Artes plásticas y exposiciones

100 años Bauhaus, mitos y fábulas

Juan Carlos Tellechea

miércoles, 30 de enero de 2019
Von Arts and Crafts zum Bauhaus © 2018 by Wienand

Alemania conmemora este año el Centenario de Bauhaus, la escuela interdisciplinaria de arte, diseño y artesanía fundada el 1 de abril de 1919 por el arquitecto, urbanista y diseñador Walter Gropius (1883-1969) en Weimar (Turingia). Las celebraciones tienen lugar en toda Alemania, pero fundamentalmente en las tres ciudades donde Bauhaus tuvo sucesivamente sus sedes: además de Weimar (en Turingia), Dessau (Sajonia-Anhalt) y Berlín, así como en Darmstadt, donde se volvió a formar una colección de esta corriente después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Sin embargo, hay que advertir que lamentablemente, la mayor parte del programa de celebraciones parece más una idea de mercadeo para atraer turistas que no un análisis exhaustivo sobre la historia de esta influyente corriente y sus repercusiones en la arquitectura mundial.

De todas formas, hay excepciones. Entre las múltiples actividades hay una exposición muy interesante y recomendable titulada Von Arts and Crafts zum Bauhaus. Kunst und Design – eine neue Einheit!  (Desde Arts and Crafts a Bauhaus. Arte y diseño-¡una nueva unidad!) que tiene lugar desde el 24 de enero al 5 de mayo en el Bröhan-Museum de la capital alemana.

Vayamos por partes. Los festejos centrales que se extendieron por nueve días fueron inaugurados solemnemente el pasado 15 de enero en la sala de actos de la Academia de las Artes de Berlín, donde el presidente federal alemán Frank-Walter Steinmeier elogió a la escuela Bauhaus como sinónimo de modernidad y destacó que sus perennes impulsos persisten e inducen a la reflexión hasta nuestros días.

Steinmeier subrayó asimismo la conexión íntima que hubo entre esa institución y la democracia. No fue por casualidad que la generacion de estos artistas surgiera en los años de la fundación de la primera democracia alemana, la República de Weimar. Bauhaus necesitaba la libertad de esa República y al mismo tiempo le dió a ésta una forma de expresión, señaló el jefe de estado.

Fundada como escuela de arte, Bauhaus tuvo gran influencia no solo en esta área, sino también en la arquitectura y el diseño. En 1925, los artistas abandonaron la ciudad de Weimar por motivos políticos y encontraron temporalmente un nuevo hogar en Dessau.

Con el avance de Adolf Hitler y del nazismo la presión sobre ellos fue aún mayor y tuvieron que huir en 1932. Gropius emigró en 1934 primero a Inglaterra y después a Estados Unidos, donde fue profesor en la Universidad de Harvard y continuó trabajando en diversos proyectos arquitectónicos. El último director de Bauhaus, el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969), pudo continuar durante un año la labor de la escuela en Berlín hasta que fue completamente disuelta en 1933, tras el ascenso al poder de los nazis. Mies van der Rohe negoció en 1937 en Estados Unidos la creación de una sección de Arquitectura en el entonces Armour Institute of Technology de Chicago (predecesor, junto al Lewis Institute, del Illinois Institute of Technology) y finalmente emigró a ese país en 1938. Así saltó su influjo hacia el continente americano con notables ejemplos en muchas de sus ciudades. En 1944 Mies van der Rohe se nacionalizó estadounidense. Gropius, Mies van der Rohe, el estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959) y el suizo Le Corbusier (1887-1965) se encuentran ahora en el Olimpo como cofundadores de la arquitectura moderna.

Muchos de los artistas de Bauhaus tuvieron que exiliarse. Desde 1996, las sedes de Bauhaus en Weimar y en Dessau integran la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO.

Presente asimismo en la ceremonia oficial, la secretaria de estado para la Cultura y las Artes, Monika Grütters, alabó a Bauhaus como una escuela de modernidad políticamente efectiva que continúa inspirando a generaciones de artistas hasta el presente.

Durante su existencia, entre 1919 y 1933, Bauhaus fue un lugar para la experimentación, así como para el desarrollo de nuevas ideas, formas y materiales. Los artistas no solo estaban preocupados por formular una nueva filosofía del diseño, sino por encontrar una salida social a los reclamos formulados por la empobrecida población de Alemania, tras la Primera Guerra Mundial (1914 - 1918)

Volvamos ahora a la exposición del Bröhan-Museum, entidad centrada fundamentalmnte en la época modernista de finales del siglo XIX y comienzos del XX. El catálogo de 370 páginas, con artículos de los comisarios de la muestra Tobias Hoffmann y Anna Grosskopf, así como de los especialistas Simon Häuser, Alexandra Panzert y Fabian Reifferscheidt, es de la editorial Wienand de Colonia

El concepto de Bauhaus no nació por generación espontánea, sino que fue el fruto de una discusión europea sobre arte y diseño en el mundo industrial moderno que comenzó a mediados del siglo XIX en Inglaterra con las propuestas del arquitecto y diseñador Edward William Godwin (1833-1886) y del diseñador Christopher Dresser (1834 - 1904), así como del Arts and Crafts Movement, el Glasgow Style (1870), el Wiener Secessionsstil (1897), el Deutsche Werkbund (Múnich en 1907), y el grupo neerlandés De Stijl, constituido en Leiden en 1917.

