Artes visuales y exposiciones

Alexander von Humboldt, 250º aniversario de su nacimiento

Juan Carlos Tellechea

jueves, 17 de octubre de 2019
Humboldt Forum © 2019 by SHF / Architekt: Franco Stella mit FS HUF

Investigador de enorme talento y defensor de los Derechos del Hombre, el naturalista y sabio universal Alexander von Humbold ha servido reiteradamente de homónimo para ciudades, parques naturales, y montañas, para una influyente corriente marítima del océano Pacífico, y hasta para un gran mar y un singular cráter en la Luna.

Ahora, en el imponente Humboldt Forum que se erige en el predio que ocupara el antiguo palacio real de Berlín, fue conmemorado por todo lo alto el 250º aniversario de su nacimiento, el 14 de septiembre de 1769 en esta capital. El edificio, cuya construcción comenzó en 2013, será inaugurado oficialmente en septiembre de 2020. Muy cerca se halla la casa familiar donde vino al mundo Alexander von Humboldt, hoy sede de la venerable Academia de las Ciencias de Berlín y Brandemburgo.

Nacido en el seno de una familia acomodada, y ahijado de quien sería posteriormente el rey Federico Guillermo II de Prusia, Humboldt financió de su propio bolsillo el viaje de exploración que realizó entre 1799 y 1804 a países de América todavía bajo el dominio colonial español, y a Estados Unidos, acompañado por el botánico francés Aimé Bonpland. Ya en vida fue mundialmente famoso. Alexander fue hecho para contemplar la concatenación de las cosas, escribía su hermano mayor Wilhelm, también erudito, escritor y estadista,

Cargados con instrumentos como sextante, telescopio, barómetro y termómetro, los dos hombres exploraron áreas en los actuales territorios de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Cuba, México, además de Estados Unidos (independizado en 1776). Mi salud y alegría han aumentado visiblemente a pesar del cambio constante de la humedad, el calor y el frío de la montaña, escribiría Humboldt a Europa.

Humboldt y Bonpland descubrieron la conexión entre los sistemas fluviales del Orinoco y el Amazonas, describieron cómo preparaban los indígenas el Curare, exploraron los Andes y localizaron el ecuador magnético. Escalaron varios volcanes y exploraron el Chimborazo de 6.300 metros de altura, que entonces era consideraba la montaña más alta del mundo. También exploraron la corriente fría en la costa oeste de América, que hoy lleva el nombre de Humboldt.

Su metodología era admirable. Anotaban escrupulosamente cada detalle (coordenadas geográficas, datos meteorológicos, temperaturas...) de los hallazgos que iban registrando y dibujando con gran puntillosidad. Todo está conectado con todo, esta era la visión fundamental de Humboldt, según la cual nuestro entorno debería ser considerado de forma global junto con la actividad humana, ya sea por la biodiversidad, la conservación de los recursos, su sustentabilidad o el cambio climático.

Su pensamiento, de ver todo como en una red intercomunicada, encaja perfectamente en nuestro tiempo, afirma Ottmar Ette, profesor de la Universidad de Potsdam. Humboldt era un investigador de la naturaleza y de la cultura y aún hoy es una figura destacada en la ciencia, desde la investigación climática hasta la antropológica.

La curiosidad y el entusiasmo lo impulsaron en sus exploraciones en el continente americano. Tuvo dificultades increíbles, casi inimaginables hoy, en estos tiempos de vacaciones de aventura y turismo de masas. A pie, en mulas, en canoas o en piraguas, viajó miles de kilómetros entre el Caribe y los Andes, y es considerado, con toda razón, el segundo descubridor de Améria, después de Cristóbal Colón.

Alexander von Humboldt, en su carácter de chambelán del rey prusiano, era invitado a menudo a sus castillos, algo que le disgustaba sobremanera. Nuestras tardes son de una monotonía insoportable, como para arañar las paredes, escribíría una vez a un amigo. Los deberes de representación le parecían superfluos e innecesarios y la glorificación de su persona absolutamente contraria a su manera de ser. ¡Sálvame querido amigo!, le suplicó a uno de sus confidentes cuando se enteró de que debía asistir personalmente a un acto en el que sería descubierto un busto de mármol esculpido en su honor. ¡Una noticia aterradora!

Si hubiera podido ir el fin de semana del 13 al 15 de septiembre al Humboldt Forum con toda seguridad se lo hubiera pasado muy bien y no se habría aburrido ni un instante. El programa confeccionado junto con el Instituto Goethe para festejar su cumpleaños fue sumamente variado, con exposiciones, actos y actividades especiales para familias con niños, conciertos, proyecciones luminosas sobre las fachadas del edificio, charlas y conferencias referidas a Humboldt y América, desde Iberoamérica a Berlín.

Los investigadores enviaron muchos cajones conteniendo piedras, plantas, animales y objetos culturales por barco a Europa. De regreso en Berlín, Humboldt dictó onferencias públicas. No solo los científicos escucharon sus disertaciones, sino también el rey y la gente común. Las ideas solo pueden fructificar y ser útiles si cobran vida en muchas mentes, escribiría Humboldt más tarde. Los resultados de su viaje a América fueron publicados por Humboldt en unos 30 volúmenes. Sin embargo, su gran deseo de realizar un viaje de investigación a la India y al Himalaya no pudo hacerse realidad. Según los historiadores, británicos y portugueses tuvieron especial cuidado de no dejar entrar a un crítico del colonialismo en sus territorios.

En Alemania, las cosas se mantuvieron relativamente tranquilas en torno a la figura de Humboldt, especialmente bajo el régimen genocida nazi de Adolf Hitler (1933 – 1945). La situacion cambió un poco después de la Segunda Guerra Mundial. El sistema comunista de la República Democrática Alemana lo calificó de abogado defensor de los derechos de los oprimidos. Para la pro-occidental República Federal de Alemania fue el digno representante de un país cosmopolita, abierto al mundo, que describió las condiciones económicas en las colonias y denunció los males sociales, así como la opresión de la población indígena. Indudablemente, la esclavitud es el mayor mal que ha afectado a la humanidad, escribiría en un ensayo sobre Cuba.

Durante las últimas décadas de su vida Humboldt, quien se había gastado toda su fortuna en sus viajes y en la publicación de sus libros sobre América, pudo sustentarse con la ayuda financiera del rey de Prusia. El éxito editorial de muchas biografías publicadas en los últimos años, una de ellas llevada al cine, muestra cuán popular es Humboldt en la actualidad. El científico es el héroe de la novela Die Vermessung der Welt [La medición del mundo] de Daniel Kehlmann, de la editorial Rowohlt Verlag, filmada (3 D) en 2012 por el realizador Detlev Buck que trata sobre la doble biografía ficticia del matemático, astrónomo, geobotánico y físico alemán Carl Friedrich Gauss (1777 – 1855) y Alexander von Humboldt (1769 - 1859).

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