Bajo la alfombra de Enrique Granados

38] Granados, la mirada sorda

Xoán M. Carreira

viernes, 27 de julio de 2018
Granados, el so de la mirada © Pagès editors

Entre los libros publicados con ocasión del doble aniversario de la muerte y el nacimiento de Enrique Granados, se cuenta Granados, el so de la mirada1 de la periodista Mònica Pagès, un volumen recopilatorio de 241 imágenes que representan la primera iconografía de Enrique Granados. En ella encontramos pinturas, dibujos, fotografías, piezas epistolares, programas de conciertos, recortes de prensa, documentos impresos, dactilografiados y manuscritos, partituras,, etc. que conforman una colección de singular interés para todos los interesados en la figura de Enrique Granados.

Granados, el so de la mirada está organizado en tres bloques: el pianista, el pedagogo y el compositor, precedidos de un prólogo "Enric Granados: el músic total" y seguidos de una cronología granadina y una breve bibliografía limitada a diez títulos, uno de los cuales es la novela El rossinyol abatut en la tradución catalana realizada por la propia Mònica Pagès2. La cronología no aporta ninguna información sobre los años 1880, 1884, 1885, 1886, 1893, y 1907 y sus cinco páginas están plagadas de errores de todo tipo, anacronismos, anécdotas fantásticas, datos inventados, e información sin relación aparente con la vida, obra o entorno de Granados (por ejemplo, el único dato de 1902 es la muerte del poeta Jacinto Verdaguer).

Los breves textos de introducción a las respectivas secciones, redactados en un estilo melodramático, carecen de rigor científico y mezclan las impresiones subjetivas con informaciones sesgadas u objetivamente inventadas, conformando una narrativa hagiográfica. Baste esta muestra tomada de "Enric Granados: el músic total":

Con aquella mirada melancólica, que manaba de sus ojos y que subrayaba la horizontalidad enérgica del bigote, era mucho más que el último -¡o el único!- posrromántico que ha tenido de manera tardía la cultura catalana en el contexto de la historia hispánica en el paso del XIX al XX. Su imagen nos ha llegado llena de evocaciones poéticas, de la languidez de los grandes artistas del pasado, obstinados y casi siempre incomprendidos, poseídos por la fiebre existencial que los abocaba a una creación desesperada y genial, que desafiaba cualquier circunstancia" [alusión a las trágicas circunstancias de su muerte] Paradójicamente un ejército como el que había defendido su padre miliar lo acabó matando porque [Granados] era un artista, un soldado de la creación -no de la destrucción- y defendía siempre la verdad de su obra, tanto en la vida como en la muerte, porque sólo después de la muerte se puede producir la consagración definitva de una obra de arte, la que traspasa el tiempo y el espacio y se convierte en lenguaje universal, como lo es su música.

Excelente muestra de la falta de rigor y la carencia de autocrítica de la autora es la sección dedicada a Granados como pedagogo, en la cual Pagès repite muchos de los errores contenidos en su libro sobre la Academia Marshall (2001)3, bastantes de ellos señalados y rectificados tras la publicación de su libro. 

Granados, el so de la mirada no es un libro académico ni un trabajo de investigación. Pagès se limita a realizar una selección de fuentes previamente localizadas, identificadas, clasificadas, catalogadas y descritas, en su mayor parte disponibles on-line en las páginas web de los respectivos archivos y museos donde se conservan . Gran parte de los cuadros, fotografías, correspondencia, impresos, etc. se reproducen mutilados a causa de la decisión de Pagès de presentarlos a modo de álbum familiar, superponiendo unas piezas sobre otras, haciendo composiciones que favorecen la presentación de la página pero destruyen el valor iconográfico de las piezas, precisamente a causa de las ocultaciones de parte de sus contenidos. 

El censo -según cómputo casero- asciende a setenta y cuatro fotografías, seis retratos al óleo y uno al carbón/pastel (autoría de Ramón Casas, 1866-1932), siete dibujos del propio Granados (no identificados por Pagès), tres grabados y tres piezas escultóricas. Hay cuarenta y siete programas de mano, veinte recortes de prensa, nueve impresos diversos, y una portada de libro. Se recogen también once partituras, diecisiete cartas, nueves escritos musicales de Granados, y un pequeño grupo de autógrafos y manuscritos de difícil clasificación (firmas en un banquete y otros igualmente anecdóticos). Me ha llamado la atención que en la página 134 reproduce una foto de Granados con Saint-Saëns conservada en el Museo de la Música de Barcelona, pero el libro no reproduce la preciosa caricatura de Granados, dibujada en tinta que realizó el propio Saint-Saëns el 9 de abril de 1908, conservada en el mismo museo, también disponible on-line y que resulta muy interesante. 

El libro carece de índices, lo cual limita enormemente su utilidad. Se echan en falta como mínimo un índice topográfico de fuentes, archivos y lugares, un índice onomástico de las personas que figuran en las fotografías y/o son mencionadas en los documentos, y los respectivos índices de los autores identificados de retratos pictóricos, fotografías, y artículos, así como otro de los emisarios de documentos administrativos y/o diplomáticos. Este defecto clamoroso es consecuencia de las estrategias editoriales de Pagès, quien prescinde de indicar en los pies de ilustración el autor, la fuente, la identidad de las personas retratadas o citadas (el libro también carece de un anexo tipo personalia), limitándose en casi todos los casos a mencionar el archivo de custodia y preservación de las ilustraciones, sin indicar los localizadores archivísticos del documento. 

En resumen, Granados, el so de la mirada es un libro innecesario y prescindible, incluso considerando la enorme mediocridad de la bibliografía reciente sobre Granados. Mediocridad a la que contribuye Pagès con esta iconografía mal concebida, mal diseñada y peor realizada, por la cual la prestigiosa editorial Pagès ha recibido subvenciones de cuatro instituciones públicas catalanas (Generalitat de Catalunya, Ayuntamiento de Lleida, Diputación Provincial de Lleida, e Institut d'Estudis Ilerdencs). A pesar de su lindo título, más que un estudio hermenéutico sobre el sonido de la mirada granadina, Granados, el so de la mirada apenas alcanza a ser una mirada sorda sobre la figura de Enrique Granados. 

Notas

1. Mònica PAGÈS Santacana, "Granados, el so de la mirada", Lleida: Pagès editors S L, 2016, 215 pp, 241 ilustraciones, 255x230 mm, ISBN: 978-84-9975-806-0.

2. John MILTON, El rossinyol abatut, Lleida: Pagès editors, 2005

3. Mònica PAGÈS Santacana, "Acadèmia Granados-Marshall: 100 anys d'escola pianística a Barcelona", Barcelona: Acàdemia Marshall, 2001

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