Bajo la alfombra de Enrique Granados

55] Feliú y Codina, un poco más allá de dramas rurales y óperas

Mario Roger Quijano Axle

viernes, 11 de enero de 2019
José Feliú y Codina © Dominio público

El 7 de diciembre de 1892 Enrique Granados contrajo nupcias con Amparo Gal y Lloberas*, hija de un hombre de negocios barcelonés. Resulta interesante constatar en la siguiente reseña, la notoriedad con la que ya contaba el músico en la sociedad catalana:

Días atrás contrajo matrimonio en la iglesia parroquial de La Merced el reputado pianista don Enrique Granados, con la simpática señorita doña Amparo Gal. Dióles la bendición nupcial el reverendo doctor Estanislao Almonacid, quien en hermosa y conmovedora plática recordó a los jóvenes contrayentes los deberes que su nuevo estado les imponía. Después de la ceremonia religiosa, que finalizó con la salve del maestro Frigola*, se obsequió a los distinguidos concurrentes con un espléndido lunch servido por el Restaurant de Francia. Deseamos a los jóvenes desposados toda suerte de felicidad*.

 Pocas semanas atrás, mientras las proclamas del futuro matrimonio se anunciaban en la parroquia de Santa María de Jesús de Gracia*, el 10 de noviembre en el teatro Novedades de la ciudad condal, el dramaturgo José Feliú y Codina estrenaba La Dolores, drama en tres actos y en verso, que resultaría ser su obra más célebre. Luego vendrían Miel de la Alcarria (drama en tres actos y en prosa, 8/enero/1895, Teatro de la Comedia, Madrid) y María del Carmen (comedia en tres actos y en prosa, 14/febrero/1896, Teatro Español, Madrid). Con estos tres trabajos, el autor pasaría a ser contemplado como un importante exponente del drama rural. Posteriormente encontraría un lugar dentro de la lírica española con La Dolores y María del Carmen como óperas, con música de Tomás Bretón y Enrique Granados respectivamente, y con Miel de la Alcarria al momento que Granados le compone música incidental. Sin embargo, cuando alcanza dichas dimensiones, en la práctica su dramaturgia ya llevaba un buen recorrido.

José Feliú y Codina

Hijo de Agustín Feliú, propietario de una fábrica de hilados, José Feliú y Codina (Barcelona, 11/junio/1845-Madrid, 2/mayo/1897)* era el mayor de cuatro hermanos. Con su hermano Juan compartió el gusto por las letras, quien unía esta actividad con la de relojero, artes que desarrollaba en la relojería de Federico Soler (Serafí Pitarra)*, quien igualmente consagraba cierto tiempo a ser escritor. Juan logró ver resultados de su doble oficio de literato y relojero:

[Tenía una] especial afición y aptitud para el cultivo de la poesía catalana, dedicándose al género lírico subjetivo, en especial a los cantares de estilo popular, sentimental y moralizador […] Fue el iniciador del primer concurso nacional de aprendices del arte de relojería, celebrado en Barcelona en 1898, lo que motivó que escribiera una muy erudita monografía sobre El pasado, presente y futuro del arte de la relojería, que se publicó en Barcelona en el mismo año*.

En el caso de los otros dos hermanos, Antonio estuvo en la redacción de El Diluvio y Guadalupe se dedicó al hogar luego de contraer nupcias con el general de caballería Alfonso López. José estudió Derecho en la capital catalana y fue secretario de los gobiernos civiles de Cuenca y Barcelona. Como periodista colaboró en El Tros de Paper, La Barretina, La América y El Imparcial. Fundó y dirigió los semanarios La Pubilla, Lo Nunci y el diario La Jornada, órgano del partido de izquierda liberal. Trabajó como redactor en El Rhin y en La Iberia durante una primera permanencia en Madrid. Regresó a Barcelona, siendo Secretario de Gobierno Civil y hasta llegó a ser gobernador civil interino de la ciudad. Fue oficial en el taller de literatura dramática de Federico Soler. Regresó a Madrid en 1887 como Jefe de la Sección de Fomento del gobierno civil de la ciudad, volvió a La Iberia a escribir artículos sobre teatro y vivió en la capital española hasta su fallecimiento.

