Artes visuales y exposiciones

¿Alquilaría usted una habitación a esta mujer?

Juan Carlos Tellechea
viernes, 25 de mayo de 2018
Klaus Staeck. Sand fürs Getriebe © 2018 by Museum Folkwang Klaus Staeck. Sand fürs Getriebe © 2018 by Museum Folkwang
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Inconformista, provocador, defensor de los más débiles ante a la arrogancia de los más poderosos, así se define el diseñador gráfico, caricaturista, editor y jurista Klaus Staeck que fuera entre 2006 y 2015 presidente de la Academia de las Artes de Alemania, en Berlín, y a quien el prestigioso Museo Folkwang, de Essen, le ha dedicado en estos meses (del 9 de febrero al 8 de abril) una muy destacada exposición de sus trabajos del último medio siglo.

Sand fürs Getriebe (Arena para el engranaje), se titula la exhibición (catálogo de 256 páginas, edición Folkwang/Steidl) en homenaje al 80º aniversario del nacimiento de Staeck (Pulsnitz, cerca de Dresde/Sajonia, 1938) que pretende ser asimismo una contribución de este renombrado museo a la conmemoración del bicentenario del filósofo y economista Karl Marx, en Tréveris (el próximo 5 de mayo) y de su compañero de lucha, el también filósofo, sociólogo e historiador Friedrich Engels, en Wuppertal (el 20 de noviembre de 2020).

Al igual que Marx y Engels, Staeck, miembro crítico del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), sueña asimismo con un mundo mejor y se siente llamado permanentemente a hacer algo en contra de la injusticia social, así como a seguir aguijoneando a quienes prefieren repantigarse cómodamente en un sillón y dejar que todo siga como está, en medio de la insatisfacción que reina no solo en Europa, sino en todo el planeta. Es decir, echar arena y no aceite en el engranaje de nuestras sociedades.

Cerca de 200 carteles ordenados cronológicamente y creados entre 1971 y 2017 fueron presentados en la muestra, así como filmes documentales, fotografías y dos grandes instalaciones. Sus obras, muchas de carácter crítico-corrosivo, fueron objeto de más de 3.000 exposiciones individuales en Alemania y en el exterior.

Desde la década de 1960 sus carteles, postales, adhesivos y diseños gráficos múltiples son inseparables de los acontecimientos políticos y sociales de este país y expresión de sus ideas políticas de izquierda. Con cada esbozo, Staeck desvela una irregularidad y alienta a reflexionar sobre el estado de cosas que reina en la sociedad, el arte y la política. Staeck trabajó asimismo a lo largo de su carrera en cooperación con diversos artísticas plásticos, entre ellos, los alemanes Wolf Vostell (1932-1998) y Joseph Beuys (1921-1986), con quien mantuvo una amistad laboral de por vida, los suizos Dieter Roth (1930-1998) y Daniel Spoerri (1930), el estadounidense Nam June Paik (1932-2006), así como el belga Panamarenko (Amberes, 1940).

La fuerza explosiva de sus mensajes, motivos y esloganes satíricos lo llevaron a enfrentar 41 procesos jurídicos en su contra, de los cuales no perdió ni uno hasta ahora. Los carteles de Staeck son algo así como una marca registrada en Alemania y se los identifica de inmediato con su autor, como es el caso de Vorsicht Kunst! (¡Cuidado, arte!), de 1982, con líneas diagonales negras sobre fondo amarillo que emergen de un punto situado abajo a la izquierda y en cuyos campos figuran los nombres de algunos de los más célebres creadores: Goya, Picasso, Duchamp, Broodthaers, Darboven, Daumier, Buren, Haacke, Sarkis, Klee, Ulrichs, Matta, Warhol, Polke, Hamilton, Sieverding, Heartfield, Kaprow y Kantor.

Si bien es socio del SPD, Staeck ha preferido no trabajar como diseñador gráfico para su partido, permitiéndose incluso censurarlo si considera que su línea política de socialismo democrático se desvía de su visión hacia una sociedad libre, justa y solidaria de alcance popular.

Uno de los irónicos carteles que lo catapultó a la fama, con un tiraje de 75.000 ejemplares, fue el que divulgó durante la campaña para los comicios parlamentarios federales alemanes de 1972 (que llevó a la elección de Willy Brandt como canciller): ¡Trabajadores alemanes! El SPD quiere quitarles vuestras villas en el (cantón del) Tesino (Suiza), preferido entonces y todavía hoy por los nuevos ricos de este país.

Al canciller alemán Helmut Kohl le dedicó asimismo múltiples afiches, y últimamente hizo otro tanto con el presidente estadounidense Donald Trump. A ambos los comparó con las fabulosas historias del Barón Munchausen, el barón mentiroso, un singular personaje literario, entre antihéroe, cómico y bufón que inspira pena en ciertas ocasiones, del escritor; bibliotecario y sabio alemán Rudolf Raspe (1736-1794).

Otro de los anuncios fue el que diseñó en 1973 para la Solidaridad con Chile, utilizando la siniestra figura del general y dictador chileno Augusto Pinochet (con gafas oscuras de sol): La democracia a veces debe ser bañada en sangre, reza la leyenda, al pie de la cual figura impreso el jefe de la Junta Pinochet por encargo de ITT, CIA, Kennecott Copper Corp., entre otros.

Aunque nació en Pulsnitz, Staeck se crió (durante la Segunda Guerra Mundial) en Bitterfeld/Sajonia-Anhalt y posteriormente se formó como abogado en Heidelberg, Berlín y Hamburgo, mientras paralelamente aprendía artes gráficas. En 1965 fundó la editorial Verlag Edition Tangente que posteriormente se convirtió en la Edition Staeck de nuestros días.

Desde 1970 Klaus Staeck sigue la tradición de la sátira política de John Heartfield (Berlín 1891-ídem, 1968), pintor, escenógrafo, diseñador gráfico y pionero en la técnica de los fotomontajes, miembro de la Academia de las Artes de la (extinta) República Democrática Alemana que trabajó en tiempos de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) con artistas como George Grosz (1893-1959), representante de la Nueva Objetividad, y del movimiento Dadá (1916- 1922).

Hay algunos posters que por su carácter universal tienen vigencia hasta hoy. Durante la escasez de viviendas en la década de 1970 en la ciudad de Nuremberg, Staeck sacó a la calle anuncios en los que aparecía reproducido el célebre retrato al carbón que realizó de su madre el pintor Albrecht Dürer (Alberto Durero, 1471-1528) en 1514, bajo el cual se podía leer el siguiente texto: ¿alquilaría usted una habitación a esta mujer? La crisis continúa con redoblado vigor.

Otros afiches siguen siendo proféticos, como los dedicados a los movimientos pacifistas y ecologistas en la década de 1980: Todos hablan de paz. Nosotros no. , con imágenes de representantes de la industria armamentística reunidos en una supuesta Mancomunidad de Intereses; así como Todos hablan del clima. Nosotros lo arruinamos., con fotos de dos jerarcas de la industria química de Alemania.

El avance de Internet y de las plataformas multimediales, así como la despolitización de los jóvenes han relegado a los carteles a un segundo plano en comparación con el influjo de que gozaban décadas atrás. En tal sentido, la retrospectiva del Museo Folkwang de Essen permite asimismo una visión de conjunto de la obra de Staeck y de la evolución de las artes gráficas en general, así como de los afiches en particular.

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