España - Madrid

Por vos nací, por vos tengo la vida

Germán García Tomás

martes, 6 de agosto de 2019
Madrid, domingo, 28 de julio de 2019. Teatros del Canal (Sala Roja). Gala 40 aniversario de la Compañía Nacional de Danza. Director artístico: José Carlos Martínez. Coreografías: Por vos muero (Nacho Duato -1996-). Música antigua española de los siglos XV y XVI; L’après midi d’un faune (Cayetano Soto -Estreno absoluto-). Música de Claude Debussy; Les noces (Andoni Foniadakis -Estreno en España-). Música de Igor Stravinsky; Don Quijote Suite (José Carlos Martínez -2015-). Música de Ludwig Minkus. Ocupación: 95%.
Kayoko Everhart © 2019 by CND

La Compañía Nacional de Danza ha celebrado por todo lo alto sus 40 años de vida con una Gala conformada por cuatro trabajos coreográficos que han pretendido ser, con éxito, un compendio de toda la trayectoria artística de esta importante cantera de bailarines en España.

Con la celebración de esta efeméride llega su fin la etapa de José Carlos Martínez, que salió al escenario antes de comenzar el espectáculo para realizar una semblanza de lo que ha significado la Compañía y realizar balance de sus ocho años al frente de la misma. Martínez aseguró que como director de la CND ha llevado a escena 23 nuevas creaciones a lo que hay que sumar 47 reposiciones, cifras con las que sacó pecho al justificar que la compañía no goza de teatro propio.

Lo cierto es que nos encontramos ante una cantidad más bien modesta de estrenos, y debemos reconocer que la Compañía Nacional de Danza no ha ocupado un lugar privilegiado ni se ha situado entre las formaciones de ballet más favorecidas en nuestro país en los últimos años, sobre todo desde la partida de Nacho Duato en 2010. En ello tiene bastante que ver la considerable merma en las subvenciones públicas, por tanto cabe realizar una reflexión acerca de si tenemos interés en hacer prevalecer el talento de una sobresaliente compañía de ballet en España o dejarla a la deriva desaprovechando el enorme potencial de sus bailarines, algunos de los cuales se despedían, igual que su director, de la agrupación en este espectáculo.

Más allá del mayor o menor esplendor de la Compañía, esta Gala ha venido a poner de relieve la esencia del pasado con la renovación del presente, pues se han integrado creaciones clásicas junto a otras de creadores contemporáneos, lo que ha permitido al espectador hacerse una idea muy completa de la diversidad de propuestas, estilos y sensibilidades coreográficas por las que ha transitado la CND durante sus cuatro décadas.

Justo es por ello reconocerle el mérito a José Carlos Martínez, pues, según manifestó, amalgamar y combinar ambas ópticas ha sido el objetivo principal de su labor al frente del ballet. Ese objetivo se cumplió plenamente en esta Gala 40 aniversario, a la que ayudó a complementar el acertado recurso del material videográfico con imágenes de la Compañía bailando sus coreografías y de algunos de sus principales directores, lo que contribuye más si cabe a resaltar el componente de celebración y reivindicación histórica del trabajo artístico.

Cada uno de los cuatro bloques de esta Gala formaba un todo cerrado que ha sido dispuesto no equilibradamente, pues tras la primera y tercera coreografías se incluía un descanso de 20 minutos, un trámite que consideramos excesivo, pese a la diversidad de las coreografías seleccionadas. Por vos muero es un trabajo diseñado (tanto en coreografía, escenografía y figurines) por Nacho Duato y estrenada en 1996 que tiene a los versos de Garcilaso de la Vega como eje inspirador.

