Una jirafa en Copenhague

Conjugación del verbo ODIAR

Omar Jerez

miércoles, 16 de septiembre de 2020
OKUDA © 2020 by Julia Martínez Fernández

Presente Indicativo:

-Yo odio a Okuda

-Tú odias a Okuda

-El/Ella odia a Okuda

-Nosotros/as odiamos a Okuda

-Vosotros/as odiáis a Okuda

-Ellos/as odian a Okuda

Hoy me desperté inquieto, cómo cada día degustaba una deliciosa manzanilla (ya sé que no es una bebida muy cool...) al tercer sorbo, mi teléfono comenzó a sonar violentamente, en menos de un minuto había llegado al medio centenar de whatsapp, no daba crédito a lo que me relataban mis “colegas“ artistas contemporáneos; me quedé sin palabras al enterarme de semejante información:

- La caída de los servicios financieros Lehman Brothers del 2008, cuyo precipicio provocó una crisis económica a nivel mundial que llegó a traspasar de manera devastadora el crac del 29, fue responsabilidad del broker de Dow Jones Okuda; aún me estaba reponiendo de tan valiosa información cuando de forma automática me bombardearon con una nueva buena: resulta que, qué Estados Unidos perdiese la guerra de Vietnam de manera humillante se debió nuevamente al tal Okuda; él cómo contratista de armas suministró el ineficiente Fusil M16 a los Americanos, un fusil inservible que se estancaba con facilidad, un chiste ante las indestructibles AK-47 tipo variante 56 (armas que llegaban incluso a disparar debajo del barro sin alterar el mecanismo para dicho fin y así eliminar al adversario sin apenas despeinarse) utilizada por los Viet Cong. La cosa cada vez se ponía mejor: la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años ocurrió porque Okuda San Miguel utilizó (como experto vulcanólogo que es) materiales pictóricos que emanaban gases tales como dióxido de azufre y carbono iguales a los que emana un volcán en erupción. No podemos pasar por alto que la muerte del espía ruso Aleksandr Litnivenko (con polonio 210) fue un trama de los FSB, y cómo ya imaginaba, todo fue bajo la batuta de su agente encubierto Okuda; él solito consiguió envenenar al desertor Litnivenko con una dosis indetectable, incolora e insípida en una taza de té provocando su fallecimiento.

He buscado en Wikipedia si Okuda San Miguel es familiar de Mao Zedong, Josef Stalin, Adolf Hitler, Leopold II de Bélgica, Hideki Tojo, Ismail Enver Pasha, Pol Pot, Kim II Sung, Mengistu Haile Mairam o Yakubu Gowon y todo lo que he encontrado referente al artista plástico, es que, aparte de nacer en Santander y residir en Madrid, posee una carrera exitosa a lo largo y ancho del planeta; una carrera donde los encargos no cejan de llegar; proyectos con perspectivas de seguir durando como mínimo un lustro mas.

A Okuda San Miguel diversos sujetos, con carácter cuasi psicopatológico, lo han señalado como chivo expiatorio, la psicopatía que despierta en estos personajes es tal, que muchos de estos “genios” lo han bautizado como el Azazel del arte contemporáneo. Siento ser yo el que os lo tenga que decir así en frío, pero ningunear una vez a Okuda es señal de inseguridad, hacerlo reiteradamente se llama ENVIDIA.

En España vilipendiar, difamar e incluso llegar a desear un cáncer de páncreas (ya que nos ponemos intensos, en fase cuatro) a un miembro destacado es algo aceptado bajo los bajos parámetros de todos aquellos que viven con un alto grado de frustración y se arrodillan al estatismo sedientos de subvenciones públicas como hienas. Pero ¡ojo!, si el que recibe el dinero es Okuda ya es considerado un atentado en toda regla contra la cultura y el patrimonio.

¿Podemos realizar un esfuerzo y dejar que Okuda, uno de los pocos artistas españoles con una trayectoria aplastante internacionalmente, siga su proceso creativo?

¿Sabéis que intuyo? Que Okuda, aparte de estar ocupado realizando su labor creativa, no creo que se halla parado ni por un instante a leer vuestras parrafadas reiterativas hablando pestes sobre él. Para que vuestro odio sea completo, ahora mismo Okuda está con una deliciosa botella de vino AurumRed Gold* celebrando su nuevo y faraónico proyecto, un proyecto que sin problema llevará a China, Italia, Ucrania, Estados Unidos y por que no, a Corea del Norte, si se lo propone, con el líder supremo Kim Jong-Un bailando y cantando a viva voz “Firework” de Katy Perry en su tanque*.

Pirotecnia de emociones, fuerza y color, Okuda es nuestro Damien Hirts español, cuidemos de nuestro tesoro nacional y su patrimonio; Okuda cuidará de nosotros.

No olvideís esta frase cuando la ira, la envidia y el resentimiento vuelvan a cegar vuestro juicio: Él que puede, puede, él que no, aplaude.

Notas

AurumRed Gold. Tasado como el vino más caro del mundo, se elabora en la localidad de Pedroñeras (Cuenca) con un coste de 25.000 euros la unidad y una producción limitada de 300 botellas.

Hace referencia a una escena hilarante de la película “The interview” donde el actor James Franco y un falso Kim Jong-Un interpretado magistralmente por Randall Park cantan dentro de un tanque sincronizados el tema musical Firework de la artista

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