Discos

Soul of the Spanish Guitar

Marcos Marín Fernández
miércoles, 28 de abril de 2021
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Soul of the Spanish Guitar. Pablo Sáinz-Villegas (guitarra). F. Tárrega: Recuerdos de la Alhambra, Adelita, Capricho Árabe, Gran jota de concierto, Lágrima. I. Albéniz: Asturias, Torre Bermeja, Mallorca. Anónimo: Romance Anónimo. Louis Moreau Gottschalk-Gerónimo Giménez: Las bodas de Luis Alonso. CD de 54:34 minutos de duración. Sony Classical.
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Soul of the Spanish Guitar (Alma de Guitarra Española) es el nuevo disco del guitarrista Pablo Sainz-Villegas (La Rioja, Logroño, 1977). 

Villegas, que vive entre Nueva York y Madrid, ha presentado este nuevo disco bajo el sello de Sony Classical como artista exclusivo, que tiene en su elenco a otros dos guitarristas sumamente importantes e influyentes en la historia de la guitarra: John Williams y Julian Bream.

La música española es una mezcla de distintas influencias, porque en ella confluyen las armonías, ritmos y melodías de todo un abanico de tradiciones populares. Estas tradiciones no son solo árabes y cristianas, también hay otras. En la música que se ha escrito para la guitarra española, los oyentes pueden reconocer la voz de toda una nación. Aquí hay un lenguaje basado en la convivencia pacífica secular de una variedad de culturas diferentes. 

Con estas palabras, el propio guitarrista define su disco. En sí mismo, es un recopilatorio de algunas de las piezas de Isaac Albéniz y Francisco Tárrega presentes en el repertorio de todo guitarrista, otorgando con el intermedio de Las bodas de Luis Alonso de Gottschalk- Giménez, un pequeño homenaje al género chico.


El repertorio presentado forma parte de lo que los guitarristas profesionales llaman “repertorio segoviano”, un repertorio de música española de finales del siglo XIX y principios del siglo pasado que el legendario Andrés Segovia interpretaba frecuentemente en sus conciertos.

Habitualmente, la prensa y los medios han introducido durante los últimos años a Sáinz Villegas como “el digno sucesor de Andrés Segovia”, si bien es cierto que la comunidad de guitarristas profesionales sabe que su estilo interpretativo dista considerablemente del de Segovia. Ello no quita que su interpretación le haya llevado a las salas de conciertos más prestigiosas y a ser, por ejemplo, el único guitarrista tras Narciso Yepes en ser invitado por la Orquesta Filarmónica de Berlín (Berliner Philharmoniker) este pasado diciembre para tocar en el tradicional concierto de Año Viejo desde 1983.

Hoy en día, estas piezas de Albéniz y Tárrega son un poco difíciles de escuchar de manera tan concentrada en un CD por parte de los guitarristas de élite, pues las preferencias de los intérpretes han cambiado en las últimas décadas, apostando por otro tipo de repertorio y compositores a los que dar luz y visión. Este disco es por tanto una oportunidad para escuchar una nueva grabación de estas piezas, que, como bien dice el guitarrista riojano, están llenas de influencias variopintas y nos conducen a diferentes lugares de España.

El primer destino de este viaje es Granada. Recuerdos de la Alhambra es una de las obras más famosas de la guitarra por el uso de la técnica del trémolo que mantiene de forma constante una suave y bella melodía con un bajo, al que el guitarrista le da bastante importancia en algunos momentos destacándolo con una pulsación fuerte y con el vibrato, tanto, que en algunas ocasiones se percibe la nota desafinada por la intensidad y la fuerza de este. No obstante, la pieza está cargada de contrastes dinámicos, algo que no resulta sencillo dada la complejidad de la técnica. A pesar de la intensidad del bajo, la melodía tremolada siempre queda por encima cantando.

Capricho Árabe es otra de las piezas que Tárrega compuso durante su estancia en Granada. En esta obra, Pablo exprime al máximo sus cualidades interpretativas. Acorde al estilo interpretativo de la época, además de al suyo, rubatea las frases musicales, exprime los contrastes tímbricos y dinámicos que ofrece la guitarra cantando siempre la melodía. Se da el “capricho” de jugar con la pieza y mover la música a su antojo.

Como ya venía haciendo el guitarrista en sus conciertos, al final de estos ofrecía como regalo para el público la Gran jota de concierto de Tárrega. Esta pieza es probablemente la más importante para el intérprete. Las jotas son bailes populares de La Rioja, y Pablo siempre comenta en sus entrevistas, e incluso le comenta al público en sus conciertos, la importancia que tienen para él las raíces y la conexión que siente con su tierra. Por fin ha grabado esta obra con la que tanto se identifica. El compositor guitarrista escribió diferentes variaciones sobre un tema de una jota que escuchó una vez, y plasmó esta música folklórica en la guitarra clásica. 

