Novedades bibliográficas

Las emociones en tiempos del Coronavirus

Juan Carlos Tellechea

lunes, 22 de junio de 2020
Die Psyche in Zeiten der Corona-Krise © 2020 by Klett-Cota Verlag

¿Por que algunas personas resisten mejor que otras la crisis del coronavirus? El profesor Dr. Robert Bering, jefe del Centro de Psicotraumatología / Clínica de medicina psicosomática . Alexianer Krefeld SRL / Universidad de Colonia y la profesora Dra. Christiane Eichenberg, de la Universidad privada Sigmund Freud de Viena / Facultad de medicina. Jefe del Instituto de Psicosomática, analizan la situación y dan consejos para que los afectados puedan superarla, en su reciente libro titulado Die Psyche in Zeiten der Corona-Krise. Herausforderungen und Lösungsansätze für Psychotherapeuten und soziale Helfer (La psiquis en tiempos de la crisis del corona. Desafíos y posibles soluciones para psicoterapeutas y asistentes sociales) que acaba de publicar la renombrada editorial Klett-Cotta de Stuttgart.

El vademécum de 250 páginas reúne asimismo contribuciones de 22 médicos, psicólogos, psiquíatras, psicoterapeutas y acupuntores, de diversas universidades e instituciones científicas europeas, sobre sus experiencias e investigaciones, divididas en tres grandes secciones:

I. La asistencia de emergencia en la pandemia del COVID-19: Desafíos psicosociales en la pandemia de COVID-19; Ayudas psicosociales y psicoterapéuticas por el estrés de la pandemia; El modelo bio-psico-social del estrés de la pandemia; y El distanciamiento social forzado en tiempos de la pandemia del coronavirus: un análisis de los efectos psíquicos.

II. Las adaptaciones terapéuticas en la pandemia de COVID- 19:  La psicoterapia online en tiempos de la crisis por el coronavirus; La terapia online para niños y jóvenes; Las consecuencias psíquicas de la pandemia superadas constructivamente – las posibilidades de la resiliencia; La psicoinformación – el conocimiento reduce los temores; Para superar las pesadillas en la crisis del coronavirus; El estrés del coronavirus es estrés corporal, vías para salir de la trampa del estrés; y La luz – una ayuda en la pandemia del coronavirus.

III. Ayudas a los grupos vulnerables: La violencia doméstica y la protección de las víctimas en tiempos del coronavirus; La separación familiar como riesgo para la salud – riesgos psicosociales y para la salud en los casos de progenitores solteros o familias monoparentales; El desempleo como factor de riesgo para la salud psíquica durante la crisis del coronavirus; Protección de la condición física y mental de las fuerzas (armadas, policiales, socorristas) que deben ayudar en casos de catástrofe y para el personal médico en una crisis pandémica; Los ancianos; Mecanismos de defensa psicotraumatológicos en la información medial, en el ejemplo de la pandemia del COVID-19.

La crisis del coronavirus mantiene al mundo entero en vilo. En realidad, las autoridades la vieron venir. No es novedad que desde hace años los responsables del área de la salud y de la protección civil se ocupan de los preparativos para situaciones de catástrofe con daños a gran escala causados por agentes químicos, biológicos, radiológicos y nucleares (CBRN), entre los que figura la actual pandemia de COVID-19. Pero todavía hay grandes déficits. 

¿Como podemos mantener mayor distancia y pese a ello cerrar aún más y mejor filas? Esa es la cuestión que nos formulamos todos en estos tiempos de la pandemia. Los miedos y las preocupaciones en esta crisis son de carácter individual y afectan diversas áreas de la vida. Hay amenazas letales, miedos existenciales, distancia social en los contactos externos y presión social en el entorno más íntimo.

La pandemia no solo está marcada por temores, sino también por el nacimiento de héroes que provienen a menudo de los grupos de profesionales de los centros hospitalarios. Se trata de una cuestión de vida o muerte, al decir de nuestros políticos; de seguridad en los puestos de trabajo o de desempleo, de protección o de aislamiento. Fuerzas centrífugas llevan a la dispersión de la sociedad; se atan paquetes económicos para mantenerla cohesionada.

El accionar de estas fuerzas contrapuestas fue resumido con total crudeza recientemente por el destacado filósofo alemán Jürgen Habermas, de 91 años, el miembro más eminente de la segunda generación de la Escuela de Fráncfort y uno de los exponentes de la Teoría crítica desarrollada en el Instituto de Investigación Social: nunca hubo tanto conocimiento sobre nuestra ignorancia como hoy.