 Granados se dispuso a residir en Madrid en 1894 pero regresaría definitivamente a Barcelona en el otoño de 1895. De ese período lo más significativo es su presencia en el Salón Romero y en el Ateneo de Madrid. Las fiestas decembrinas de 1894 las pasó con su familia en Barcelona*. A su retorno se encontró con el estreno de Miel de la Alcarria de su paisano Feliú y Codina, la cual subió a escena el 8 de enero y luego vería cómo La Dolores ahora se transformaba en ópera en manos de Tomás Bretón, estrenándose el 16 de marzo en el Teatro de la Zarzuela. A partir de estos acontecimientos y teniendo por común denominador al mismo dramaturgo, se desenvolverían las dos primeras obras para escena compuestas por Granados: Miel de la Alcarria como música incidental y María del Carmen como ópera. Desafortunadamente ambas fueron estrenadas para cuando Feliú y Codina ya había fallecido. Como homenaje póstumo a Feliú, la compañía de Emilio Mario en el Teatro Novedades de Barcelona incluyó la representación de tres de sus obras. En la noche del 6 de julio de 1897 se presentó Miel de la Alcarria, con el estreno de la música incidental de Granados, el 7 se representó el drama La Dolores junto con el juguete Varios sobrinos y un tío y el 8 fue el turno para la comedia María del Carmen. Esta última ya como ópera vería la luz hasta el 11 de noviembre de 1898 en el Teatro de Parish de Madrid.

 Es de notar que la obra para teatro de Feliú y Codina era bastante amplia antes de los éxitos de La Dolores, como drama y como ópera, o de Miel de la Alcarria y María del Carmen. Por su popularidad y contenidos, estos trabajos han dado por relacionar al autor con el género del drama rural, pero en muchas creaciones empuñaba también el retrato costumbrista, realista y urbano.

 Sin considerar a La Dolores y María del Carmen como óperas y a la música incidental para Miel de la Alcarria, de una relación si no completa al menos significativa de unas 39 obras para la escena, se advierten comedias (11), dramas (8), zarzuelas (5), revistas (2) junto a otras piezas con denominaciones como comedia dramática, comedia de magia, entremés, farsa grotesca, “joguina”, rondalla, paso de comedia, etc. Realizó unos 14 estrenos en el Teatro Catalá (Romea), ciertamente debido a la cercanía con su director artístico, Serafí Pitarra, quien estuvo 25 años en el puesto. Siempre en Barcelona, sus estrenos también se efectuaron en el Circo (3), Bon Retiro (2), Novedades (2), Tívoli (1) y en Madrid en el Español (4), Comedia (2) y La Bolsa (1).

 Si bien en el ámbito lírico es recordado por sus dramas rurales con la inspiración de Bretón (estrenada dos años y cuatro meses después de la obra de teatro) y Granados (a dos años y nueve meses), en la práctica estuvo implicado en otras colaboraciones musicales que tuvieron una cercana relación con la zarzuela en Cataluña*. A la par del resurgimiento del género en la capital española en la segunda mitad del XIX, en Barcelona la zarzuela “alcanzó unas cotas de intensidad parangonables a las de Madrid”*. La prensa local, más inclinada hacia la ópera, apoyó el estreno de  La tapada del Retiro (Barcelona: Gran Teatro del Liceo, 1 de enero de 1853)*, ópera en tres actos de Nicolás Manent sobre libreto de Victor Balaguer y Gregorio Amado Larrosa. Pero ya para entonces era evidente el interés del público barcelonés por la zarzuela, las obras que se presentaban en tierras castellanas eran estrenadas al poco tiempo en la ciudad condal. lo cual indujo a los compositores locales a escribir zarzuelas en catalán desde mediados de la década de 1850.

El gusto por las piezas cómicas y la zarzuela, se extendió en todas las capas de los auditorios barceloneses. Este proceso, la popularización de las zarzuelas castellanas se combinó con el proceso de revitalización literaria del catalán y con las primeras obras teatrales de Serafí Soler “Pitarra”. En 1856 se estrenó en el Liceo la pieza lírica bilingüe Setze Jutges, con texto de Manuel Angelón y música de Joan Sariols*.

