Una jirafa en Copenhague

DRD4-7R

Omar Jerez
miércoles, 13 de enero de 2021
 DRD4-7R © 2020 by Ricardo Recuero DRD4-7R © 2020 by Ricardo Recuero
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Una de las charlas-conferencia más hilarantes y al mismo tiempo vergonzosas que he tenido el triste deshonor de asistir fue la del ponente Pol Victoria en el Instituto Juan de Mariana con el bochornoso título Ideología de género, el peligro totalitario del siglo XXI.

Pol Victoria hizo realmente el gilipollas, quedó en entredicho delante de todos los asistentes; la cantidad de paridas que soltó por esa boca quedaron en el parangón de lo que es querer hablar y opinar de todo deliberadamente, y no tener ni puñetera idea de nada. Estas prácticas disfuncionales y tan en boga de occidente, atañen prácticamente a casi todo el mundo. Lo he comentado más de una vez, leo de media al año, 120 libros y no soy capaz de abordar ni el 0,0000000000000000,1 por ciento de conocimientos que existen en el mundo.


La antítesis del seudointelectual y el gafapastismo actual que pongo como ejemplo, es mi estimado Ricardo Recuero. Todos los que han trabajado con Ricardo subrayan varios aspectos de su magnética personalidad:

1- La minuciosidad con la que elabora cada proyecto donde el tiempo queda relegado a un segundo plano, y así obtener un buen resultado estructural.
2- La interrelación del comisario y el artista, que lejos de ser una relación de poderes, se aproxima al colectivismo humanista.
3- La discreción con la que maneja su gestión, a pesar de ser una y otra vez impecable, para todas las partes implicadas.
4- La súplica de todos los que han trabajado con Ricardo Recuero de volver a colaborar en futuros proyectos por tan eficientes resultados.

Todo lo que pasa por la mente de Ricardo Recuero, absolutamente todo, se convierte en un éxito duradero.

Ricardo baraja unos baremos en el arte difíciles de hallar habitualmente, y son los que me tienen fascinado. Huye de los likes, del protagonismo estéril, no le interesa tener un millón de seguidores , Ricardo vive por y para el arte, es honesto en sus funciones; en su diccionario no existe el arribismo, su generosidad ha sacado del fango a muchos artistas; si lo llamas a las cinco de la mañana, aunque esté en cama con 40 de fiebre, Ricardo sacará fuerzas de flaqueza para auxiliarte si lo necesitas.

Comisario, crítico de arte, gestor cultural, especialista en arte LGTBI, su vasta actividad es un DRD4-7R*.

¿Tiene límite el nomadismo creativo de Ricardo Recuero?

 Contra la domesticación

“La política combina los siete pecados capitales y es el octavo que falta.” Derek Jarman

Soy maricón, trans-feminista, atex, anticlerical y anarquista de corazón, pero también puedo ser intransigente, espiritual o consumista en un momento dado. Todas esas contradicciones me conforman pero no me definen. Soy ante todo un ciudadanx de este complejo mundo en el que por suerte o por desgracia debemos aprender a sobrevivir. En él, tomar posición, es una tarea indispensable, “formar parte de”, participar y aportar valor, nos sitúa como entes vivientes frente a una zombificación sistematizada que como un virus crece de modo exponencial, parece se contagiara. Parece pues necesario instalarse en la vida desde una posición crítica, existen mil y una formas de hacerlo, cada artista y por ende cada individuo, tiene la tarea de encontrar la suya propia. Ello nos vacuna contra la anestesia inoculada a base de falsas apariencias amparadas en el fantasma de una vida “mejor”, de una teatralizada libertad, dirigida y amputada por el ejercicio coercitivo de los diferentes poderes que constituyen la sociedad contemporánea, o quizás y en realidad, de las mismas estructuras que siempre han construido el mundo a su ”imagen y semejanza, para su propio beneficio.

