Bajo la alfombra de Enrique Granados

52] Los alumnos predilectos (o no) de Enrique Granados

José María Rebés

viernes, 7 de diciembre de 2018
Enrique Granados © Josep Parera Romero, ca. 1890

Según nos informan, el maravilloso pianista Federico Longás ejecutará los números más escogidos de su inagotable repertorio. Tiene la idea de tocar la jota del malogrado maestro Granados, y que le fue dedicada por él como a su alumno predilecto1

Granados tuvo alumnos desde antes incluso de dedicarse profesionalmente a la música, antes de ir a París en el año 1887. Seguramente tuvo cientos de alumnos, entre los que pasaron por la Academia Granados y aquellos a quienes él enseñó personalmente. Los segundos eran habitualmente los que provenían de familias con recursos económicos suficientes como para pagar los honorarios del maestro, hijos de familias acomodadas de Barcelona o de pueblos cercanos a la ciudad condal. No es extraño encontrar referencias en la prensa a “alumnos predilectos” de profesores de música y, en el caso de los grandes pedagogos, el uso de ese término de alumno predilecto se puede interpretar más como un reclamo que como una constatación. Hasta donde sabemos, Granados jamás hizo pública ninguna predilección sobre ninguno de sus alumnos, aunque el hecho de que algunos pasaran a formar parte del profesorado de la Academia podría indicar una cierta preferencia. Algunos de sus alumnos utilizaron el nombre del profesor para promoverse como profesores, en anuncios similares a “

XXX, que ha finalizado sus estudios de la Academia Granados, da clases particulares…

Fueron alumnos predilectos del compositor leridano Félix Ràfols i Ràfols, Frederic Longàs i Torres, Francesca “Paquita” Madriguera i Rodón, Pau Martí i Roca, Concepció “Conchita” Badía i Millàs, Frank Marshall i King, Ferran Via i Freixas, Frederic Lliurat i Carreras, Lluís Farrús i Pijoan, Joan Llongueras i Badia y Baltasar Samper i Marquès, entre otros muchos. Bastantes de estos alumnos fueron también compositores.

Félix Ràfols i Ràfols (Barcelona, 1894 – Camagüey, 1961)

Fue un músico multi-instrumentista y compositor. Su formación musical la inició en la Escolanía de Montserrat, con el padre Guzmán, pasando a estudiar después con Domènec Mas i Serracant (1870-1945), amigo de Enrique Granados y compañero suyo antes de la creación de la Academia Granados, siendo ambos profesores de la academia de música de la Sociedad Filarmónica de Barcelona, creada por el violinista belga Mathieu Crickboom (1871-1947). Mas i Serracant pasó a formar parte del profesorado de la Academia Granados tras su creación, en 1900, ejerciendo además de secretario del centro. Félix Ràfols fue también alumno del compositor leridano, tras haberlo sido del pianista Robert Goberna i Franchi (1858-1934), quien derivó a Ràfols a la Academia Granados considerando que solo allí podría seguir desarrollando sus inmensas facultades. Fue profesor de la Academia, además de recibir un Gran Premio de Honor del centro. Emigró a Cuba en 1919 y se estableció definitivamente en Camagüey, siempre en contacto con la cultura catalana y las instituciones catalanes en la isla. Tras hacerse cargo del Instituto de Música de Camagüey lo transformó, dotándolos de métodos de estudio aprendidos en Europa, y lo renombró como Conservatorio Ráfols, un centro que desapareció tras la revolución de Cuba (1953-1959).

Frederic Longàs i Torres (Barcelona, 1893 – Santiago de Chile, 1968)

Fue alumno tanto de Joaquim Malats i Miarons (1872-1912) como de Enrique Granados. Fue también compositor, además de un virtuoso del piano de reconocido prestigio internacional. Fue un asiduo pianista acompañante de la soprano Conchita Badia, alumna también de Granados. Longàs emigró a los EE. UU. tras la guerra civil española y se estableció más tarde en Santiago de Chile. Estuvo casado con la soprano getafeña Margarita Salvi, cuyo verdadero nombre era Margarita Iglesias Escuder (1897-1981).