Personaje relevante de la zarzuela catalana es Federico Soler y Hubert (“Serafí Pitarra”, 1839-1895). Como ya se ha mencionado tuvo relación muy cercana con la familia Feliú y Codina. Pitarra es el máximo representante del teatro decimonónico catalán con obras de carácter popular y satírico. La amistad con el músico Joan Sariols dio por resultado la puesta en música de la gatada L´Esquella de la Torratxa (Barcelona: Teatro Odeón, 24 de febrero de 1864)*, parodia de la comedia lírica La campana de Almudaina* de Juan Palau y Coll, con música de Manuel Fernández Caballero. El éxito sin precedentes de L’Esquella “dio un empuje definitivo a la dramaturgia catalana”*. Otra colaboración exitosa fue Si us plau per forsa o el lloro de la señora (Barcelona: 1864), zarzuela en dos actos con Antonio Gordon. Pitarra fundó la sociedad Teatro Catalá en el Teatro Romea del cual fue empresario. En la siguiente década la zarzuela catalana tuvo un momento de gran esplendor:

Sus inicios desde 1864 con L’Esquella de la Torratxa fueron guiados, en buena parte, por las obras y los consejos de Joan Sariols y Nicolás Manent. Pero será en los setenta cuando podamos hablar ya de un género plenamente establecido a través de las obras de Nicolás Manent, Joseph Teodor Vilar, los hermanos Joseph Ribera i Miró (1839-1921) y Cosme Ribera (1842-1923), Joan Rius y las obras del director Francisco Pérez-Cabrero. Entre los libretistas ocupa un lugar destacadísimo Serafí Soler, junto con Conrat Roure, Feliú i Codina, Coll i Britapaja –autor de varias parodias–, Narcis Campmany, Eduard Aulés, Joan Molas y Eduard Vidal i Valenciano, básicamente los mismos autores que se distinguían por su actividad teatral*.

Dentro de esta vertiente lírica que predominaba en la ciudad, Feliú contribuyó con varias obras. El 8 de abril de 1869 se estrenó en el Teatro Romea de Barcelona, Lo Plá de la Boquería ó Lo rovell del ou*, cuadro en dos actos con libreto de Pitarra y Feliú (quien firmaba con el seudónimo de Joseph Serra) y música de Joan Sariols i Porta (1820-1886), un compositor, contrabajista y director que había estudiado composición con Ramón Vilanova y cuya producción abarcó la música religiosa, de cámara, ópera y sinfónica*, pero su mayor contribución estuvo dentro del empuje a la zarzuela catalana en piezas como la gatada en dos actos Lo Punt de les dones (Barcelona: 1865)* y las mencionadas L’Esquella de la Torratxa Lo rovell d’ou. Sus composiciones “tienen un gran interés puesto que representan un estilo peculiar en el que se combinan desde la influencia de la música bailable, la habanera incluida, al tratamiento de la música coral de la época de Clavé y Pujadas, pasando por el italianismo y la pauta estética de las zarzuelas de Barbieri y Olona, entre otros”*.

El 1 de junio de 1870 fue puesta en escena La Rambla de les flors*, zarzuela en un acto de Feliú y Codina en colaboración con Soler, estando la composición musical a cargo de Joseph Teodor Vilar (1836-1905). Vilar se había desempeñado como director y organista de la catedral de Barcelona y estudió en París en 1859 con Herz y Halévy*. Cronológicamente y de acuerdo a la historiografía, la zarzuela en dos actos El viaje de Europa (1874) * fue la primera colaboración de Feliú con Tomás Bretón en conjunción con Joaquín Valverde. Según algunos diccionarios se estrenó el 19 de marzo de 1875 en el Teatro de la Bolsa de Madrid. 

Otra obra lírica en donde Feliú aportó el libreto, fue la comedia de magia en cuatro actos, El testamento de un brujo*, llevada a escena en 1876 en el Circo de Barcelona con música del catalán Joan Goula (1843-1917) quien fue director, compositor y alumno de Nicolás Manent. Su carrera como director, de la cual en vida obtuvo reconocido prestigio, la inició en 1866 al frente de la orquesta del Teatro Principal en Palma de Mallorca. Dirigió varias temporadas de ópera en San Petersburgo y muchos años después, en 1910, fue el promotor de la conocida temporada de ópera española en el Teatro Colón de Buenos Aires, con la participación de Pedrell, Bretón y Serrano. En el año de 1882*, Feliú estrenó en el Teatro Tívoli de Barcelona la revista en dos actos La Barretina*, con música de Francesc Pérez Cabrero, compositor de zarzuelas y director de orquesta y compañías de ópera y zarzuela. También desarrolló carrera como maestro de canto, destacando María Barrientos entre sus educandos.

