrás de la concepción de su sonido móvil (de hecho, la pieza estaba pensada para ser ejecutada en el exterior, con danza y proyección de vídeo). Obra de autoexploración, en ella La Barbara registra todas las voces, posteriormente entreveradas electrónicamente, de forma que acabamos asistiendo a un parlamento múltiple de un yo analizado en sus resquicios y estratos. El hecho de que se hayan registrado ocho pistas de voz, permite a la compositora (aquí también vocalista), profundizar de forma más técnica y detallada en cada efecto: en sus multifónicos, grados de energía, patrones, melodías, ecos de la cultura india, onomatopeyas de animales, etc. Tal es la plétora de efectos vocales, que se podría creer que hay tratamiento electrónico de la voz, si bien todo es fruto de ese trabajo detallado en estudio de cada técnica vocal, por lo que as lighting comes, in flashes se acaba convirtiendo, en lo que a la pura técnica vocal se refiere, en la obra más impactante del Blu-Ray (algo ya conocido, pues tanto Autumn Signal como as lighting comes, in flashes habían sido publicadas previamente en LP en el sello Wizzard Records).

De nuevo, y como antes adelantábamos, estamos ante un Blu-ray de una calidad de sonido superlativa. Las cintas analógicas originales se respetan en su concepción espacializada y cobran un realismo impactante, con una gran espacialización y un timbre totalmente real. Los formatos de audio del Blu-ray son PCM estéreo, con una transferencia de la cinta analógica a 96khz/24-bit que proporciona una imagen impactante en dos canales; además de DTS-HD Master Audio y 24-bit 5.1 Surround Dolby TrueHD, formatos que depararán un mayor realismo en nuestros equipos a las respectivas ocho pistas de Autumn Signal y as lighting comes, in flashes, así como a las dieciséis de Cyclone. Las notas (en Blu-ray y compacto, pues mode ofrece el registro en ambos formatos) corren a cargo de Bernard Gendron y Joan La Barbara, siendo realmente detalladas, exhaustivas y bien referenciadas a la escena artística neoyorquina de los años setenta y ochenta, en el caso de Gendron; así como recorriendo cada pieza y su transformación en el tiempo y en los estudios de grabación, en el caso de La Barbara. Así pues, dos estupendos lanzamientos que esperamos auguren más ediciones del sello mode en Blu-ray.

Estos Blu-rays han sido enviados para su recensión por mode records.

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