En torno a Bauhaus hay muchas fábulas y mitos, como el del llamado estilo Bauhaus o el de la idea de Bauhaus convertidos ya en tópicos. La propia escuela Bauhaus se convirtió en uno de esos mitos y en icono de la modernidad. Pero, erróneamente se la considera como la culminación de la modernidad o como punto de partida de ella, lo cual no es del todo exacto.

La exhibición con cerca de 300 objetos entre muebles, lámparas, piezas de cerámica, artículos utilitarios y decorativos en metal, así como de diseño gráfico se propone destruir muchas de esas leyendas y dar un importante aporte a la correcta interpretación de Bauhaus dentro del ordenamiento de la historia del diseño.

¿Cuán libre debe ser la forma? ¿Qué contemplacion hay que tener con la función? ¿Es arte el diseño? ¿Los diseñadores deben trabajar con los artesanos o con la industria? ¿Precisa la modernidad un estilo? Todas estas cuestiones que hoy son vinculadas de inmediato con Bauhaus fueron formuladas medio siglo antes por el movimiento Arts and Crafts británico, impulsado principalmente por el pintor, arquitecto, poeta, comerciante en arte, ingeniero e impresor William Morris (1834-1896) y por el escritor, pintor, historiador de arte y filósofo social John Ruskin (1819-1900), asi como por un grupo de arquitectos, pintores y otros artistas vinculados a ellos.

Las ideas y conceptos de Bauhaus y también su lenguaje creativo no fueron una genialidad sin precursores. Tras el fin de la Gran Guerra son ellos una lógica continuación de las evoluciones impelidas por el Crafts and Arts Movement. Con los diseñadores británicos Dresser, Godwin y Morris se crea un nuevo concepto que con sus propuestas y teorías cuestiona la relación de dependencia entre el arte, la artesanía, la decoración y la industria, y allana el camino hacia el diseño moderno.

La escuela de Bauhaus, en su fundación en 1919 y en sus primeros años en Weimar no fue un hito en la cronología del diseño, sino el transitorio paso intermedio de ésta en la discusión que marcó el diseño en Europa. Entre las piezas expuestas figuran clásicos de William Morris, Charles R. Mackintosh, Josef Hoffmann, Adolf Loos y Marcel Breuer, pero también propuestas menos conocidas. La presentación muestra cómo fue influida Bauhaus por estos diversos desarrollos y cuán dificil que fue al comienzo para esta escuela crear un lenguaje propio ante tal cantidad de posiciones.

Aunque solo existió brevemente, Bauhaus fue una escuela mucho más diversa de lo que uno se pudiera imaginar. Se empeñó en las corrientes de vanguardia que existían en ese momento, más allá de Alemania, en muchos otros países europeos, como parte de un nuevo comienzo, bastante reformista, si no revolucionario, para cambiar al mundo.

La Bauhaus histórica fue contradictoria y heterogénea, sin una línea clara, sobre todo en sus comienzos en Weimar. Pero a partir de su mudanza a la ciudad industrial de Dessau la corriente desenvolvió esa modernidad que la caracteriza y arrinconó a su propio origen por la confianza que había ganado en sí misma.

El festival de nueve días con más de 700 eventos, a un costo de 21 millones de euros para el gobierno de Alemania, buscaba ofrecer inspiración sobre Bauhaus y mostrar la relevancia de sus conceptos para una sociedad cosmopolita y liberal, mas sin perder de vista la obtención de ingresos también millonarios por concepto de ventas a visitantes atraídos por la conmemoración.

Los responsables de las principales entidades involucradas se sienten desilusionados, porque se han tergiversado las buenas intenciones de los planes originales presentados en 2012. A todo se le ha colocado la etiqueta de Bauhaus 100, muchas veces sin que válidamente lo amerite.

El triste final de Bauhaus en 1933 tendrá empero una grandiosa resurrección. Pronto habrá tres nuevos museos Bauhaus en Weimar, Dessau y Berlín. Las casas en Weimar y Dessau se completarán este año. Berlín tendrá que ser paciente por un tiempo. El edificio que amplia al actual Archivo estará listo a más tardar en 2022.

Esto tiene que ver con las respectivas colecciones de estos lugares. Sus historias no están fusionadas. Weimar tiene la colección organizada por el propio Gropius, con su singular calidad, antes de mudarse a Dessau. Luego viene la de Berlín (entonces Occidental), la primera después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); después el Archivo Bauhaus de Darmstadt que recolectó para la República Federal de Alemania; y la Fundación Bauhaus Dessau o su predecesora que comenzó a reunir piezas en la década de 1970 en la entonces República Democrática Alemana.

Reflexionando sobre el origen del mito sobre Bauhaus, Max Bill (1908-1994), un arquitecto, artista y diseñador suizo que estudió en la sede de Dessau entre 1927 y 1929, dijo una vez en Berlín, donde falleció en 1994: la gran idea es, en realidad, el nombre que se le puso. Si la escuela no hubiera sido llamada Bauhaus se habría estado pudriendo por mucho tiempo y habría pasado al olvido. Bauhaus era un nombre ideal y se podía hacer cualquier cosa con él.

Aún cuando no haya una explicación racional al respecto, es un hecho que cuando uno piensa en modernidad le viene ipso facto a la mente el término Bauhaus. La escuela actuó en una red global de la era moderna, era parte de ella. Pero en aquellos momentos no era ni una corriente estilística ni dominante; era un núcleo muy pequeño, estaba lejos de lo que hoy se describe como estilo. El tiempo transcurrido ha desempeñado su papel en favor de Bauhaus hasta convertirla en la legendaria escuela que todos conocemos.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.