En 1883 se puso en escena en el Teatro Circo de Barcelona, la zarzuela en tres actos La tuna*, libreto compartido con Pitarra y con música de Nicolau Manent i Puig (1827-1887). Manent estuvo muy cercano al trabajo de Serafí Pitarra, con quien trabajó la posibilidad de recrear, dentro de la tradición lírica catalana, los modelos que se daban dentro de la lírica en castellano y fue uno de los propulsores del ideal de una ópera española. Su formación de flautista y contrabajista le procuró puestos en la orquesta del Teatro Principal de Mahón, del Liceu de Barcelona y dirigió varias temporadas de zarzuela en el Teatro Circo de Barcelona. Los trabajos de Manent dentro la lírica fueron en su momento muy apreciados por el público catalán*.

La última obra de la que se tiene recuento de la participación de Feliú dentro de la lírica catalana es L’Esparver (Barcelona: Teatro Circo, 1883)*, zarzuela en tres actos con música de Cosme Ribera Miró (1842-1923) quien tuvo una connotada carrera dirigiendo en el Gran Teatro del Liceu, en el Teatro Principal de Valencia, en la Sociedad Barcelonesa de Conciertos y en la Banda Municipal de Lleida, entre otras agrupaciones*.

Por todo lo anterior se puede apreciar que el desempeño literario de Feliú no pasaba desapercibido para los músicos catalanes, pero sobre todo, parecería que su ingenio para los diálogos, en especial en aquellas obras de carácter no tan serio, era la razón por lo que se apreciaba su obra. Después vendría el reconocimiento con sus dramas rurales y las colaboraciones líricas con Bretón y Granados, y más aún, éstas pertenecerían a los últimos cinco años de producción y de vida.

Feliú y Codina obtuvo una cierta internacionalización cuando se realizó una traducción al francés de María del Carmen por parte de Carbis de Batle y Antonin Lavergne, y con una “adaptation musicale sur des themes espagnoles de la province de Murcie par H. M. Jacquet”*. Aux jardins de Murcie es una versión francesa de la obra de teatro con algunos pasajes musicales, que no son de la autoría de Granados, y se estrenó el 25 de noviembre de 1911 en el Théâtre National de L’Odeón en París.

En el catálogo lírico de Feliú, se encuentra el libreto de un sainete en un acto con música de Granados: Los Ovillejos (Madrid: Teatro Apolo, 1898)*. Clark señala que Ovillejos pertenece al mismo período de María del Carmen*, esto es hacia 1897-1898. No hay una fuente fidedigna que confirme su estreno, pero la existencia de los manuscritos* (incompletos para los investigadores Clark y Riva), supone que abandonó el proyecto. Riva indica que en los Apuntes para mis obras, Granados levantó anotaciones sobre orquestación y pasajes recabados específicamente para Ovillejos*. En los años en los que trabajó su ópera Goyescas, Granados retomó el proyecto que había esbozado a finales de 1898, la mencionada Ovillejos, que en realidad vendría a ser su primera goyesca, y en una carta al pianista Ernest Schelling, admirador y difusor de la obra del catalán, le comenta que este “sainete” sería para poder sacar un provecho económico suficiente y dedicarse a terminar la ópera*. Nuevamente significaría que hubiese sido la primera obra escénica de Granados de temática goyesca.

 Ovillejos proveyó de algunos segmentos para Goyescas, el más importante, la escena de La calesa en la segunda escena del primer cuadro, en el momento que arriba Pepa a la reunión de majos y majas. Pero otro momento brillante y que remite al material del fandango de candil proveniente de Ovillejos, es el final del segundo cuadro, al momento de reiniciar la fiesta luego de la trifulca entre Paquiro y Fernando. En realidad es otro fandango más de corte andalucista y contiene una intervención tonadillesca. La fiesta de corte popular, la presencia de bailes y coros y su ubicación intermedia dentro de la obra general, remite a un patrón que Granados manejó en sus obras para escena anteriores, siendo en Goyescas un fandango, en María del Carmen un bolero y malagueñas murcianas y en Miel de la Alcarria una jota.