Pero al margen de su poesía bucólica, recitada de forma intimista por la voz en off de un discreto rapsoda como es Miguel Bosé, lo realmente evocador de esta poderosa coreografía, lo que mueve a los bailarines en múltiples poses expresivas de corte caballeresco son las danzas españolas de los siglos XV y XVI que Jordi Savall y sus huestes de La Capilla Real de Cataluña registraron en discos como Cançons de la Catalunya millenaria: El Mestre, y Canciones y danzas de España. Los movimientos milimétricamente acompasados, de perfecta proporción simétrica, pero también fugaces y esquivos, del cuerpo de baile, son el reflejo visual del poderoso batir rítmico de folías o chaconas, y cuando en los altavoces suena la voz de la difunta esposa de Savall, Montserrat Figueras, el escenario se cubre de un halo casi místico y espiritual. Tal es el poder de la soprano catalana, que inunda el escenario. El espectador tiene la oportunidad de asistir a bailes de recia conjunción, pero la coreografía se extingue revistiéndose de intimidad con los últimos versos del Soneto V de Garcilaso: Cuanto tengo confieso yo deberos; por vos nací, por vos tengo la vida, por vos he de morir, y por vos muero.

De otros odres está hecha la siguiente coreografía, que ilustra el conocido poema sinfónico L’après midi d’un faune de Claude Debussy, que firma el coreógrafo Cayetano Soto y que ha visto su estreno mundial en la Sala Roja de los Teatros del Canal en el contexto de esta Gala. El hieratismo y sobriedad cromática de esta vanguardista propuesta hace que los tres bailarines principales (dos mujeres -ninfas- y un hombre -fauno- a los que se une una tercera) se muevan mediante impulsos irracionales a través de las seis secciones en que Soto divide la pieza. El componente onírico se ha potenciado más por el elemento netamente corporal que por la expresión poética del movimiento.

Frente a la fuerte sensualidad y el erotismo de este ensoñador trabajo, arriba el contraste realista de Les noces, una coreografía del griego Andoni Foniadakis para el ballet homónimo de Igor Stravinsky que retrata el siempre impactante ritual de la ceremonia de bodas en la milenaria y campestre Rusia. Este estreno en España, pues vio su estreno absoluto en Florencia por la Compañía de Danza del Teatro del Maggio Musicale Fiorentino en 2012, sigue el modelo coreográfico del original de Bronislava Nijinska, y posee toda la fuerza visual y carácter tribal que, suponemos, supuso para el oyente-espectador del año 1923. Plato fuerte de la velada, fueron 25 minutos de auténtico primitivismo sin tregua para la pausa ni el descanso que consiguen tanto la grabación discográfica elegida, la de James Wood con el New London Chamber Choir & Ensemble, como un cuerpo de baile en el que nadie destaca por encima del resto en ese constante revoloteo en torno a la mesa central.

Pero lo realmente esperado se destinaba para el final. Como broche de oro de la Gala se presentaba Don Quijote Suite, una jugosa selección del maravilloso ballet plagado de obligados estereotipos hispanos, como la vistosa preponderancia taurina, debido al compositor Ludwig Minkus, que cumple 150 años de su estreno, y que llegaba con coreografía del propio director de la CND, basada en las originales de Marius Petipa y Alexander Gorski. El preciosismo de la cuidada escenografía de Raúl García Guerrero sirve de marco incomparable para el lucimiento de las tres parejas principales con el apoyo constante y dinamizador del cuerpo de baile, un espectáculo donde se destacaba la participación de Aitor Arrieta, solista del English National Ballet, como bailarín invitado. Colorido deslumbrante de una Compañía Nacional de Danza en estado de gracia al que sirvió la magnífica grabación de la Orquesta de la Comunidad de Madrid a las órdenes de José María Moreno. 50 últimos minutos de puro ballet clásico que sirvieron de colofón a una ceremonia que vino a suscribir lo que el propio José Carlos Martínez concibe de la danza, el arte del movimiento, o, como también quiso resaltar, el arte del momento. Esperamos que la nueva etapa que se inicia a partir de ahora siga, tras cuatro décadas ininterrumpidas, jalonando de éxitos el devenir artístico de esta compañía.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.