Desde 2007 se integran en Alemania y otros países de habla germana los conocimientos en materia de psicología y de sociología en los cursos de formación y de perfeccionamiento para la protección contra CBRN.  Se parte de la base de que el hecho de que las situaciones catastróficas causadas por estos agentes significan una elevada carga psicológica para todos los participantes y afectados, directa o indirectamente.

La cifra de afectados puede ser varias veces superior a la de las personas con lesiones físicas en una situación de CBRN, consecuentemente también en el caso de catástrofes biológicas. Precisamente en esta situación de crisis por el coronavirus, los factores de estrés psicosocial son enormes, especialmente por la amenaza permanente sobre la integridad física y los temores  unidos a ésta por el elevado número de muertos y sus familiares, por las consecuencias económicas existenciales y el aislamiento social. Con el agravante adicional de que no pueden reconocerse las fuentes de peligro, de que los daños y las lesiones no son  inmediatamente visibles, y de que las catástrofes biológicas son muy difíciles de controlar.

La gente reacciona de formas diferentes. Mientras algunos entran en pánico, otros permanecen tranquilos y orientados a buscar soluciones. Por supuesto, esto depende de cómo y en qué medida uno se vea afectado  personalmente. Sobre todo, en qué grado puede verse existencialmente comprometido por las consecuencias sanitarias y económicas de la crisis.

Personas que han tenido que afrontar cruentas conflagraciones bélicas recientes, como en la ex Yugoslavia en 1992, han aprendido que ante situaciones así la vida cambia de un día para el otro y de que si bien la presente crisis del coronavirus les recuerda aquellos tiempos, saben que es cuestión de entender las consecuencias para readaptarse y seguir adelante. Si hay que quedarse en casa, se queda uno; si se pierde el trabajo, ya se encontrará otro después. La reflexión y el buen humor mutuos ayudan mucho a lidiar con la situación. Las crisis anteriores hicieron más fuertes a estas personas.

La forma en que las crisis afectan a nuestra psique y a nuestro cerebro varía ampliamente. Depende de la resistencia innata y adquirida de cada persona, de las experiencias previas de fortalecimiento o de debilitamiento, en la infancia o en la juventud, de la personalidad y el temperamento de la persona en cuestión. Bajo un estrés permanente el cuerpo desarrolla asimismo diferentes cuadros clínicos: insomnio, inquietud y ansiedad; dificultades respiratorias; dolores vertebrales y en las articulaciones, entre muchos otros.

Las personas que ya han experimentado crisis son más resistentes. Tienen una confianza creciente en sus propias aptitudes y en que podrán hacer frente a una nueva crisis, porque ya conocen ciertas estrategias para hacerlo. Sin ninguna duda, cada crisis sirve para aprender de ella. En el caso concreto de los empresarios, también afectados, éstos seguramente buscarán otras formas de protección económica diferentes a las del pasado.

Nunca hay que subestimar el poder de lo positivo: ninguna crisis dura para siempre, en algún momento las cosas comienzan a recuperarse. Hay que dar ejemplo; crecer más allá de uno mismo y ayudar a los demás.; hay muchas personas a nuestro alrededor que tienen más dificultades que nosotros mismos.

El miedo ante el peligro es lo más peligroso que puede afrontar un ser humano, decía el escritor alemán Heinrich Heine, quien tuvo que exiliarse en Francia para huir de la censura y la persecución de la monarquía prusiana en Alemania y le tocó vivir la epidemia de cólera que sacudió París en 1832, con un saldo de más de 20.000 víctimas mortales.

Cuanto antes reflexionemos sobre ello, mejor. La historia está plagada de personas notables que en su pasado las pasaron canutas; no tuvieron ninguna vida facil. Es cuestión de decidirse a creer en un mejor futuro, a arremangarse para estar listos, acometer los problemas y nuncar rendirse. Lo principal es cuidarse para mantener una buena salud; éste es el mejor capital que puede tener un ser humano. Con buena salud nada es inalcanzable.

Hay que dejar de concentrarse obsesivamente en la pandemia, esto agota la energía y de ninguna manera resuelve los problemas. Experimentamos ahora y experimentaremos en el porvenir muchas crisis en nuestra vida, hagamos una pirámide, proporcionando estabilidad adicional con cada piedra que coloquemos, y no una espiral descendente. Debemos darnos a nosotros mismos y a la próxima generación un futuro mejor.

Notas

Robert Bering, Christiane Eichenberg (Hrsg.), "Die Psyche in Zeiten der Corona-Krise", Sttutgart, Klett Cotta Verlag, 2020, 256 Seiten. ISBN: 978-3-608-98411-8

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.