España - Cataluña

De cómo buscando una princesa filósofa aparecieron dos jorobados

Jorge Binaghi
miércoles, 5 de mayo de 2021
I due gobbi de Marcos Portugal © 2021 by Toni Bofill I due gobbi de Marcos Portugal © 2021 by Toni Bofill
Barcelona, domingo, 2 de mayo de 2021. Teatro de Sarriá. La principessa filosofa, Barcelona, Teatre de la Santa Creu, 4 de noviembre de 1797. (Obertura) . Libreto de autor desconocido, y música de C. Baguer. I due gobbi, Florencia, Teatro degli Intrepidi, 8 de mayo de 1793. Libreto: Cosimo Mazzini, y música de Marcos Portugal. Actuación y puesta en espacio: Sílvia Bel. Intérpretes: Alexsandra Gladysheva (Costanza), Maria Isidoro (Lisetta), Maria Amaral (Rosaura), Enrique Castilla (Rusignuolo), Xavier Casademont (Pandolfo), Alejandro López (Cleante), Robin Sanse (Lucindo) y Oriol Quintana (Trastullo). Orquesta de la Esmuc. Clave: Viviana Salisi. Director: Marzio Conti (Coordinación y asesoría musicológicas. Oriol Pérez i Treviño)
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Muy meritorio esfuerzo de La Botega de l’Ópera, un taller consolidado de la Esmuc (Escola de Música de Catalunya) coordinado por Mireia Pintó y la participación del profesorado de canto, con la colaboración del Gran Teatre del Liceu, en su preocupación por descubrir piezas líricas catalanas del repertorio clásica olvidadas. En este caso y con esfuerzos de muchos se logró, gracias a manuscritos del Monasterio de Montserrat, aclarar o no lo ocurrido con un título estrenado en el Teatro que precedió al Liceu, el de la Santa Creu, que en el siglo XVIII estrenó, con éxito, algunas óperas de autor catalán aunque con libreto en italiano, como se estilaba en la época. 

Naturalmente el más conocido y representado fue Sor, pero la misteriosa Princesa (y filósofa para más datos) de Carles Baguer fue muy comentada y parecía que finalmente se la podía reconstruir, pero el acto existente no coincidía con los nombres ni con el argumento de la obra -extraído de El desdén con el desdén de Moreto… 

I due gobbi de Marcos Portugal. Producción de Silvia Bel. © 2021 by La Botega de l’Ópera.I due gobbi de Marcos Portugal. Producción de Silvia Bel. © 2021 by La Botega de l’Ópera.

Y así se pudo concluir, tras no poco trabajo del musicólogo Lluís Beltrán, que se estaba en presencia del segundo acto de otra ópera de autor ibérico (portugués esta vez), Marcos Portugal que fue representada por toda Europa, siendo su estreno en Florencia donde se la repetiría una década después, y llegando poco después a Barcelona, y luego a los centros líricos más importantes de Europa I due gobbi (o Le confusioni della somiglianza) es la típica comedia de enredo con final feliz, muy propia de la época, y la música recuerda a Haydn y otros representantes de la música europea de su tiempo, en particular Paisiello (por lo cual un admirador de Mozart y Rossini como Stendhal no da un juicio positivo sobre el autor, con el nombre italianizado de Marco Portogallo). Como falta el primer acto, el mismo fue resumido por la actriz Sílvia Bel, autora también de los movimientos de los artistas que iban vestidos de época. 

Pero al menos, de otro manuscrito, se pudo rescatar una reducción de la obertura de la princesa ‘misteriosa’ para teclado de la que el alumno Robin Sansen hizo un arreglo orquestal siguiendo las pautas del orgánico que requieren I due Gobbi, cuidando también la revisión de la transcripción de los materiales llevada a cabo por Saúl Aguado.

En cuanto a la ejecución fue buena la labor de la orquesta y su director, Conti, y muy adecuada Salisi en el clavicémbalo. Muy en carácter la breve actuación de Bel para relatar los hechos que anteceden a la representación y vivaz y entretenida su labor con los cantantes. Estos tuvieron una actuación estimable aunque naturalmente hay espacio para perfeccionarse. Los personajes más agradecidos son los de Costanza, Cleante, Trastullo y Lisetta, y en particular se lucieron Gladysheva (con una voz que probablemente resulte más adecuada a otro repertorio) y Quintana (que tiende a abrir en el grave y el timbre se ‘ensucia’ en particular en el sonido de la ‘a’). De los demás, correctos o discretos, cabe destacar, por el buen hacer vocal, el Pandolfo de Casademont. El Teatro es bonito y adecuado y el público salió contento. Hubo dos representaciones anteriores, en la sala pequeña del Auditorio (en el mismo edificio en que funciona la Esmuc) y en el foyer del Liceu, totalmente agotadas.


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