Entrevistas

Reflexiones de una agente artística y mecenas de Nueva York

Juan Carlos Tellechea

jueves, 20 de agosto de 2020
Nurit Faierman © 2020 by Nuritfaierman.com

Nurit Faierman (de soltera Libeskind), agente artística, patrocinadora de nuevos talentos y mecenas nacida en Uruguay y radicada desde hace más de 40 años en Nueva York, se lamenta profundamente en una entrevista exclusiva con mundoclasico.com por la falta de amor y de apoyo a las artes de quienes, en ese sistema, estarían en condiciones de ayudar a los artistas desprotegidos, en medio de la catástrofe provocada por la pandemia de coronavirus, y no lo hacen.

Tras más de 30 años de actividad como alta ejecutiva en el mundo financiero internacional, Faierman, formada musicalmente en Montevideo con la destacada profesora Ofelia Morales, en el Conservatorio del legendario maestro Hugo Balzo (uno de los discípulos de Maurice Ravel, y antiguo director de la Orquesta Sinfónica del SODRE (Servicio Oficial de Radiodifusión Eléctrica), se dedica en diversos continentes a patrocinar a jóvenes talentos en el área de la música clásica y a representar a varios cantantes de ópera con carreras en apogeo. Este es el texto de la entrevista vía correo electrónico que mantuvimos con ella:

Juan Carlos Tellechea: ¿Que reflexiones te inspira este parón de actividades culturales en general y musicales en particular por el coronavirus?

Nurit Faierman: Una de las principales reflexiones es la de cuán frágil es la vida, qué mal pagos están los artistas y qué desprotegido está el mundo de las artes en general. Cuando hablamos del mundo de las artes clásicas, nos referimos a artistas, a personas que han dedicado y sacrificado un mínimo de 15 a 20 años de sus vidas para llegar a un reconocimiento internacional, ya sea que se trate de bailarines, músicos, cantantes, diseñadores de vestuario, directores musicales o directores de escena.

Todos ellos son miembros del mundo del entretenimiento que tiene por objetivo elevar nuestro nivel intelectual. Estos artistas, altamente profesionales, son los protectores de nuestro desarrollo cultural como sociedad. En este momento, tan triste, se encuentran desprotegidos y sufriendo las consecuencias de la falta de amor y de apoyo a las artes por aquellos que estarían en condiciones de ayudarlos.

Las artes elevan nuestro espíritu e intelecto y nos permiten reflexionar sobre nuestro pasado, sea que esto se refiera a nosotros mismos como individuos o como miembros del género humano. Por ello, es de suma importancia mantenerlas vivas.

JCT: ¿A quienes te refieres: a las autoridades, a personas particulares o a empresas de gran poder económico?

NF: Me refiero a todos aquellos que son conscientes de la importancia que tienen las artes y la cultura para el desarrollo de una sociedad y que por causa de su arduo trabajo o favorables circunstancias de la vida, han logrado una posición económica que les permitiría actuar de manera generosa para con aquellos artistas que repentinamente se encuentran en esta situación sin precedentes. Lamentablemente, una de las cláusulas que figura dentro de los contratos firmados por los artistas con las casas de ópera, conciertos y eventos en general, estipula que las instituciones no se harán cargo de ningún pago, si las cancelaciones se deben a causa de fuerza mayor, desastre natural o acto de Dios. Deberíamos apoyar un cambio en dicha cláusula para que aquellos artistas invitados, puedan al menos recibir un 50% de los honorarios acordados con el teatro.

Afortunadamente y bajo estas circunstancias, Alemania tomó la iniciativa de obviar esta cláusula y compensar parcialmente a muchos de estos artistas a pesar de no poder cumplir con las funciones acordadas, y en los Estados Unidos se les ha brindado seguro de desempleo a aquellos trabajadores independientes que generan ingresos por debajo de un límite preestablecido. Lamentablemente, en la mayor parte de los países esto no ha sucedido así.

JCT: ¿A que crees que se debe esa falta de amor a las artes: es un problema educacional?

NF: Personalmente creo que hemos sido influenciados desde hace más de dos décadas, por regímenes que limitan la libertad de pensamiento, la creatividad y el verdadero talento, y si tenemos en cuenta que durante las dictaduras o gobiernos totalitarios las principales víctimas son la inteligencia y la cultura, podemos entender las razones por las cuales hay falta de amor a las artes y poca inversión en la educación.