La composición de Ovillejos al parecer iba en desarrollo y bastante definida desde su primer intento, alrededor de la misma época de María del Carmen, como Florentino Llorente “Florete” demuestra en su reseña sobre esta última ópera, en la que se reproduce un diálogo con el compositor:

 –¿Qué prepara usted para mañana?– le pregunté.

 –¡Nada, nada! –me contestó. –Pienso dedicarme a la bicicleta. ¡No tengo ningún proyecto!

Un amigo y paisano del músico, se me acercó y me dijo:

–No le haga usted caso. Tiene entre manos una obra póstuma de Feliú y Codina. Un sainete.

Instado por sus amigos, Granados cogió un cuaderno de papel de música y ejecutó con entusiasmo varias piezas del sainete Los ovillejos, que dejó sin terminar el laureado autor de María del Carmen. Es un sainete del corte de los de D. Ramón de la Cruz, con petimetres, chisperos y majas. La música de Granados es fácil y ligera, y sobresalen un bolero, unas caleseras y un minué de mucho sabor.

El final del sainete lo escribirá un distinguido escritor, y es probable que Los ovillejos le sean entregados a Julián Romea para su estreno en la Zarzuela*.

Probablemente el mencionado estreno no se verificó y Granados abandonó el proyecto, quizá como resultado del éxito moderado de María del Carmen o a que nunca se concretó una colaboración con el “distinguido escritor” que terminaría de elaborar el libreto debido a la muerte de Feliú y Codina, quien fue un dramaturgo de inspiración amplia, abarcando más allá de las coplas de Calatayud, las vegas murcianas o los campos de la Alcarria.

Notas

1. Walter Aaron CLARK, Enrique Granados, Poet of the Piano, Oxford University Press, 2006, p 20.

2. Buenaventura Frigola (1829-1901). Compositor de música religiosa avecindado en Barcelona.

3. “La Dinastía” (Barcelona) 12/XII/1892, p 2. CLARK, Enrique Granados, Poet of the Piano, p 20 señala el 7 de diciembre como fecha de matrimonio. Aunque hace referencia a los archivos del Obispado de Barcelona y al registro de matrimonio en el Arxiu Administratiu de la Ciutat de Barcelona, no coincide con el nombre de la iglesia, ya que él escribe que se realizó en Sant Pere de les Puel.les.

4. Walter Aaron CLARK, "Enrique Granados, Poet of the Piano", Oxford University Press, 2006, p 20.

5. Información recabada entre diccionarios, publicaciones periódicas, etc. pero en gran medida en Juan BARCO, "Vida de periodistas ilustres", Anuario de la Asociación de Prensa Diaria de Barcelona, 1923, pp 71-84.

6. Dramaturgo, poeta y empresario teatral, impulsor del teatro en lengua catalana.

7. Enciclopedia Universal Ilustrada Europea-Americana, Madrid, Espasa-Calpe, S.A., 1975, vol. 23, p 620.

8. “Nuestro distinguido amigo, el conocido y reputado compositor, el señor Granados acaba de regresar de la Corte muy satisfecho de la acogida que le dispensaron sus numerosos amigos”. La Dinastía (Barcelona) 19/XII/1894, p 3.

9. La historiografía de Feliú, en ocasiones es ambigua cuando se cita una obra, ya que hay que considerar que como fue el caso de La Dolores, María del Carmen o Miel de la Alcarria, primero se estrenaron como obra de teatro y después como obras líricas. Es por ello que las fechas pueden ser contradictorias cuando se intenta un catálogo, ya que la fuente puede referirse indistintamente, a la obra de teatro o a la musicalizada. Tal fue la situación de Miel de la Alcarria, donde el estreno de la obra de teatro es citada como si fuera la lírica.

10. Francesc CORTÊS, ‘La zarzuela en Cataluña y la zarzuela en catalán’, en “Cuadernos de Música Iberomanericana”, vols. 2 y 3, 1996-1997, p 289.

11. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 21858. Signatura SGAE 1449

12. Francesc CORTÊS, ‘La zarzuela en Cataluña y la zarzuela en catalán’, en “Cuadernos de Música Iberomanericana”, vols. 2 y 3, 1996-1997, p 299.

13. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 8906.

14. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 3657.