Paquita Madriguera i Rodón (Igualada, 1900 – Montevideo, 1965)

Se trata sin duda de la personalidad más atractiva de entre los alumnos predilectos de Granados. Fue lo que se acostumbra a llamar una niña prodigio, alguien con una inmensa capacidad de aprendizaje y un excelente gusto interpretativo. Empezó sus estudios en el entorno de Enrique Granados con Frank Marshall, un profesor que tuvo el acierto de ser el maestro de grandes pianistas que comenzaron sus estudios en la niñez, como Paquita Madriguera, Alicia de Larrocha i de la Calle y Rosa Sabater i Parera. Paquita fue una gran pianista e inició a los once años su carrera concertística interpretando obras propias en el Palau de la Música Catalana. Lanzada en una carrera internacional, acompañada por su madre, coincidió en Nueva York con su maestro Granados y la mujer de éste, Amparo Gal, con ocasión del estreno de la ópera Goyescas. De las memorias que Paquita dejó escritas, tituladas Visto y oído, los comentarios acerca de la supuesta relación extramatrimonial del compositor leridano y de una mujer llamada “C. G.” han servido de base para muchas afirmaciones posteriores, en las que el nombre ha pasado a entenderse como Clotilde Godó, alumna también de Enrique Granados. Paquita Madriguera tenía 15 años cuando murió el compositor y llevaba meses de gira por todo el mundo, que había iniciado a los 13 años. Fruto o no de la imaginación de una adolescente, jamás se ha comprobado lo que ella escribió, ni Clotilde Godó habló nunca de esa relación. Lo cierto es que fue una amiga apreciada de la familia Granados tras la muerte de Enrique Granados y de Amparo Gal.

Tiempo después, en 1922, Paquita abandonaría la música, al casarse con el político y periodista uruguayo Arturo Puig, de quien enviudaría en 1933. Reanudó su actividad en conciertos entonces. Se casó poco después con el guitarrista Andrés Segovia Torres (1893-1987), un matrimonio que se prolongó entre 1935 y 1948. Para él era también su segundo matrimonio.

Pau Martí i Roca (Reus, 1893 – Reus, 1909)

Pau fue un alumno que debió deslumbrar a Granados, tanto que recomendó a sus padres que lo enviaran a estudiar al Conservatorio de París, algo inusual en la relación del compositor con sus alumnos. El 29 de mayo de 1907 Granados presentó en público a Pau en un concierto en el Teatro Principal de Barcelona. El joven tenía entonces 14 años. Pau, tras convencerse la familia de la necesidad de que ampliara estudios en París, llegó a la capital francesa en 1908, enfermando allí de tuberculosis. La evolución de la enfermedad fue tan rápida que a los pocos meses volvió a Reus, para morir el 12 de enero de 1909. A los pocos días Granados presidía el funeral, acompañando a los padres del joven.

María Mas i Borràs (Tarragona – Tarragona, 1911)

Es posible que no la nombren las enciclopedias, pero este caso, similar en lo que a la muerte de un joven con talento se refiere, nos hace ver cómo Granados se interesaba no sólo por sus alumnos como músicos, sino también como personas. María murió el día de Navidad de 1911 tras una larga y penosa enfermedad, dejando a sus padres, el comerciante y músico aficionado Antoni Mas i March y su esposa Lluïsa Borràs i Jordana, absolutamente destrozados. Granados había visitado algunas veces la casa de este comerciante para dar conciertos privados.

Baltasar Samper i Marquès (Palma, 1888 – Ciudad de México, 1966)

Fue un músico multidisciplinar, como muchos en la época: compositor, director de orquesta, pianista y crítico musical. Sin duda fue uno de los músicos de más relieve nacidos en Mallorca. En 1907 la familia se estableció en Barcelona, ciudad en la que había nacido el padre de Baltasar, Joaquim Sampere. Tras estudiar con Granados y Pedrell, entre otros, pasó a formar parte del profesorado de la Academia Granados, compartiendo el profesorado con su carrera como concertista y como compositor en el seno del grupo llamado Compositores Independientes de Cataluña, en el que también formaron parte músicos de la talla de Robert Gerhard, Frederic Mompou, Manuel Blancafort, Ricard Lamote de Grignon, Agustí Grau y Eduard Toldrà. Tras la guerra civil se vio obligado a exiliarse, yendo primero a Francia y posteriormente a México. Allí estuvo al frente de numerosas iniciativas relacionadas con Cataluña.

Frank Marshall i King (Mataró, 1883 – Barcelona, 1959)

Frank Marshall fue alumno de Granados al final de su formación pianística, pero sobre todo fue un compañero en la Academia Granados y un amigo del leridano. En la Academia que fue profesor, subdirector y más tarde director, tras la muerte del compositor leridano. El cambio de nombre de Academia Granados a Academia Marshall no implicó un cambio en la devoción a su amigo y maestro, sino que respondió a una necesidad coyuntural, al hacerse él con la propiedad de la academia. Decidió en algún momento de su vida abandonar su carrera de concertista para dedicarse a la enseñanza, en la que realmente destacó. También compuso música. Una de sus composiciones, titulada Suite Catalònia, fue merecedora de un premio en 1907 en un concurso celebrado en Girona, en la comercial Sobrequès i Reitg, presidido por Enrique Granados junto con los músicos Juli Garreta i Arbox (1875-1925), Joan Baptista Lambert i Caminal (1884-1945), Francesc Pujol i Pons (1878-1945) y Jaume Pahissa i Jo (1880-1969). El premio consistió en un piano de la prestigiosa marca barcelonesa Ortiz & Cussó.