JCT: ¿Como ves a Nueva York desde el estallido de la crisis por el COVID-19; cuanto tiempo llevas viviendo allí?

NF: Nueva York es un gran coloso en el que vivo desde hace más de 40 años y en el que hemos experimentado golpes muy fuertes: crisis económicas, ataques terroristas y hoy en día esta pandemia. En mi opinión el neoyorquino es muy fuerte, disciplinado, creyente en la ciencia e improvisador. En la última década he dividido mi tiempo de residencia entre Nueva York, Florida y Alemania. Es indudable que los golpes económicos se hacen sentir en muchos sectores y eso personalmente me entristece, pero confío en que se recuperará lentamente.

JCT: ¿Que observas allí sobre cómo se está llevando adelante la lucha contra el coronavirus?

NF: Estamos pendientes de la investigación científica y tomamos las precauciones recomendadas por el gobernador del estado de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, quien ha sido extremadamente hábil en controlar la epidemia, cuando a comienzos de marzo Nueva York era el epicentro con casi 1.000 muertes diarias. Dadas las rigurosas medidas de cuarentena, las pérdidas son hoy de no más de ocho a 10 personas fallecidas por día. Aún estamos en la fase tres de reapertura y, si las condiciones se prestan, se continuará abriendo la economía paulatinamente.

JCT: ¿Que balance (positivo y negativo ) extraes de la situación?

NF: En referencia a qué balance podemos extraer de esta situación - creo que definitivamente y una vez que la pandemia esté bajo control, el mundo de la lírica y de las artes clásicas, van a recrearse a través de aquellos que cuentan con una verdadera vocación profesional.

Lamentablemente en las ultimas décadas, hemos experimentado en el mundo de la lírica, una carencia de profesionalismo y de respeto al protocolo que siempre distinguió al mundo de la música clásica, mayormente por parte de agencias y artistas semi retirados, los cuales pensando solo con fines de lucro o en sus intereses personales, se han negado a dar el reconocimiento apropiado e incondicional a nuevos artistas con talentos extraordinarios.

Si hay algo que un artista necesita por encima de sus condiciones naturales y elevada técnica es un alma. ¿De que sirve un gran artista con talento, pero sin corazón y dignidad? Es nuestro deber el asegurarnos que el futuro de la ópera refleje una generación de artistas que trabajen como equipo, sin miedos, sintiéndose respetados y apreciados por parte de los teatros, sus colegas y el mismo público.

Eso nos va a asegurar un incremento del talento artístico en todos los teatros. No se trata de apoyar a géneros, razas o religiones, sino pura y exclusivamente al talento extraordinario de manera incondicional. Como lo hiciera el duque Maximiliano José de Baviera (padre de la emperatriz Isabel (Sissi) de Austria y reina consorte de Hungría), junto con su primo, el rey Luis II de Baviera que otorgaron su respaldo financiero al compositor Richard Wagner, quien pasaba por una gran crisis existencial, dándole un decisivo giro a su destino hasta convertirse en uno de los más famosos compositores alemanes y uno de los más importantes renovadores de la música europea del siglo XIX con influencias hasta en la época moderna.

Personalmente creo que muchos de estos artistas con talento -que puede ser considerado de extraordinario (tomando como base los estándares que nos dejaron los cantantes de ópera en las décadas de 1950, 1960, 1970 y 1980)- serán quienes llevarán las artes a la posición y el respeto que éstas se merecen. Es el único camino para que el mundo de la ópera pueda recuperar a su publico.

JCT: ¿Que proyectos tenías en marcha y como has tenido que modificarlos, y cuales puedes emprender todavía?

NF: Como agente y patrocinadora de muchos artistas con carreras internacionales, me he visto también obligada a posponer varios conciertos, mayormente en Alemania, Corea y Suiza, en los cuales algunos músicos solistas y cantantes de ópera estaban agendados para participar en ellos.

