Reportajes

John Corigliano: Mi Sinfonía n. 1

John Corigliano

martes, 30 de noviembre de 1999
Históricamente, muchos sinfonistas han sido inspirados por importantes eventos que afectarona sus vidas, y quizás ocasionalmente su elección de la forma sinfónica fue dictada por eventos extramusicales. Durante la pasada década, he perdido muchos amigos y colegas por culpa del sida, y el efecto acumulativo de esas pérdidas, me ha afectado profundamente. Mi primera sinfonía recibe la inspiración de la pérdida, la angustia y la frustración.Unos pocos años atrás me conmovió The Quilt, un ambicioso mural compuesto por miles de imágenes de personas muertas por el SIDA, cada uno construido por el amante del fallecido. Eso me hizo desear inmortalizaren música mi propia pérdida, y lo solitario que estaba en ese momento. Decidí dedicar los tres primeros movimientos de la sinfonía a tres amigos del ámbito musical. En el tercer movimiento se encuentran también referencias a otros muchos amigos fallecidos por esta causa.Estructurado en una forma A-B-A, el primer movimiento (Apologue: Of Rageand Remembrance) alterna la tensión de la angustia y la nostalgia del recuerdo. Está dedicado a un amigo concertista de piano. Un piano distante (fuera de lavista del espectador) interpreta el arreglo de Leopold Godowsky del Tango de Isaac Albéniz, su pieza favorita.El segundo movimiento (Tarantella) fue escrito en memoria de un amigo ejecutivo en la industria musical. El era también un pianista amateur, y en 1970 escribí un conjunto de danzas (Gazebo Dances para piano a cuatro manos) para ser interpretada por varios amigos, dedicándole la Tarantella final a él. Se trata de una pieza desenfada, que como en muchas tarantelas, no casa con el propósito para el que fueron compuestas. La tarantella es una danza del sur de Italia cuya velocidad se ve paulatinamente incrementadas. En la antigüedad se creyó que bailando esta danza se podía curar una forma de demencia causada por la mordedura de la Tarántula.Esta asociación viene a propósito de que mi amigo poseía una inteligencia legendaria en el campo musical, y resultó irónico que el sida le afectara a la mente, causándole una demencia. Yo escribí la tarantella para esta sinfonía queriendo reflejar las imágenes esquizofrenicas y alucinatorias que mi amigo podía sufrir en su enfermedad.El tercer movimiento (Chaconne: Giulio's Song) responde al recuerdo de una amistad de mis días de colegio. Giulio era un chelista amateur. Cuando murió hace unos pocos años, encontré una vieja cinta de dos de nuestras improvisaciones al chelo y al piano, que solíamos hacer con frecuencia. La cinta de 1962 me dió casi todo el material para el largo fragmento dedicado al chelo. Esta es la primera de una serie de recuerdos musicales de otros amigos.Para hacerme con temas que reflejaran a cada uno de los amigos, solicité a William M. Hoffman, el libretista de mi opera The Ghosts of Versailles, para añadir a cada tema una pequeña frase. Entonces compuse música para esos textos.Luego eliminé el texto e inserté la música en la Sinfonía. Esas melodías son interpretadas contra el fondo musical que es la chaconne, alternándose con los dialogos entre dos chelos solistas. La sección final (Epilogue) es ejecutada a base de repetidos acordes de los instrumentos de viento evocando las olas del mar. Para mi, las olas significan lo intemporal. Otra vez aquí, el piano del primer movimiento (el Tango de Albéniz/Godowsky) retorna, como hace la melodía de la tarantella (esta vez sonando distante y plácidamente), y los dos solos de chello, volviendo a su diálogo. Un lento diminuendo deja al chello sonando un La, la nota que abre la Sinfonía. Finalmente se hace el silencio.

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