Entrevistas

Julio Martí: “The Roots y Tank & The Bangas van a ser un auténtico pelotazo”

Irene García Cañedo

martes, 9 de julio de 2019
Jardines del Botánico de Madrid © Noches del Botánico, 2019

Ha quedado inaugurada la cuarta edición del festival Noches del Botánico, que como cada año se celebra en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense de Madrid. El pasado jueves 20 de junio, Woody Allen & The Eddy Davis New Orleans Jazz Band dieron el pistoletazo de salida a una serie de conciertos que se prolongarán hasta el 31 de julio, con la actuación final de Russian Red. Días antes de su estreno anunciaban más de 65.000 asistentes para los 34 conciertos, 10 de ellos con todas las entradas vendidas. Su director artístico, Julio Martí, charla con Mundoclásico.com sobre las novedades de este verano.

¿Cuál ha sido el criterio de selección de músicos para el cartel de este año?

Llevamos dedicándonos a la música muchos años, eclécticos en nuestro método de profesión. Intentamos escuchar mucha música para tener un poco de criterio en cada uno de los géneros. El principio es el mismo de siempre, hacer un festival sostenible con música diversa para todo tipo de públicos, manteniendo la calidad y el espacio, lo que convierte al festival en lo que es.

¿Cuál ha sido la mayor apuesta?

Este año traemos la novedad de darle al festival un toque clásico que no teníamos todavía, y que nos gustaría ir aumentando. Nos parece que la música clásica y la popular deberían ir de la mano, es nuestro gran objetivo. Hemos buscado una obra reconocida, el Concierto de Aranjuez, de triple efeméride; el 80 aniversario de su escritura, el 20 de la muerte del maestro Rodrigo y el 50 desde que el Apollo 11 lo llevó a la Luna. Es una ocasión magnífica para que la Orquesta de Mujeres de la Ciudad de Madrid, a la que queremos reivindicar, y la guitarra del maestro Casares interpreten la partitura más popular del repertorio culto. Un pequeño detalle para que la gente vea que podemos conseguir aproximar otro tipo de espectador más. 

En anteriores publicaciones en la web de Noches del Botánico alegabais rendir tributo a la mujer en vuestro cartel de conciertos.

Siempre ha sido intencionado, pero cuesta encontrarlas. Buscamos mujeres que tengan calidad artística y que atraigan a la gente. Como todos los años, nos hemos quedado con artistas a las que no hemos logrado atraer. No es que busquemos paridad, intentamos trabajar de la mejor manera posible. Si viéramos que se decantara excesivamente hacia todo hombres, nos preocuparíamos y pensaríamos “¿qué estamos haciendo mal?”. Tenemos unas señas de identidad que intentamos mantener, como intentar conseguir cada año representación de todos los géneros habituales.

Uno de vuestros elementos diferenciadores son los conciertos dobles, que empezaron con las actuaciones de Milton Nascimiento y Andrea Motis, ¿de dónde viene la idea para este formato?

Generalmente, hacíamos conciertos con una figura emblemática que hacía el atractivo de la noche. Pero hemos pensado en la idea de que en una misma noche se pueda presentar a más de un artista. En concreto dos, porque no nos da el espacio ni el tiempo para más. El equal billing, respetando a ambos artistas por igual, crea un atractivo especial e intentamos que en esas combinaciones haya empatía entre los grupos y posibilidades desde una colaboración escénica a una competencia leal que haga que se entreguen a fondo. Nos ha parecido muy interesante el regustillo de la idea festivalera. Además de los conciertos dobles, seguiremos teniendo más actividad en la Zona Momentos Alhambra, un bar donde presentaremos más talento, disc-jockeys de gran nivel. Vienen a darnos un extra como festival.

Una de las actuaciones más esperadas del festival es la llegada a Madrid de The Roots, ¿qué cree que pudo llamarle la atención de vuestro festival a la agrupación norteamericana?

Llevamos muchos años detrás de ellos, la situación se ha dado para por fin pueda suceder. Estamos encantados de su primera visita y de lo que representan para el género, para toda la música de raíz afroamericana, básicamente hip hop y R&B. Me encanta porque es un grupo que musicalmente enraíza muy bien con sus orígenes, de las leyendas callejeras de nueva Orleans hasta las tradiciones de última generación. Tank & The Bangas, el grupo que abre, es un banda minoritaria aquí, pero con la que hemos trabajado con anterioridad y que ha sido cabeza de cartel en el Festival de Nueva Orleans. Creo que va a ser un auténtico pelotazo que va a hacer de la noche algo mágico. Mis expectativas son las máximas.

¿Qué despertó la iniciativa y qué ha seguido atrayendo a la organización del festival para llevar sus conciertos a un lugar como el Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense de Madrid?

Tuvimos un primer acercamiento con la Universidad, que ya estaba haciendo el DCODE en su Campus. Nos llamó la atención una pequeña muestra a la que habían llamado Complu Jazz. Se me acercaron por si teníamos alguna propuesta nueva, algo que se pudiera hacer en el Campus y que fuera mayor que unos días de jazz. Fue amor a primera vista, ya que al ser en julio se dio la oportunidad de usar el jardín. Y fue una buena elección, pues ha sido el jardín el que ha tirado del festival en sus orígenes, un extra a la propia programación, una sinergia que convierte el festival en lo que es.

¿Cree que la apuesta por conciertos con entradas limitadas y cuidadas instalaciones hace que sea más cotizado que otros más masificados de la capital?

Es otro tipo de acercamiento, otro tipo de intencionalidad. Yo hago algo con lo que me siento afín, con un tipo de oferta más vinculada a la satisfacción con lo que vas a ver, direccionada a la música. Contamos con que el público se hace mayor, busca una experiencia diferente, no solo la de encuentro que ofrecen otros macrofestivales. Todas las formas de disfrutar la música son válidas, aquí cada uno escoge la que le apetezca. Nuestro público es muy aficionado a la música, hace un esfuerzo muy grande por ver a su artista favorito en un escenario más chico y con entradas que cuestan más. En muchos shows no pensamos en el beneficio, porque el espacio no da para más, sino que pensamos en el valor de i+d que va aportar al festival, muy por encima del de taquilla. Nuestra lucha es con la sostenibilidad, que podamos hacer conciertos con los artistas que queremos y que la gente responda a esos artistas para que podamos mantenernos, nada más. Ahí está la clave de nuestro trabajo, que esperamos poder seguir reafirmando año tras año.

¿Se ha visto en anteriores ediciones una alta asistencia de gente joven a los conciertos?

Tenemos asistencia de todo tipo de públicos, porque traemos a todo tipo de artistas. Según nuestras estadísticas, cubrimos muy bien desde los 20 años hasta los 70, con representatividad notable. Peleamos por que todas las generaciones estén representadas.

Más allá de los artistas, ¿qué otras novedades incluye el festival este año?

Uno de nuestros grandes problemas era el de la información adecuada. Ahora, todo aquel que tenga una entrada, recibe información por mail que le dice todo lo que habrá ese día. Hemos publicado absolutamente todo en la página web, el opening act, los artistas invitados para la Zona Momentos Alhambra. Las otras novedades siempre están en las mejoras del espacio: evitar las colas de los baños, de los food trucks, mejora de la oferta gastronómica, hemos cambiado el césped,… Cada vez son más detalles, pero queremos que la gente sepa que nuestra preocupación es el público, absolutamente soberano. El esfuerzo es por tener un público que te lo recompense, prometiendo volver. Si es al contrario, veremos qué podemos hacer para evitar aquello que ha salido mal.

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