15. Francesc CORTÊS, ‘La zarzuela en Cataluña y la zarzuela en catalán’, en “Cuadernos de Música Iberomanericana”, vols. 2 y 3, 1996-1997, p 301.

16. Francesc CORTÊS, ‘La zarzuela en Cataluña y la zarzuela en catalán’, en “Cuadernos de Música Iberomanericana”, vols. 2 y 3, 1996-1997, p 302.

17. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 20287. Signatura SGAE B L3 T23960.

18. Francesc CORTÊS Mir, “Sariols i Porta, Joan”, Gran Enciclopedia de la Música, Enciclopedia Catalana, Barcelona, 2001, vol. 7.

19. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 21096. Signatura SGAE T51767.

20. Con respecto a Lo Pla de la Boqueria o Lo rovell d’ou, Cortès señala 1868 en su artículo “La zarzuela en Cataluña…”. Pero es 1869 en la voz “Sariols Porta, Joan” que él mismo firma en el Diccionario de la Zarzuela, de donde se extrae parte de la información de este párrafo y como se verifica en la portada de la obra misma.

21. Francesc CORTÊS, ‘Sariols Porta, Joan’, “Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica”, Emilio Casares Rodicio (dir/coordinador gral.), Madrid, ICCMU, 2003, vol. II, pp. 738-739.

22. Mariano VÁZQUEZ Tur, ‘Vilar, José Teodoro’, “Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica”, Emilio Casares Rodicio (dir/coordinador gral.), Madrid, ICCMU, 2003, vol. II, p 897.

23. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 19350. Signatura SGAE B21 T23995

24. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 23679.

25. Carbonell i Guberna, Jaume, “Goula, Joan”, “Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana”, Emilio Casares Rodicio (dir/coordinador gral.), ICCMU, Madrid, 1999, vol. 5, pp. 800-801.

26. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 2589.

27. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 23006. Signatura SGAE B T1

28. Francesc CORTÈS, ‘Manent i Puig, Nicolau’, “Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana”, Emilio Casares Rodicio (dir/coordinador gral.), ICCMU, Madrid, 1999, vol. 7, pp. 94-96.

29. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 8849.

30. Ramón SOBRINO, 'Ribera, Cosme', en "Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana", Emilio Casares Rodicio (dir/coordinador gral.), ICCMU, Madrid, 1999, vol. 9, pp. 174-175.

31. “La Petite Ilustration" (París) 8/XI/1930. En el catálogo musical en línea de la Statens Musikbibliotek de Estocolmo, Suecia, se menciona a Jacquet, Henri Maurice, “Aux jardins de Murcie: (Suite Murcienne): píèce en 3 actes“, con el año de 1919.

32. Luis IGLESIAS de Souza, "Teatro Lírico Español", A Coruña: Excma. Diputación de A Coruña, 1992-95, 4 Tomos, Catálogo: ficha 16674.

33. Walter Aaron CLARK, “Enrique Granados, Poet of the Piano”, Oxford University Press, 2006 p 40. Al parecer, Granados continuó trabajando en "Los Ovillejos" hasta 1898, pero “los manuscritos existentes indican que Los Ovillejos estaba casi completado en 1897, pero su desordenado estado ha guiado a los estudiosos a diferir si Granados la había terminado” (Clark, misma página citada).

34. El libreto y los manuscritos musicales incompletos se conservan en el Fondo Granados de la Biblioteca de Cataluña en Barcelona (A12-GRA17).

35.El contenido de los Apuntes ha sido trabajado y expuesto por el pianista y musicólogo Douglas RIVA en su artículo 'Apuntes Para Mis Obras: Granados's Most Personal Manuscript and What It Reveals'. En "Journal of the Center for Iberian and Latin American Music / Proceedings of the Conference /Music in the Time of Goya, and Goya in the Time of Granados / University of California, Riverside / 25 de febrero de 2005". Como parte de Encuentros /Encounters 2005. https://cilam.ucr.edu/diagonal/issues/2005/riva.html

36. Otra versión estipula que en realidad la comienza con el doble nombre de "Ovillejos o La gallina ciega" y que el manuscrito está fechado el 9 de enero de 1914. Información pendiente de corroborar.

37. Florete, Madrid: “Nuevo Mundo”, 23 de noviembre de 1898, p 11.

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