Sobre la interpretación del riojano en esta grabación, diré que, en algún pasaje, se nota cierta desafinación de la guitarra. Esto se debe probablemente a la contundencia con la que el guitarrista pulsa con su mano derecha, haciendo que el sonido se rompa en algunas ocasiones. Lo mejor de esta obra es el carácter marcado en la partes rápidas, haciendo sentir el compás ternario tan propio de las jotas. Hacia el final de la obra, Pablo introduce por voluntad propia una sección de rasgueados, algo único que aporta este guitarrista a la obra, pues ningún otro guitarrista lo hace. Esto le ayuda a culminar en intensidad y volumen para poner fin a esta jota guitarrística.

Acompañan a estas tres grandes obras otras tres más pequeñas. Aunque Romance Anónimo se atribuye a Narciso Yepes, su estética está en consonancia con Lágrima y Adelita. Son tres piezas también muy conocidas del repertorio guitarrístico con una exigencia técnica y un lenguaje muy sencillo, modulantes entre los tontos menor y mayor entre sus secciones, cálidas e íntimas de carácter. Así son estas pequeñas piezas. El guitarrista interpreta una versión dotada de mucha sutileza y delicadeza para no perder dicho carácter acogedor.

El viaje continúa por Madrid en el Teatro de la Zarzuela. El intermedio de la zarzuela La bodas de Luis Alonso (una transcripción para orquesta de Gerónimo Giménez de Souvenirs d'Andalousie op 22 de Louis Moreau Gottchalkse hizo ciertamente famoso, y lo que podemos escuchar en este disco, es una transcripción para guitarra. Es una pieza con un carácter y ritmo marcado. En esta pieza se encuentran concentrados algunos elementos guitarrísticos de los que el riojano sabe sacar partido. Las largas escalas convertidas en melodías, acompañadas por un bajo bien picado al comienzo de cada compás, le permiten hacer uso de la técnica del apoyado. No es una forma sencilla de tocar, y muchos guitarristas la evitan, pero Pablo la usa siempre que puede para conseguir así una pulsación más profunda, un rasgo que le define como intérprete. Además, esta técnica ayuda musicalmente en la interpretación de música española porque da un carácter más grueso al sonido.

Nos quedan los destinos de las obras de Isaac Albéniz. Asturias, Torre Bermeja y Mallorca fueron compuestas originalmente para piano, no para guitarra. Fueron los guitarristas contemporáneos a Albéniz como Miguel Llobet, y más tarde, el Maestro Segovia, quienes realizaron las primeras transcripciones para guitarra. 


La obra que por nombre lleva Asturias ha generado controversia a lo largo de los años, pues no está relacionada con el folklore asturiano, sino con el andaluz. Dividida en dos partes principales, el guitarrista riojano las diferencia claramente siendo rítmico y preciso en la primera, dando paso después a una segunda parte mucho más lenta, evocando una copla andaluza muy cantada melódicamente y rubateada fuertemente.

Torre Bermeja (Serenata) se cree que hace alusión a una torre que se encuentra en Cádiz. Una obra con un tempo rápido llena de arpegios bien resueltos, donde la melodía que llevan estos se entiende y permite al oyente seguir el discurso melódico. Mallorca es una pieza de tempo lento-moderato que transmite un sentimiento nostálgico. El timbre más dulce que ofrece Pablo con su guitarra hace que nos creamos esta sensación por completo.

En cuanto al aspecto técnico de la grabación, hay que decir que son perceptibles hasta los más mínimos detalles: toda la pulsación del trémolo, el apoyado, los desplazamientos, e incluso, su propia respiración. Estos son algunos detalles que, en verdad, en un directo, dependiendo de las características y las condiciones sonoras de la sala, más una larga lista de ítems que interfieren en la interpretación y en la escucha… no se pueden percibir con tanta claridad como nos gustaría. No obstante, la grabación los recoge.

Este es el nuevo álbum de Pablo Sainz Villegas. Si no estamos familiarizados con la música para guitarra, este disco nos permite acercarnos a ella, viajar por distintos rincones de España y quedar sumergidos en una nebulosa de emociones desde la escucha activa. Pablo Sainz Villegas lleva tiempo trabajando este repertorio, menos tocado actualmente por otros guitarristas, al que adecúa su estilo interpretativo tan trabajo durante la última década.

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