Discos

Del texto germinado en música

Paco Yáñez

lunes, 4 de mayo de 2020
Brian Ferneyhough: La Chute d'Icare. Stephan Winkler: Von der gewissensnot der insekten. Oscar Bettison: Livre des sauvages. Carl Rosman, clarinete. Ensemble Musikfabrik. Diego Masson, Emilio Pomàrico y Clemente Power, directores. Werner Wittersheim, productor ejecutivo. Christoph Gronarz, Bardo Kox y Uwe Sabirowsky, ingenieros de sonido. Un CD DDD de 61:28 minutos de duración grabado en la WDR Funkhaus am Wallrafplatz de Colonia (Alemania), los días 8 de febrero de 2009, 24 de noviembre de 2012 y 17 de marzo de 2013. Wergo WER 6869 2.

Fiel a su costumbre, la colección que el sello Wergo dedica al Ensemble Musikfabrik de Colonia nos ofrece, ya alcanzado su decimosexto lanzamiento, tres grabaciones en vivo que, efectuadas entre los años 2008 y 2013, reúnen a compositores consagrados y a nombres menos conocidos de la escena musical contemporánea y actual, algo de lo cual este disco es un perfecto ejemplo.

En el apartado de los consagrados, hemos de incluir al británico Brian Ferneyhough (Coventry, 1943), máximo representante de esa etiqueta que él mismo denostó en su entrevista con mundoclasico.com del 18 de marzo de 2007: la «Nueva complejidad» (término acuñado por Richard Toop en el artículo Four Facets of the New Complexity, publicado en Contact en 1988; una «Nueva complejidad» en cuya lista no incluía Toop inicialmente a Ferneyhough, pero sí a James Dillon, Chris Dench, Richard Barrett y Michael Finnissy).

Pues bien, la primera partitura reunida en este decimosexto compacto de la Edition Musikfabrik fue finalizada, precisamente, en 1988. Se trata de La Chute d'Icare (1987-88), una página para clarinete solista y ensemble que nos remite al Ferneyhough de los años ochenta; por tanto, a un compositor más aguerrido y violento en su discurso, realmente atractivo y de una complejidad sonora apabullante. La pieza está directamente relacionada con el cuadro de Pieter Brueghel el Viejo Paisaje con caída de Ícaro (1555-68), así como con los comentarios de W. H. Auden sobre esta pintura, a lo que se suma el cuento de Jorge Luis Borges Del rigor en la ciencia (1946), con sus paradojas cartográficas en la relación entre el mapa y el territorio. Todo ello converge en una pieza en la que nos encontramos con una suerte de vidas paralelas entre el clarinete solista y el ensemble, que vienen a representar las figuras de Ícaro y el paisaje rural en el que Brueghel localiza la caída del voluntarioso visionario.

Precisamente, en esa relación entre Ícaro y los demás pobladores del cuadro bruegheliano se cuecen las diferencias que encontramos entre las dos versiones discográficas protagonizadas por el clarinetista a quien aquí escuchamos, Carl Rosman, en una grabación del 8 febrero de 2008 con el Ensemble Musikfabrik bajo la dirección de Diego Masson. Su anterior registro era un año anterior, del 2007, y allí Rosman era acompañado por el ELISION Ensemble con dirección de Jean Deroyer, en un disco del sello Kairos (0013072KAI) ya reseñado por mundoclasico.com el 13 de septiembre de 2010. La versión de Wergo, ésta que hoy reseñamos, concede un protagonismo enorme al clarinete: la mirada se focaliza, por tanto, en Ícaro, destacando sobremanera el impresionante virtuosismo de Carl Rosman y sus continuos aleteos iniciales, para evitar la caída, así como sus redes de motivos descendentes, para remedar musicalmente el descenso final. Musikfabrik está aquí excelso, con un punto de perfección mayor que el ELISION, demostrando los germanos una técnica apabullante; si bien el ensemble australiano se disfruta más por su paisajismo tan equilibrado entre las distintas voces del grupo, más humanas y carnales que las más metálicas de Musikfabrik. Por tanto, dos formas distintas de escuchar a Brueghel a través de las miradas y de las lecturas de Brian Ferneyhough; aunque, en conjunto, resulta más agradable y pintoresca (en el sentido, precisamente, del detalle bruegheliano) la grabación de Carl Rosman para Kairos.