En lo que respecta a los jóvenes artistas que están recibiendo bolsas de estudios, y teniendo en cuenta la presión económica que están padeciendo, nos hemos encargado de adelantarles los pagos de los próximos tres a cinco meses. Bajo las circunstancias actuales, aún no se puede emprender ningún proyecto viable, dejando como única opción, el desarrollo del marketing y la publicidad de estos artistas.

JCT: ¿Que patrocinas preferentemente y por qué?

NF: Soy una gran amante de la ópera y mi padre fue un gran pianista, muy talentoso, que llevó a cabo muchos conciertos, siguiendo así una tradición familiar que viene aún de nuestros ancestros en Polonia. Es por ello que siempre he tenido la tendencia a inclinarme a ayudar, sobre todo a pianistas y cantantes de ópera.

Durante mis años dentro del mundo de la música clásica, he tenido el placer de ver el desarrollo y el progreso de artistas de quienes he sido patrocinadora a través de conciertos. Entre ellos, el pianista italiano Sandro Russo (Steinway & Sons artist), quien hace un par de años atrás realizó una gira europea y se presentó en la Konzerthaus de Berlín y en la ciudad de Dresde.

Teníamos también organizada para junio 2020 una serie de conciertos, comenzando por el Dresdner Piano-Salon, para la joven pianista española Miriam Gallego Lorente, nacida en Zaragoza, quien ha sido, a la edad de 13 anos, ganadora de la competencia de piano Lang Lang en Berlín; la intención era realizar una tournée con ella en Leipzig, Essen, Berlín y Friburgo. Lamentablemente, estos eventos tuvieron que ser pospuestos para junio de 2021, de mejorar la situación. Pero definitivamente, el talento extraordinario de esta joven pianista merece ayuda.

Entre los cantantes de opera, la joven soprano uruguaya Julia Araújo, esta entre nuestras artistas mas prometedoras para eventualmente realizar una gran carrera como soprano lírico-dramática. Julia se ha graduado en el Conservatorio de la ciudad alemana de Leipzig. Durante el pasado febrero de 2020, realizó su debut en el papel de Micaela en Carmen, en el prestigioso Teatro Massimo Bellini de Catania, logrando dar una gran impresión al maestro Fabrizio Maria Carminatti, director artístico de esa casa, quien ya la tiene en consideración para futuras producciones.

Personalmente, me da una satisfacción inmensa el poder ayudar a artistas jóvenes que toman a las artes con seriedad, respeto y empeño. Mi intención siempre ha sido ayudar solo a aquellos que tienen la determinación y el objetivo de sus carreras bien definido trabajando con humildad y profesionalismo. Es por ello que he visto a todos estos artistas progresar con constancia año tras año.

JCT: ¿Piensas que es posible solucionar el problema de las distancias que hay que mantener entre los músicos y los demás artistas, así como con el público para evitar contagios?

NF: Hay muchos teatros que están analizando la manera de evitar la paralización absoluta a través de eventos que sigan las regulaciones impuestas por las distintas autoridades. Confio en que nuestros artistas van a poder sobrellevar cualquier medida de distanciamiento que se les imponga.

Algunos intendentes (directores generales) están considerando la posibilidad de llevar a cabo ciertos espectáculos dos veces en el mismo día, con público limitado, como alternativa, siguiendo el ejemplo de los teatros de Broadway, los que ofrecían dos representaciones miércoles, sábados y a veces hasta los domingos.

JCT: ¿Que se dice allí sobre la posibilidad de reanudar en los Estados Unidos y concretamente en Nueva York las actividades en teatros y salas de concierto?

NF: De acuerdo a las publicaciones de prensa que he leído últimamente, tanto el Met, como así todos los teatros de Broadway y las salas de concierto estarían clausuradas hasta el 31 de diciembre 2020, y de ahí en más, según las condiciones sanitarias del momento.

JCT: ¿Si Nurit Faierman en lugar de agente y patrocinadora de artistas fuera actriz (de teatro o de cine) qué papel te gustaría interpretar y por qué?

NF: Era muy tímida de chica para subir a un escenario y es por ello que nunca tuve interés en actuar, pero definitivamente me hubiera gustado, después de terminar mi cátedra como pianista, haber podido extender mis conocimientos en lo que es dirección orquestal.

JCT: Muchas gracias Nurit Faierman por tus declaraciones.

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