El arte debe ser ante todo una herramienta de pensamiento. Un instrumento de señalización y derribo que genere nuevas cartografías de relación y por lo tanto de coexistencia. El arte debería convertirse una vez más en la biblia para lxs analfabetxs (todxs somos analfabetxs) modernxs. Quizás haya sido el arte vinculado al colectivo LGTBIQ+ el que indudablemente por necesidad, mejor ha expresado el Gran Rechazo planteado por Marcuse, el que con más fuerza se ha situado en la desconfianza y el cuestionamiento de lo dado, otorgando vida a las imágenes que impugnan y objetan el orden establecido con la capacidad de plantear otras “imágenes y semejanzas”. Acercarse a los contornos, a lo márgenes, para desde allí acceder a los adentros frente a una domesticación autoimpuesta, asimilada y asumida.

Nos hemos acostumbradx desde el ámbito académico y teórico del arte a utilizar, para describir y analizar determinadas prácticas artísticas, palabras como estrategia, táctica, maniobra, simulacro, intervención, camuflaje o disidencia, términos pertenecientes al campo léxico relativo a la experiencia bélico-militar. La metáfora, entendida en su más estricto significado como traslación o desviación implica movimiento, ponen de manifiesto una confrontación, una lucha o combate, la oposición de una cosa con otra. El gran Panóptico ha triunfado y debemos derribarlo.

Vivimos en la sociedad de la tolerancia, término que Theodore Roszak definía como la recompensa que el poder entrega a sus lacayos de confianza como método de refuerzo para aquellxs individuxs que aun con un potencial natural para la confrontación, se autosatisfacen, son políticamente seguros para el status-quo, asumen la doma magnetizados por una analogía del reverso. Hoy más que nunca aquellxs que disienten, que no se conforman son reducidxs, expulsadxs, marginadxs con formas infinitamente más perversas que la mera sanción administrativa y penal de la organización tecnocrática.

Como si del guión de Origen de Christopher Nolan se tratara, nos han implantado una semilla, una estructura profunda de pensamiento, que con autonomía propia se expande haciéndonos creer que sabemos por nosotrxs mismxs lo que queremos, lo que necesitamos, lo que deseamos. El devenir de la insatisfacción genera monstruos apáticos que fundamentas su existencia en la tétrada: tanto produces, tanto tienes, tanto exhibes, tanto vales.

En la sociedad de la transparencia, que describe Byung-Chul Han lo igual se ha convertido en una herramienta de control que subraya, hoy más que nunca, la tiranía de una “normalidad” hegemónica que sanciona el valor de lo distinto. El tiempo del asimilacionismo como estrategia ingenua, pero necesaria y efectiva para el colectivo LGTBIQ+, así como para otros grupos, ha quedado atrás, ha llegado el momento de hacer valer la diferencia positiva en un mundo que si bien se aparece cada vez más isomorfo en su aspecto, es realidad y en la misma proporción cada día más desigual, oligárquico y estratificado. La puesta en crisis de todos los valores preestablecidos, a través de la negación como táctica, ayudará a desentrañar esos paisajes asimétricos que nos aferran, someten e inmovilizan.

Recuperando las palabras José Esteban Muñoz en su Utopía Queer* las nuevas prácticas artísticas deben ser un recurso para la imaginación política: Modos necesarios de salirse de este espacio y este lugar y dirigirse hacia algo mas rico, mas vasto, mas sensual, mas brillante. A partir de una insatisfacción crítica compartida llegaremos a una potencialidad colectiva. La normatividad como concepto, en todos y cada uno de sus ámbitos, es una construcción inestable y violenta.

Propongo por ello alentar el reto de la des-programación en esta sociedad tecnocrática, vencer la alienación mediante el arte, aprender a pensar por unx mismx, posicionarse incluso a pesar de la equivocación, desentrañar los códigos imperantes y deslizarnos por sus fracturas, repensar la noción de “privilegio” como concepto liquido que en su flujo desbocado y caprichoso todo lo inunda. Y qué mejor estrategia que el arte para convertirnos en entes pensantes, autónomos, reflexivos, autoconscientes para, en definitiva, comenzar a devenir persona.

Ricardo Recuero

Notas

1. DRD4-7R es un gen que posee el 20 por ciento de la población mundial que les lleva a la continua necesidad de viajar. Conocido como el gen del viajero

2. José Esteban Muñoz, «Cruising Utopia: the Then and There of Queer Futurity», New York: NYU Press, 2009, 244 pages. ISBN 978-0814757284

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