Vox nostra resonat

Andrés Gaos & The invention of tradition (4). Del uso de las cuartetas en la musicología creativa

Xoán M. Carreira

viernes, 7 de junio de 2019
Rosalía de Castro © 2019 by Dribbble

En anteriores entregas de esta serie de artículos acerca de las tradiciones inventadas sobre Andrés Gaos Berea, hemos publicado la primera edición de su última composición, Lieder para piano a dos manos, y documentado el proceso de invención de la canción Rosa de abril, cuyo objetivo era legitimar el mito de Gaos Berea como músico nacionalista gallego mediante la inclusión en su corto catálogo de obras de una canción escrita sobre un popular poema de Rosalía de Castro al cual los herederos de Gaos Berea adaptaron material musical extraído de Lieder, modificando el orden de las frases musicales y cambiando a 12/8 el compás original de 6/4.

Un caso de musicología creativa

La reciente publicación de la canción Rosa de abril bajo la firma de Andrés Gaos Guillochón*, hijo de Gaos Berea, debería bastar para dar por cerrada la cuestión de la autoría de esta canción. Sin embargo, en la introducción a dicha publicación, Monserrat Capelán* insiste una vez más en atribuir Rosa de abril a Gaos Berea con argumentos acerca del texto de Rosalía que refutarían mis investigaciones sobre esta cuestión, desarrolladas a lo largo de cuarenta años de discusión de las fuentes documentales:

Con sus 84 años a cuestas acompañados de una neuralgia del trigémino, Gaos estaba de lo más entusiasmado con su romanza [Rosa de abril] e irradiaba a quienes lo rodeábamos una pegajosa alegría, que se mezclaba con destellos de tristeza y admiración, pues todos veíamos que su salud estaba en franca declinación y que el fin se aproximaba. El hecho de que la última composición de Andrés Gaos esté basada en un poema gallego de Rosalía de Castro, muestra hasta qué punto siguió manteniendo el recuerdo por su tierra natal, a pesar de que ya hacía más de sesenta años que había salido de ella. La obra, fue compuesta pocos meses antes de su fallecimiento, encontrándose retirado en la ciudad argentina de Mar del Plata. Así contaba su hijo el proceso de su creación:

Con sus 84 años a cuestas acompañados de una neuralgia del trigémino, Gaos estaba de lo más entusiasmado con su romanza [Rosa de abril] e irradiaba a quienes lo rodeábamos una pegajosa alegría, que se mezclaba con destellos de tristeza y admiración, pues todos veíamos que su salud estaba en franca declinación y que el fin se aproximaba*

En otro texto [Gaos Guillochón] señala

Desde su departamento en Mar del Plata, con vista al Océano Atlántico, Gaos [...] vuelve a evocar nuevamente a su inolvidable Galicia natal, musicalizando un poema de Rosalía de Castro, perteneciente a su famoso libro de poesía Cantares gallegos y compone así su emotiva romanza Rosa de abril, su última obra [...] Se trata de un in-tenso canto de amor, entrelazado con la tierra gallega a través de sus hermosas rosas, que allí florecerían en el mes de abril, sin olvidar que la palabra Rosa da origen al nombre de su autora [...] Este y el resto de los poemas de Rosalía de Castro, no llevan título alguno, no obstante, Gaos extrae un título que surge espontáneamente del contenido de sus versos: Rosa de abril, logrando su música una sorprendente identificación con la poesía y el conjunto música y letra, adquiere una dimensión inusitada*.

A continuación, Capelán narra el proceso de recepción en Galicia y estreno absoluto de la canción Rosa de abril a partir de mayo de 1965, a través de la correspondencia entre Luisa Guillochón, viuda de Gaos Berea, y Rodrigo de Santiago, director de la Banda Municipal de A Coruña. Luego, prosigue su argumentación:

