Reportajes

Españoles y latinoamericanos en el Concurso Reina Elisabeth

Maruxa Baliñas

jueves, 19 de marzo de 2020

Coincidiendo con la selección del pianista español Martín García para participar en el Concurso Reina Elisabeth de Bruselas, es un buen momento para repasar la presencia de españoles y latinoamericanos en el palmarés del concurso. Y acaso para reflexionar sobre los no muy abundantes premios obtenidos en dicho concurso. 

El Concurso Reina Elisabeth nace en 1937, con el nombre de Concurso Eugene Ysaÿe, y en su primera edición, dedicada al violín, aparece entre los doce laureados el cubano Ángel Reyes (décimo puesto).

En 1938 la pianista uruguaya Nivea Mariño-Bellini (Montevideo, 1920-2014) obtiene el quinto puesto, en un concurso donde Arturo Benedetti-Michelangeli quedó de séptimo mientras Nikita Magaloff y Maurice Ohana no llegaron a la final. Como anécdota añadir que profesionalmente Nivea cambió su nombre a Nibya Mariño para evitar las bromas relacionadas con su nombre y las ya entonces famosas cremas Nivea. 

Tras una largo período sin concurso, cuando este renació en 1951 (violín), ya como Concurso Reina Elisabeth, no hubo ningún hispano premiado, como tampoco en la convocatoria de 1952 (piano) y 1953 (composición)

En la edición de violín de 1955 hubo un argentino galardonado, Alberto Lysy (Buenos Aires, 1935- Lausana, 2009), quien obtuvo el sexto premio e inició una saga de violinistas argentinos premiados en este concurso. 

En 1959, año nuevamente dedicado al violín, un boliviano, Jaime Laredo (Cochabamba, 1941) se alzó con el primer puesto, mientras el español Agustín León-Ara (Santa Cruz de Tenerife, 1936), yerno del compositor Joaquín Rodrigo, conseguía el noveno puesto. 

Undécimo quedó en 1960 el pianista español Alberto Giménez-Atenelle. 

Ningún ganador hispano en las ediciones de 1963 (violín) y 1964 (piano). 

En 1967 un segundo argentino (aunque nacido en Polonia en 1944), Nicolás Chumachenco, obtiene el séptimo puesto, coincidiendo en el concurso con Gidon Kremer (tercero) y Jean-Jacques Kantorow (quinto).

En 1968, edición de piano, la venezolana Eva María Zuk (Lodz, Polonia, 1946; Ciudad de México, 2017) obtuvo un octavo puesto, superando a dos grandes damas del piano, Elisabeth Leonskaya (novena) y Mitsuko Uchida (décima)

En la edición de 1971, nuevamente violinista argentina en el cuarto puesto: Ana Chumachenco de Lysy (Padua, Italia, 1945). Los apellidos ya indican su genealogía: hermana de Nicolás Chumachenko y cuñada de Alberto Lysy, además de alumna de Ljerko Spiller, como los propios A. Lysy y N. Chumachenco. 

Tras la ausencia de finalistas en el concurso de 1972 (piano), en la edición siguiente, la de 1975, el pianista argentino Héctor Daniel Rivera (Rosario, 1952), luego establecido en Italia, obtiene el décimo premio. 

En la edición de violín de 1976, el español Gonçal Comellas-Fábregas queda en el undécimo puesto. 

Comienza entonces el poderío de los pianistas brasileños: en 1978 Paulo Gori obtiene un décimo puesto, y en 1983 Eliane Rodrigues queda en el quinto puesto. 

Pocos violinistas españoles o sudamericanos han sido premiados en las últimas ediciones: nadie en 1980, el guatemalteco Henry Raudales en 1985 (tercer premio), y nadie en las convocatorias siguientes (1989, 1993, 1997, 2001, 2005, 2009, 2012, 2015, y 2019). 

En el apartado de piano, desde 1983 tampoco ha habido ningún premiado.

En el apartado vocal, establecido en 1988, han sido premiadas la chilena Cristina Gallardo-Domas (1992, quinto puesto), las españolas Milagros Poblador (finalista en 1996) y Rocío Pérez (2018, cuarto puesto), y el argentino Germán Enrique Alcántara (2018, finalista). 

En la primera edición del concurso de violonchelo, establecido en 2017, fue premiado el colombiano Santiago Cañón-Valencia (tercer puesto). 

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