Vox nostra resonat

Los 'Cantares viejos de Galicia' de Marcial del Adalid

Xoán M. Carreira
lunes, 25 de julio de 2022
Marcial del Adalid (1880) © J. Guervas Marcial del Adalid (1880) © J. Guervas
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La canción fue uno de los géneros de música doméstica predilectos de la segunda mitad del siglo XIX y una de sus formas más sofisticadas fue la mélodie francaise, un género de canción prosódica sobre poemas de alta calidad literaria, tomados de La Comédie de la mort (1838) y de Poésies completes (1845) de Thé­ophile Gautier; de Les Orientales ( 1829), Les chants du crépuscule (1835), Les voix inté­rieures (1837), el drama Ruy Blas (1838), Les rayons et les ombres (1840) y Les contemplations (1856) de Victor Hugo; de Les Méditations poétiques ( 1820 y 1823) y de Harmonies poétiques et religieuses (1830) de Alphonse de Lamartine; de Premières poésies (1828-1832) y de Poésies nouvelles (1836-1852) de Alfred de Musset; y de Les Fétes galantes (1869) y La bonne chanson (1870) de Paul Verlaine. Así como un puñado de diversos poemas de Leconte de Lisie, Gerard de Nerval, Armand Silvestre y otros poetas menos conocidos.*

En 1877 el editor madrileño Pablo Martín publicó Cantares viejos y nuevos de Galicia, dos cuadernos de seis canciones con textos en gallego de Marcial del Adalid (1826-1881). Tal como indica el propio título, en esos cuadernos se alternan los cantares nuevos y los cantares viejos. Poco después de la muerte de Adalid, Pablo Martín publicó un tercer cuaderno de seis canciones preparado -a partir de materiales definitivos del  autor- por su viuda Fanny Garrido, autora de los textos de los Cantares nuevos. Este tercer cuaderno ofrece dos novedades, a) conocemos la fuente de dos de los cuatro cantares viejos (Canteiros e carpinteiros, nº 2, y ¡Adios meu meniño! ¡Adiós!, nº 6),* y b) los dos cantares nuevos son ree­laboraciones de canciones anteriores de Adalid sobre poemas en español y en francés, respectivamente. 

Unos quince años después la editorial Canuto Berea reeditó en A Coruña estos tres cuadernos -utilizando las planchas de la Calcografía de Enrique Abad y Gil usadas en 1877 y 1882 por Pablo Martín- y publicó el cuarto y último, con siete cantares, tres viejos y cuatro nuevos, reelaboración de canciones anteriores, dos en castellano y dos en francés.* Finalmente, ca. 1907, Canuto Berea publicó Mondariz, una adaptación de un poema gallego de Fanny Garrido a una mélo­die francaise de Adalid, sin alterar el texto musical.*

Los quince Cantares nuevos son el resultado de una afortunada adaptación del sistema prosódico francés a las peculiaridades prosódicas del gallego, concebidas como cantidad vocálica, una estrategia en la que Adalid había adquirido maestría tras haber compuesto con gran competencia varias docenas de mélodies francaises.

Por su parte los once Cantares viejos son canciones originales de Adalid, sobre poemas y motivos melódicos populares, que fueron compuestas sin la menor pretensión etnográfica, que era una perspectiva totalmente ajena al universo cultural del autor. Esta es su relación alfabética:

  1. ¡Adiós meu meniño! ¡Adiós!, 3ª serie nº 6
  2. A Compaña, 1ª serie, nº 2
  3. A la lá, 1ª serie, nº 6
  4. Axeitam'a polainiña, 3ª serie, nº 4 
  5. Canta o galo ven o día, 2ª serie, n° 2 
  6. Canteiros e carpinteiros, 3ª serie, nº 2
  7. Na fiada, 4ª serie, nº 4
  8. Non te quero por bonita, 2ª serie, nº 6
  9. Queixas, 1ª serie, nº 4
  10. Séntate n'esta pedriña, 2ª serie, nº 4
  11. A Xolda, 4ª serie, nº 1

Pedrell malinterpretó la intención de Adalid y criticó severamente estas canciones originales al considerarlas una recopilación folklórica, perspectiva que fue asumida por el Padre Villalba y la corriente principal del pensamiento esencialista de la musicografía española. 

Algunos de estos once Cantares viejos tuvieron una gran difusión y, a menudo, fueron presentados como canciones populares anónimas, o incluso con intención de ocultar la autoría. Veamos una relación muy incompleta de los diversos usos que se le han dado a los Cantares viejos:

¡Adiós meu meniño! ¡Adiós! Fue rearmonizada por Maurice Ravel en su Chanson espagnole.

Canta o galo ven o día. Fue copiada por Joaquín Nin en la tercera de sus Tres canciones gallegas


A la lá. Su tema fue utilizado por Juan Montes en su famosa Negra sombra sobre un poema de Rosalía de Castro. 

Axeitam'a polainiña. Faustino Santalices la grabó  como canción anónima, acompañado por su zanfona, versión convertida por el Milladoiro en una banda sonora que gozó de cierto éxito. 

Por su parte, el profesor de guitarra del Conservatorio del Liceo de Barcelona, Graciano Tarragó (1892-1973), transcribió para voz y guitarra muchas de ellas a partir de las ediciones originales, omitiendo la autoría de Adalid. 


Por mi parte, considero que -dado que disponemos de ediciones muy fiables de estos once Cantares- ha llegado la hora de considerarlos como parte fundamental del patrimonio musical 'culto' gallego, con reconocimiento obligado de la autoría de Marcial del Adalid. 

Notas

1. Frits Noske, «La Mélodie française de Berlioz à Duparc. Essai de critique historique»: Amsterdam: North­ Hílland Puhlishing Company, 1954

2. José Inzenga, «Ecos de España. Colección de cantos y bailes populares», tomo 1, Barcelona: D. Andrés Vidal y Roger, editor, 1874, pp 35-37.

3. Margarita Soto Viso, «Marcial del adalid: Mélodies pour chant et piano. Cantares viejos y nuevos de Galicia», A Coruña: Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa, 1985

4. Marcial del Adalid, «Mondariz», edición de Margarita Soto Viso, A Coruña: Viso Editorial 1997.

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