250 aniversario de Ludwig van Beethoven

Vidas de santos. Beethoven: un retrato vienés

Xoán M. Carreira

miércoles, 12 de agosto de 2020
Beethoven: un retrato vienés © 2020 by Tirant lo blanch

Beethoven: un retrato vienés*la primera aportación original en español a la conmemoración del 250 aniversario del nacimiento de Beethoven, ha sido publicada por tirant humanidades, división de Tirant lo Blanch, cuyo catálogo incluye tan solo una docena de libros de música. Su autores, Arturo Reverter y Victoria Stapells, explican en la primera página del libro que el propósito de esta nueva biografía de Beethoven es

"Trazar un cuadro, una pintura bien coloreada, provista de los necesario relieves, que nos muestre la verdad de sus comportamientos, la profundidad de sus pentagramas y el alto grado de originalidad que supusieron en orden a la apertura de una nueva era en la historia de la música."

Tirant es una de las editoriales académicas más importantes de España en Ciencias Sociales, Humanidades y Jurídicas, y todas sus divisiones cuentan con un prestigioso comité científico independiente, por lo cual me resulta sorprendente la inclusión en el catálogo de tirant humanidades de un libro que aspira a alcanzar la 'verdad' en materia biográfica e histórica: pretensión característica de los sistemas de creencias y totalmente ajena a las disciplinas históricas.

Considero imprescindible iniciar esta reseña manifestando que Beethoven: un retrato vienés no es una monografía científica, pues no se atiene a los criterios epistemológicos estándar de las Ciencias Sociales y Humanidades, motivo por el cual Beethoven: un retrato vienés no puede ser etiquetado como publicación académica. Por el contrario, Beethoven: un retrato vienés es una narración fantástica que sigue fielmente la tradición hagiográfica instaurada por La leyenda dorada de Santiago de la Vorágine, incluso en su estructura episódica que Reverter y Stapells explican de este modo:

"Hemos dividido el trabajo en catorce esperamos que sustanciosos capítulos, a los que se añaden una introducción y un epílogo, en donde esperamos sentar las bases de su estilo compositivo, alumbrar la potencia de sus propuestas y aclarar su mensaje a la posteridad [...] Al final de cada capítulo, se incluyen pentagramas alusivos señalados con letras mayúsculas, así como una breve discografía."

Al igual que ocurre con cada una de las narraciones sobre las virtudes, milagros y circunstancias de la canonización de los protagonistas de La leyenda dorada, los objetivos de Beethoven: un retrato vienés son mostrar el carácter extraordinario de su talento musical y de sus obras y, de este modo, demostrar la necesidad de su inclusión en el Parnaso de la música. Una de las principales estrategias para la consecución de este objetivo es el uso perverso de una bibliografía protagonizada por obras de divulgación obsoletas y carentes de rigor sobre la vida de Beethoven*, publicadas en colecciones populares, a menudo de venta en quioscos. A estos hay que añadir breves historias generales de la música y/o los géneros musicales, incluyendo textos publicados en diccionarios, colecciones de fascículos y folletos fonográficos, así como las populares Guías de François-René Tranchefort. Especial mención merece la inclusión en la bibliografía de guías de audición casi centenarias dirigidas a estudiantes y aficionados*, la centenaria antología de textos Beethoven, Impressions by his Contemporaries (1926) de O. G. Sonneck y, reconozco mi asombro, el encantador librito infantil ilustrado A Little History of the World (1935) de Ernst Gombrich.

Considero interesante dejar constancia de que los autores mencionan ciento veinticinco libros publicados originalmente en alemán, español, francés, inglés e italiano, en ocasiones siguiendo traducciones a otra lengua y que, a menudo, las fichas bibliográficas son erróneas o están incompletas. Como a menudo las citas son de segunda, tercera o cuarta mano, y no siempre se indica de dónde se toma esa cita, comprobar la veracidad de las informaciones se torna tarea imposible. Por otra parte, encontramos por doquier informaciones, opiniones y comentarios tomados en préstamo de otros autores y obras que no son mencionados por Reverter y Stapells, quienes muestran un escaso respeto por la propiedad intelectual ajena. Igualmente me parece irrespetuoso mencionar a los investigadores de forma campechana como hacen cada vez que escriben "el cura gallego" para referirse al Dr. José López-Calo, musicólogo y catedrático universitario recientemente fallecido.