Si bien en la correspondencia mantenida quedaba claro que Rosa de Abril se trataba de una obra para voz y piano, y así fue presentada en esta primera audición, tiempo después se dará una polémica a este respecto. Xoán Manuel Carreira sostendrá que la composición era una obra para piano solo y que, el hacerlo para voz y piano, era un añadido posterior ajeno al planteamiento del compositor*. Por su parte, Andrés Gaos hijo, defenderá siempre que su padre la había compuesto, desde un inicio, como una canción*. El origen de la disputa radicaba en que Gaos sólo había escrito los dos pentagramas del piano. Ciertamente, como ya señalaba el hijo, la melodía de la cantante estaba escrita en el pentagrama de la mano derecha, algo por lo demás habitual en Gaos, quien llegó a editar su canción Elenita*, sin un pentagrama aparte para la voz. Es verdad que, en el caso de Rosa de Abril, faltaba el texto, algo explicable, pues su mala salud primero y su muerte poco después, no le permitieron añadirlo. Más allá de las manifestaciones de la familia, la adaptación del texto del poema de Rosalía de Castro a la música, en una conjunción perfecta de sílaba por nota, abogaban, sin duda, por el hecho de que se trataba de una Canción y no una obra para piano solo. Esto se acrecienta con la segunda versión que de ella hace el compositor, pasando del 6/8 original al 12/8 pues de este modo, las frases respiraban mucho mejor: cada verso duraba exactamente un compás. 

En todo caso, gracias a los nuevos documentos que del compositor han llegado a la Universidad de Santiago de Compostela a través de la generosa donación de su hijo, estamos en posición de decir que no hay duda alguna de que Rosa de abril es una obra para voz y piano. A nuestro entender, toda la polémica proviene de considerar autógrafo un manuscrito que no lo es. Cuando Rodrigo de Santiago le pide a Luisa Guillochón que le envíe Rosa de Abril, ésta manda a hacer una copia a la que se le puso por título: Rosa de abril. Romanza para piano. En la publicación del discurso de ingreso al Instituto José Cornide, Rodrigo de Santiago publica una foto de este manuscrito*, indicando que es autógrafo, cuando en realidad no lo era. Considerando Carreira que se trataba de un autógrafo, llegará a decir que las pruebas documentales indicaban sin duda que Rosa de Abril había sido escrita para piano solo. Sin embargo, el verdadero autógrafo de Andrés Gaos que, hasta el momento de la donación a la Universidad de Santiago era desconocido en Galicia, no deja lugar a dudas. En él, de puño y letra del compositor está puesto el siguiente título: Lieder (sic). Con ello queda claro que Gaos concibió Rosa de abril como una composición para voz y piano y no para piano solo, como algunos han defendido. En este libro presentamos la edición que de la misma hace su hijo Andrés Gaos Guillochón, con la revisión de Joam Trillo. En ella se añaden al piano dos compases introductorios con la finalidad de facilitar la entrada de la cantante y se pone una repetición para que pueda ser cantado todo el texto del poema de Rosalía*.

Las proposiciones son simples opiniones

Como bien dice Capelán, cuando publiqué hace cuarenta años mi edición de Rosa de abril. Romanza para piano* cometí un error: tomé por un manuscrito ológrafo de Gaos Berea lo que en realidad era un manuscrito de copista encargado por la viuda de Gaos Berea y enviado por este a Galicia como ológrafo de su marido. Cometí un grave error de principiante y así lo reconozco. Pero en lo que no me equivoqué es en identificar el contenido de ese manuscrito como una pieza para piano, tal y como argumenté cuando retomé el tema veinte años después*. Publiqué que "las pruebas documentales indicaban sin duda que Rosa de Abril había sido escrita para piano solo" porque es una partitura con un doble sistema con clave de sol para la mano derecha y clave de fa en cuarta para la mano izquierda y sigue las convenciones de la escritura para piano. Para nada tuve en cuenta que la partitura es manuscrita ni que sea ológrafa o de copista, cuestiones que afectan a su autoría y autenticidad, no al instrumento para el cual está escrita la obra. Este es el error de Capelán y este es el motivo por el cual sigo afirmando que ese manuscrito es el de una obra para piano sólo, si bien ahora niego que su autor sea Gaos Berea.