Ferran Via i Freixas (Vilafranca del Penedès, 1884 – Barcelona, 1970)

Fue también alumno de Enrique Granados. Pianista y pedagogo, fue un reconocido defensor de los franceses en el conflicto de la Gran Guerra, motivo por el cual recibió la Orden de Caballero de la Legión Francesa en 1931. Recibió también la Encomienda Española de la Orden del Mérito Civil, en 1959. Realizó sus estudio iniciales en Vilafranca, con Ferra y Paqui Prats, pasando después a la Academia Granados y más tarde yendo a París a estudiar con Édouard Risler (1873-1929). Fue profesor de la Academia Granados, después de la Marshall, y miembro activo de la Sociedad Wagneriana de Barcelona, de la que fue socio fundador. Se estableció en Francia, dando clases en París y en Lyon. La prensa de la época se refería a él como alumno predilecto de Granados.

Frederic Lliurat i Carreras (Barcelona, 1876 – Barcelona, 1956)

Frederic Lliurat fue pianista, musicólogo y crítico musical, además de compositor. Comenzó sus estudios de piano con Joan Baptista Pujol i Riu (1835-1898), profesor también de Enrique Granados, y después los continuó con Granados, además de recibir clases de composición de Felip Pedrell. Estudió también con otro profesor de Granados, el francés Charles Wilfrid de Bériot (1833-1914). Inició tras ello una brillante carrera de concertista, terminada bruscamente a causa de una lesión en una mano. Dedicó su conocimiento musical entonces a la composición, la crítica y los trabajos de musicología.

Lluís Farrús i Pijoan (Lleida, 1895 – Lleida, 1935)

Estudió con Granados y con Domènec Mas en la Academia Granados. Poco sabemos de este alumno de Granados, salvo que el compositor leridano lo consideraba digno de apoyo. Granados lo acompañó en su presentación en Lleida en noviembre de 1915, una semana antes de embarcar él camino de Nueva York. En la ciudad recibieron ambos el agasajo de las autoridades y del pueblo leridano, que incluyó una comida en la Fonda España. Más tarde, Lluís Farrús ofreció un concierto en el Palacio de la Diputación Provincial, en el que Granados tocó, fuera de programa, algunas piezas de la Suite Goyescas y la pieza Recuerdos de viaje: en la Alhambra de Isaac Albéniz. Lluís Farrús fue también compositor y pedagogo, fundador de la Academia Farrús de la ciudad que le vio nacer.

Joan Llongueras i Badia (Barcelona, 1880 – Barcelona, 1953)

Joan Llongueras fue compositor, pero sobre todo fue un reconocido pedagogo musical. Se formó musicalmente con Domènec Mas y Enrique Granados, recibiendo también clases de Enric Morera y Lluís Millet. Fue el introductor en España del Método Dalcroze de enseñanza musical, creado por el suizo Émile Jacques-Dalcroze. Este método, conocido como eurhythmics, introduce la enseñanza musical y el ritmo a través de una gimnasia característica. Llongueras lo introdujo en la Academia Granados y creó en 1912 el llamado Instituto Catalán de Rítmica y Plástica, que más tarde cambió su nombre por el actual de Institut Joan Llongueras. Fue también un reconocido poeta.

Concepció Badia i Millàs (Barcelona, 1897 – Barcelona, 1975)

Esta reconocida soprano barcelonesa fue alumna de la Academia Granados, recibiendo clases de piano del compositor leridano y de Frank Marshall, llegando a ser una excelente pianista. Las clases de canto las recibió de la cantante Rosa Culmell i Vaurigaud (1871-1954), esposa entonces del compositor Joaquín Nin Castellanos. Como cantante. Conxita Badia se dedicó a los conciertos de canciones, incluyendo en ellos las obras de muchos autores catalanes, entre ellos de su maestro Granados, de quien fue una continua concertista. Tras la guerra se exilió en Francia y posteriormente en los EE. UU. de América, de donde retornó en 1946.

Se podrían añadir más alumnos destacados de Granados, sin duda alguna. Esta lista es solamente una muestra de la calidad de la enseñanza que el profesorado de aquella academia supo impartir en sus aulas.

Notas

La Gaceta de Tenerife, año VII, número 1718, 17 de abril de 1916, p. 3.

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