Esas obras, y otras semejantes, son las principales fuentes de información de las que bebe Beethoven: un retrato vienés: de ellas toman los autores anécdotas, artículos, cartas, documentos, frases, hechos y noticias no documentados y a menudo improbables. Cierto es que los autores citan esporádicamente alguna de las monografías académicas de referencia sobre Beethoven publicadas en los últimos veinticinco años, como Beethoven and the Construction of Genius (1995) de Tia de Nora o Music in Vienna. 1700, 1800, 1900 (2016) de David Wyn Jones, pero sin tener en consideración las teorías de estos autores ni sus aportaciones historiográficas. Por ejemplo, de Tia de Nora toman que la tirada de los Klaviertrios op 1 fue de 125 ejemplares y de Jones toman que el periódico Allgemeine Musikalische Zeitung se publicaba en Leipzig. En cualquier caso, las obras académicas apenas suman un veinte por ciento de la bibliografía citada por Reverter y Stapells, y sólo siete de ellas son posteriores al año 2000. Al igual que sucede con la divulgación, Reverter y Stapells, parecen estar convencidos de que la solera es una virtud de las obras académicas y que estas, al igual que el vino, mejoran con los años. No se menciona ninguna edición de las obras de Beethoven ni tampoco ninguna monografía académica dedicada al análisis de su música. 

Como antes se ha mencionado, los catorce capítulos de Beethoven: un retrato vienés centran la atención en unas obras concretas del compositor e incluyen unas páginas de "análisis musical" de las mismas, ilustrados con unos "pentagramas alusivos". Ignoro qué cosa pueda ser un pentagrama alusivo, de modo que me abstengo de opinar sobre la naturaleza y/o función de los fragmentos musicales que cierran cada capítulo. Pero es mi deber informar de que los contenidos de las páginas de análisis musical poco o nada tienen que ver con cualquier variante estándar del análisis musical académico. A modo de ejemplo reproduzco un párrafo íntegro del apartado "Beethoven como sinfonista" en el cual se evidencian los escasos conocimientos de los autores en materia de lenguaje musical:

"Las prolongadas codas -cierre o apéndice de un movimiento- del compositor no eran tanto una imitación de Haydn como una manera de restablecer el equilibrio mozartiano. Con el tiempo, Beethoven fue ampliando la clásica polaridad entre nota tónica -en torno a la que se edifica, según leyes armónicas más o menos preestablecidas, toda la estructura de un movimiento sonatístico- y nota dominante -el quinto grado, nota situada a cinco semitonos [sic] de distancia en el pentagrama. Por otro lado trabajó afanosamente las tonalidades secundarias, colocadas a veces como auténticas dominantes. Esta búsqueda continua, la amplitud de las arquitecturas, la extensión de los desarrollos, las fricciones temáticas, la intensidad del sentimiento, la dialéctica general del discurso convirtieron a parte de la producción de nuestro músico, frecuentemente provista de rasgos autobiográficos y a pesar de su claro humanismo, en difícil para el público de su tiempo. A todo ello hay que sumar una evidente aspereza y violencia de texturas y una aparentemente poco refinada utilización de los timbres" (páginas 52-53)

La estructura fragmentaria de Beethoven: un retrato vienés se agrava con la disposición de cada capítulo en numerosos apartados de apenas una página de extensión que, a menudo, no tienen relación argumental, conceptual o narrativa ni con el anterior ni con el posterior. No resulta exagerado describir este libro como una antología o un puzzle de breves textos al estilo de unas notas de programa, de un folleto discográfico o, en el caso de las abundantes informaciones sobre decoración doméstica, jardines, menús o lugares de ocio, artículos de un suplemento dominical de un diario. El respeto por las normas gramaticales no es la principal virtud de estos textos, escritos en estilo ampuloso, saturados de calificativos, adverbios y frases subordinadas y sobrecargados con información marginal que distrae la atención del lector y obliga a retroceder al argumento principal para poder comprender el texto.

En conclusión, Beethoven: un retrato vienés es un mal libro debido a sus graves carencias historiográficas, su nulo valor biográfico, la acumulación de errores biográficos, históricos y musicales y su muy escaso interés literario, rayano en el aburrimiento generado por su lectura. Sólo en una cuestión estoy de acuerdo con los autores y es en la afirmación inicial de su libro:

"Escribir a día de hoy un libro sobre Beethoven, que es uno de los personajes de la historia que más ríos de tinta ha hecho correr, puede parecer suicida y, al tiempo, inútil."

Este libro ha sido enviado para su recensión por la editorial Tirant lo Blanch

Notas

1. Arturo Reverter y Victoria Stapells, "Beethoven: un retrato vienés", Valencia: tirant humanidades, 2020, 398 páginas, 8 ilustraciones y ejemplos musicales. ISBN: 978-84-18155-09-3

2. La bibliografía incluye una veintena de este tipo de obras, a medio camino entre la divulgación y las historias de hadas, firmadas por Aviñoa, Bekker, Berlioz, Boucorechliev, Carli, Chantavoine, Comellas, Herriot, Massin, Orga, Pallen, Pérez de Arteaga, Poggi, Reverter, Scott, Steinitzer, Sullivan o Wagner, a las que se suma el biopic "Beethoven: Anguish and Triumph" (2014) de Jan Swafford.

3. Por ejemplo, como "Las sinfonias de Beethoven: Su historia y analisis" (1952) de Ernesto de la Guardia, "Les Sonates pour piano de Beethoven" (1940) de Jacques Gabriel Prod'Homme o "Les Chefs-d'Oeuvre de Piano" (1950) de Claude Rostand.

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