Del compositor alemán Stephan Winkler (Görlitz, 1967) escuchamos la espasmódica Von der gewissensnot der insekten (2012), partitura para ensemble derivada de su ópera Der Universums-Stulp (2012-14); a su vez, libremente basada en diversos fragmentos de la novela homónima de Eugen Egner. La vinculación entre texto y música nos pone sobre la pista de uno de los temas que más interesan a Stephan Winkler: la prosodia como alfaguara musical; de ahí, que los patrones fonéticos de la novela se conviertan en los pulsos rítmicos que van espoleando la partitura de Winkler. De hecho, la primera operación realizada por el compositor de cara a la escritura de esta obra fue la lectura por parte de los músicos de la novela de Eugen Egner, para obtener, así, con mayor precisión los ritmos, las melodías y las estructuras fonético-musicales que habrían de construir la partitura. Las referencias surrealistas y psicodélicas en la novela propician, a través de esta tan directa correlación, un universo musical en el que, pese a tan lineal obtención de los patrones musicales, las frases se entremezclan y confunden cual si estuviesen intoxicadas: delirio que alcanza su clímax en el tercer movimiento, el más rico en capas, estilos y presencias de técnicas diversas, incluidas narraciones por parte de los músicos. En el último movimiento podrían surgir reminiscencias del propio Ferneyhough, por cómo Winkler complejiza el discurso musical y lo retuerce sobre sí mismo. No sabemos si finalmente los insectos (quizás, nosotros mismos) resuelven en esta partitura los dilemas morales cuyo título ésta explicita, pero lo que nos queda claro es que la interpretación musical de sus debates internos queda aquí expuesta de forma estupenda por un ensemble, Musikfabrik, que el 17 de marzo de 2013, con dirección de Clement Power, dio cuenta de la partitura con una endiablada perfección, de forma muy incisiva, acerada y repleta de guiños a sus originales vericuetos.

Por último, del británico Oscar Bettison (Jersey, 1975) escuchamos otra partitura con dejes humorísticos, aunque más gruesos y un tanto cansinos, Livre des sauvages (2012). Como en las dos piezas precedentes, volvemos a estar ante una composición fuertemente influida por la literatura; en el caso de Bettison, por el Manuscrit pictographique américain (1860), obra de Emmanuel Domenech en la que se encuentra el libro que da título a la composición de Oscar Bettison. De este modo, el Livre des sauvages textual sirve al compositor británico como contrapunto visual, por medio de sus pictogramas, para estructurar cada uno de los tres movimientos de esta partitura. Asimismo, la obra se hace eco de las controversias que rodearon a la publicación del Livre des sauvages, con sus posibles 'inexactitudes' entre lo que Domenech creía eran grafías de los indios canadienses y la más que probable autoría de dichos símbolos por parte de un niño americano de origen alemán, pues, como demostró el filólogo Julius Petzholdt, se correspondían con formas estilizadas y deformadas del estilo Kurrent germánico. Es ahí, precisamente, dónde Oscar Bettison establece todo un sistema de 'sonidos falsos', ya con respecto a la afinación de los instrumentos, ya por la fuerte presencia de objetos para producir ruidos, en una fusión armónico-ruidista que podría parecer prometedora con tal marco de referencia, pero que no deja de ser carente de chispa, por más que en su lectura del 24 de noviembre de 2012 Musikfabrik y Emilio Pomàrico dejaran constancia de las virtudes que, a nivel de sonido, la partitura comporta, pero sin un sentido global que le dé consistencia ni atractivo.

Como es habitual en Edition Musikfabrik, las grabaciones (todas ellas en vivo) son impecables, con registros a cargo de la WDR de Colonia. El libreto, con ensayos sobre cada una de las obras y datos biográficos de compositores e intérpretes, se vuelve a incorporar en un póster desplegable sobre un cuadro del pintor alemán Gerhard Richter; en este caso, el óleo abstracto con número de catálogo 522-3 (1993). Es una presentación, como hemos indicado en anteriores lanzamientos, poco manejable, pero que vuelve a apostar por lo artístico y por la modernidad de su diseño. En semanas venideras les daremos cuenta del decimoséptimo lanzamiento de esta serie; de nuevo, mostrando la prolija heterogeneidad de la música actual, aunque como en éste y anteriores números, el nivel artístico (que no el interpretativo, siempre sobresaliente) sea bastante desigual.

Este disco ha sido enviado para su recensión por Wergo.

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