Como bien dice Capelán, en el reciente manuscrito ológrafo de Lieder, "de puño y letra del compositor está puesto el siguiente título: Lieder". Pero yerra cuando afirma que "Con ello queda claro que Gaos concibió Rosa de abril como una composición para voz y piano y no para piano solo, como algunos han defendido." Lo único que se deduce del ológrafo de Lieder es que es una pieza para piano a dos manos en 6/4 titulada Lieder, publicada por mí en la primera entrega de esta serie. Cualquier afirmación sobre Rosa de abril, una canción para voz y piano en 12/8, no se puede deducir del ológrafo de Lieder.

Textos poéticos y pretextos políticos

Rosalía de Castro utilizó la etiqueta "Rosa de abril" para referirse a sí misma en diversos textos a lo largo de su carrera literaria. Para la invención en los años 1960 de la canción Rosa de abril, Luisa Guillochón utilizó cuatro estrofas de Nasín cand'as prantas nasen*, un lindo poema escrito en cuartetas octosilábicas asonantes, siguiendo la tradición ibérica del Siglo de Oro que reserva este género para los poemas amorosos. Estas son las cuatro estrofas usadas por Luisa Guillochón:

Nasín cand'as prantas nasen, / no mes das froles nasín, / nunh'alborada mainiña, / nunh'alborada d'abril.

Por eso me chaman Rosa, / mais á do triste sorrir, / con espiñas para todos, / sin ningunha para ti.

Des que te quixen, ingrato, / tod'acabou para min, / qu'eras ti para min todo, /miña gloria e meu vivir.

O meu corasón che mando / c'unha chave par'o abrir; / nin eu teño mais que darche, / nin ti máis que me pedir.

Según Capelán, la edición de Rosa de abril de Andrés Gaos Guillochón, "añade al piano dos compases introductorios con la finalidad de facilitar la entrada de la cantante y se pone una repetición para que pueda ser cantado todo el texto del poema de Rosalía." En realidad Gaos Guillochón utiliza un texto reciente que su padre, muerto en 1959, no pudo haber conocido*. Se trata de una versión anónima del poema de Rosalía escrita en una extravagante parodia del portugués. Reproduciré las cuatro estrofas antes citadas para que el lector pueda comprobar las diferencias entre ambos textos:

Nasci quando'as plantas nascem , / no mês das flores nasci, / numa'alvorada maininha, / numa'alvorada de'abril.

Por iso me chaman Rosa, / mas a do triste sorrir; / com espinhas para todos, / sem nenuma para ti.

Dês que che quisbem ingrato, / tudo'acabou para mim, / qu'eras tu para mim tudo, / minha glória e meu viver.

O meu coração che mando, / cuma chave para'o'abrir /nem eu tenho mais que darche, / nem tu mais que me pedir.*

Según Gaos Guillochón, su edición de Rosa de abril "contiene el añadido de dos compases de introducción, además de una repetición completa de todo el poema musical que, por su enlace natural con la partitura, parece que fuese intuido espontáneamente por Gaos."* Olvida decir si se refiere al poema original de Rosalía o al esperpento del mismo que utilizó para su edición. Cuestión nada baladí pues la prosodia de ambas versiones es muy diversa, y todos los argumentos favorables a la existencia de una canción de Gaos Berea titulada Rosa de abril -de la cual no existe ninguna fuente documental verificable- coinciden en destacar la perfecta simbiosis de texto, melodía y acompañamiento como única prueba de que la música de Rosa de abril sólo puede proceder de ese texto y es imposible adaptarle cualquier otro con igual acierto. Por ese motivo y teniendo en cuenta que las cuartetas octosilábicas es una de las formas estróficas más comunes en las lenguas ibéricas, he dedidido probar fortuna con algunos conocidos poemas, en castellano y en gallego, tanto cultos como populares, y he descubierto que todos ellos, especialmente los consonantes, se ajustan como un guante a la música de Rosa de abril.

Mira Zaide que te aviso / que no pases por mi calle / ni hables con mis mujeres / ni con mis cautivos trates* ...

Que es mi barco mi tesoro, / que es mi dios la libertad, / mi ley, la fuerza y el viento, / mi única patria, la mar*.

Mas, sós os ignorantes, / E férridos e duros,  / Imbéciles e escuros / No-nos entenden, non*.

Y todo el coro infantil / va cantando la lección:  / "mil veces ciento, cien mil;  / mil veces mil, un millón"*

Carballeira de San Xusto,  / Carballeira derramada, / naquela carballeiriña, / perdín a miña navalla*.

