Reino Unido

Ligeti en el Barbican (III): una vuelta a los orígenes

Maruxa Baliñas

miércoles, 27 de marzo de 2019
Londres, sábado, 2 de marzo de 2019. St Giles' Cripplegate. Música vocal de György Ligeti. Éjszaka – Reggel, Zwei Kanons, Drei Phantasien, Idegen földön, Húsvét, Betlehemi királyok, Lux Aeterna, Magány, y Nonsense Madrigals. BBC Singers. Sofi Jeannin, directora. Total Inmersion. György Ligeti
György Ligeti © Dominio público. Pinterest

En realidad, el título de esta reseña es una mentira, porque este concierto no se celebró en el Barbican, sino en una iglesia cercana, la de St Giles' Cripplegate, de bella arquitectura y enigmático acceso (tiene agua por todas partes y ningún puente a la vista, el único modo de llegar -por lo que descubrí tras dar muchísimas vueltas- es entrando en un edificio y saliendo por otro). Otra particularidad tuvo este concierto, respecto a los otros dos presentados en esta jornada dedicada a Ligeti: ¡hubo música mala! O acaso mala no sea la palabra, pero frente a la sucesión de obras maestras de los dos conciertos ya comentados, que proponían obras de cámara y música orquestal, en este concierto de música vocal se escucharon obras muy variadas, algunas muy logradas y otras propias simplemente de un compositor con técnica y talento, como hay -gracias a Dios- bastantes. 

Hay que tener en cuenta que buena parte del programa de este concierto se basaba en piezas compuestas por Ligeti en Hungría, antes de abandonar su país. Muchas de ellas fueron estrenadas años después por cuatro grupos de intérpretes y directores que en cierta medida marcaron, no exactamente el estilo de Ligeti, pero sí la 'tradición' de su interpretación.

Entre las que constituían en programa de esta tarde, seis de ellas fueron estrenadas por Eric Ericson con el Coro de la Radio Sueca, entre ellas algunas de las más difíciles técnicamente. Es el caso de Éjszaka – Reggel (Noche - Mañana, 1955), estrenada por Ericson con el Coro de Cámara de la Radio de Estocolmo, en 1968; los mismos intérpretes que estrenaron Idegen földön (Lejos del hogar, 1945-6) en 1971; y también las Drei Phantasien (1982), sobre textos de Friedrich Hölderlin, que fueron estrenadas en 1983 por el Coro de la Radio de Estocolmo y Ericson, y ya compuestas pensando en ellos, de modo que se trata de una obra muy difícil, incluso para un coro profesional como este. 

La obra más 'tardía' del concierto eran los Nonsense Madrigals, compuestos por Ligeti entre 1988 y 1993 y estrenados por los King's Singers en tres conciertos diferentes celebrados entre 1988 y 1993. Nuevamente se trata de una obra compuesta pensando específicamente en los intérpretes que las iban a estrenar y por lo tanto muy idiosincráticas de su estilo, que está a medio camino entre lo técnico y lo espectacular o cuando menos desenfadado. 

Un carácter muy distinto al de las obras destinadas a Clytus Gottwald y la Schola Cantorum Stuttgart, los dedicatarios de Lux Aeterna (1966) y lógicamente los que la estrenaron, quienes también recuperaron una de las obras tempranas de Ligeti que sonó en este concierto, Magány (Soledad, 1946), que no fue estrenada hasta 1983

Finalmente cuatro de las canciones del programa provenían de un mismo concierto, el de las London Sinfonietta Voices, dirigidas por Terry Edwards, quienes en un concierto en 1994 en Alemania estrenaron los Zwei Kanons (1947 y 1952), Betlehemi királyok (Los Reyes en Belén, 1946) y Húsvét (Pascua, 1946). Nuevamente tres obras tempranas donde se ven ya algunos rasgos de su estilo posterior, pero sobre todo su cercanía a la música tradicional. 

Y ese fue a mi entender el principal problema de este concierto, el más endeble de los tres presentados en esta Ligeti Inmersion del Barbican. Ligeti no se graduó en composición hasta 1949, después de tener que enfrentarse al antisemitismo previo a la 2ª Guerra Mundial -tan fuerte en Hungría como podía serlo en Alemania en esos mismos años-, y participar activamente en la 2ª Guerra Mundial. Había tenido poco contacto con la música 'exterior', con la excepción de los horizontes propuestos por sus profesores en Cluj y Budapest, y Bela Bartók era la principal referencia. De hecho, tras graduarse, este fue uno de los primeros trabajos profesionales de Ligeti, la recogida de música tradicional siguiendo la estela de Bartók, Kodaly y otros muchos músicos de Europa Oriental en esta etapa. 

Por lo tanto sus obras anteriores a 1950 son piezas donde se percibe su talento musical, pero poco más. Algunas son simples adaptaciones de canciones tradicionales y otras intentos de crear un 'folklore' nuevo que continúe la tradición, pero la creatividad es escasa, precisamente porque Ligeti aún no había tenido ocasión de construir su propio lenguaje, le faltaban aún muchos medios técnicos y expresivos. 

Lógicamente los BBC Singers, un coro de primera categoría, no tuvieron ninguna dificultad -dejando aparte la de cantar en húngaro- a la hora de enfrentar estas canciones, y el resultado fue bueno. Pero insisto, lo que debía haber sido sólo un apartado anecdótico, los orígenes compositivos de Ligeti, se convirtieron en una parte demasiado significativa del programa. 

Me centraré por tanto en las piezas propiamente ligetianas, empezando -cómo no- con Lux Aeterna (1966), seguramente la obra más conocida de este concierto, y que los BBC Singers tienen en repertorio desde hace años. Es curioso como todas las músicas de Ligeti utilizadas por Kubrick en 2001, una odisea en el espacio (1968), siguen siendo las más populares de Ligeti, incluso entre la gente que en realidad no ha visto la película. Lux Aeterna tiene además una particularidad dentro de las obras de este concierto, fue estrenada en el mismo año de su composición. La interpretación de los BBC Singers fue más atmosférica que brillante, muy controlada técnicamente por Sofi Jeannin -no es tan fácil coordinar 16 voces- y muy cuidada en los detalles. 

Quizá lo más brillante del concierto fueron los tres madrigales de los Nonsense Madrigals, especialmente 'El alfabeto'. Todas ellas son piezas que sin renunciar a los planteamientos estéticos de Ligeti, resultan muy accesibles para el oyente por su sentido del humor y su originalidad. Creo que son también las que cosecharon los mayores aplausos del público. 

Personalmente la obra que más disfruté fueron las Drei Phantasien, nuevamente escritas para dieciseis voces como Lux Aeterna, porque eran nuevas para mí al tiempo que muy típicas del Ligeti de los años 1980-1990, el que más me gusta. Los versos de Hölderlin se prestan para hacer una música más emocional y expresiva y los BBC Singers acertaron muy bien con ese tono que no es en absoluto romántico, pero tampoco frío. 

La St Giles' Cripplegate estaba llena y el público recibió muy bien el concierto. Hubo muchos aplausos entre las piezas y al final del concierto. A mí, la verdad, me llegó a poco. 

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