Esperréchate Genara / que aquí mismo te la clavo, / que cada vez que te veo / me salen chispas del nabo*.

Una vez más, la realidad se muestra empecinada ante la creatividad de la imaginación de los humanos, aunque esos humanos sean herederos de ilustres artistas o profesores de la Universidad de Santiago de Compostela, y contra el duro muro de la realidad se estrellan las historias de hadas, los discursos mesiánicos y las tradiciones inventadas. Y la realidad es que, por oportunidades del mercado, Andrés Gaos Berea compuso un conjunto de elegantes Mélodies en francés y un puñado variopinto de canciones populares urbanas en español, entre las cuales encontramos desde un vals y una vidalita hasta un cuplé pornográfico; pero jamás compuso ninguna canción en gallego. Y eso no le hace ni mejor ni peor artista, ni mejor ni peor ciudadano. 

Notas

TRILLO, Joám, 'Rosa de abril' en "Cancións para voz e piano de Andrés Gaos", Santiago de Compostela: Sacauntos Cooperativa Gráfica, 2018, pp 1-3

CAPELÁN, Monserrat, 'Las canciones para voz y piano de Andrés Gaos', artículo introductorio a "Cancións para voz e piano de Andrés Gaos", Santiago de Compostela: Sacauntos Cooperativa Gráfica, 2018, pp XVII-XX

GAOS GUILLOCHÓN, Andrés, 'Rosa de abril', en PÉREZ, Julián (coord.), "Andrés Gaos Berea, un achegamento á súa figura e á súa música (1874-1959)", A Coruña: Universidade da Coruña, Servizo de Publicacións, 2012, pp. 164-167.

GAOS GUILLOCHÓN, Conferencia en el Instituto Cultural Argentino de Música Hispana, Buenos Aires: 5 de octubre de 1988

CARREIRA, Xoán M., 'Aproximación crítica al músico Andrés Gaos (1874-1959)' en "Revista da Comisión Galega do Quinto Centenario" 7, Santiago de Compostela: Xunta de Galicia 1990 pp 273-276

GAOS GUILLOCHÓN, Andrés, 'Apuntes sobre Andrés Gaos (1874-1959). Sus composiciones gallegas'. ROMANÍ Rodrigo (coord..) "A música galega na emigración IV Encontro O Son da Memoria", Santiago de Compostela: Consello da Cultura Galega, 2009, pp. 173-187.

TRILLO, Joám, 'Elenita', además del doble sistema del piano, incluye una pauta con texto atribuida a Andrés Gaos Berea, en "Cancións para voz e piano de Andrés Gaos", Santiago de Compostela: Sacauntos Cooperativa Gráfica, 2018, pp 38-43.

SANTIAGO MAJO, Rodrigo A. de, "Andrés Gaos, violinista y compositor coruñés", A Coruña: Instituto de Estudios Coruñeses José Cornide, 1966

CARREIRA, Xoán M., “Partitura de Rosa de Abril de Andrés Gaos” en Bonaval nº 0 (Santiago de Compostela: 1979), p tercera de cubiertas

CASTRO, Rosalía de, 'Nasín cand'as prantas nasen', en "Cantares gallegos", IV, nº 2, Vigo: 1863

Según Gaos Guillochón y Capelán, Gaos Berea utilizó una edición argentina de los años treinta de "Cantares gallegos". Se trata de "Cantares gallegos", Buenos Aires, s.d. que reproduce con fidelidad la primera edición viguesa de 1863. El texto del poema 'Nasín cand'as prantas nasen' es el mismo que cito en mi artículo, muy distinto del utilizado por Gaos Guillochón en su edición de 'Rosa de abril'.

VEGA, Lope de, "Lírica", edición de José Manuel Blecua, Madrid: Ed. Castalia, 2001, p 12

ESPRONCEDA, José de, "Canción del pirata", Madrid: El Artista, 1830

PONDAL, Eduardo, "Os pinos", 1890

MACHADO, Antonio, 'Recuerdo infantil', en "Soledades", Madrid: 1903

POPULAR, "Cantiga de romería"

POPULAR, "Jota"

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