Una jirafa en Copenhague

SOID

Omar Jerez
miércoles, 19 de mayo de 2021
SOID. Diego Martínez Peña © 2021 by Julia Martínez SOID. Diego Martínez Peña © 2021 by Julia Martínez
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—Hola Diego Mtz Peña

¿Qué tal Omar? es un placer.

—Mi estimado Diego, ¿eres feliz con tu obra o tu obra es feliz contigo?

Como aún estamos en relación diría que estamos aun felices uno con el otro.

—Has tenido 5 exposiciones individuales y más de 30 colectivas, ¿qué tienes en mente próximamente ?

Es que así como el performance, no se puede anticipar la resolución de la obra, pero te anticipo los trabajos que se avecinan

—Relátame los más significativos.

Pero... siendo vos mi gran admirado artista Omar… yo encantado de adelantarte cada uno de ellos, a modo de exclusividad, por ello, primeramente quisiera redactarte sobre un proyecto colectivo bastante interesante que andaba armando justo antes del arribo del COVID y sus subsecuentes vacunas, junto con la colaboración de un artista amigo de la ciudad de Querétaro. Este proyecto de carácter colectivo nace debido a la conmemoración y ruido que se le daría a los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a tierras veracruzanas. Por ello, decidimos sumarnos a esta reflexiva mirada a nuestro pasado que con cierta indiferencia los mexicanos observamos a distancia, pero aun generando un profundo conflicto entre vernos o asumirnos en esa faceta de la historia como víctimas de unos anhelos de conquista y riqueza, o, por otro lado, asumirnos como el simple resultado de una historia ajena a nuestra identidad individual, a modo de un efecto circunstancial de la historia. Creo muchas veces al vernos en ciertas facetas de nuestra propia historia caemos en protagonizarnos en ellas, pero siempre y de manera constante, en el papel de víctima de cada narrativa, para así simplemente culpar al ‘otro’, y con ello poderse justificar para así excluirse de sus propios complejos o lamentos individuales.

Me resultan de pronto un reflejo la acción reactiva ante un conquistador Hernán Cortés o un oportunista Arjen Robben. Dos hechos y contextos distintos en donde ambas coinciden en haber sido las víctimas doblegadas por su propia inseguridad… aun teniendo la ventaja sobre la cancha.

De manera elocuente decidimos titular el proyecto colectivo 500 Años de Cortesía

La idea final es dar como resultado una retrospectiva en varios artistas de manera individual sobre la Histórica (nos guste o no) llegada de Hernán Cortés al Nuevo Mundo.


—Voy a deciros de Diego Mtz Peña que es un genio absoluto, que su obra es cuestión de meses que empiece a circular en los circuitos más relevantes del arte contemporáneo.

Estoy escribiendo este artículo delante de él, y todo hay que decirlo es la primera vez que lo hago con el protagonista de mis artículos semanales.

En estos días me ha llamado Hernán Cortés, pero no me ha exigido por mi españolidad pedirle perdón,de hecho, diría que es mi hermano mexicano, el que ha conquistado mi mirada apreciando su obra conjurada de matices y lecturas varias.

Crezco con Diego Mtz Peña y en pocos meses la máquina creativa ya está en proceso;un ingeniero social pone su acción en el momento que considera apropiado. Recuerden ahora y siempre Diego Mtz Peña.

Diego Mtz Peña mi nombre no es Hernán Cortés, es Omar Jerez, soy español, vivo en tu casa y estoy durmiendo con mi mujer en tu cuarto.

¿Tomas este acto como una agresión similar a la conquista ?

Claro! no de a gratis te he adjudicado tal mención, quizás hastahonorífica”... diría un monoteísta.

Pero al final para bien o para mal, Hernán Cortés es un vínculo “históricoy hasta quizás “románticoque sin más vincula a ambas identidades tan dispares. Y por si os molesta, menos mal no es la única razón o excusa que relaciona vuestras identidades individuales, siendo así el maravilloso mundo del arte, así como el sublime universo del fútbol.

Como acto de reconciliación te propongo realizar una obra conjunta donde convergen la pintura y la performance.

—¿Te parece unir nuestros bagajes creativos en dos meses fechados?

¡¡¡¿Dónde firmo?!!! jaja

Mi gran admirado amigo, yo encantado y divinamente honrado en participar con vos bajo cualquier excusa o compromiso. Por el gusto personal, respeto y admiración a tu tan desbocado trabajo que desempeñas en el mundo del arte y siempre bajo las exigencias contemporáneas que vuestra era exige. Por ello y más no tengo más que con alta devoción aceptar tal H. oferta de colaboración profesional, que simplemente me halaga.

Por ello y con alto grado de deber acepto tu mención, y no aludo a una hermandad

desvinculada así como la de un devoto Presidente Bieloruso al autonombrar a su nación como el hermano menor de Rusia…. no siendo así me honra ser vuestro hermano menor.

—Después de esta entrevista la gente va a googlear tu nombre, te van a solicitar masivamente amistad por facebook, y te saldrán varios coleccionistas interesados en comprar tu obra.

 ¿Sientes que existe un nuevo renacimiento en tu obra y tu persona en un espacio de tiempo tan breve?

Estoy seguro que si existe en tu mente tal anhelo mío existe en la realidad. Por ende, gratamente agradezco tus palabras, que sin duda no por nada las decís, y es que algo con lo que más nos identificamos el uno con el otro es en que ambos nos tomamos la palabra muy en serio, ya que no se trata de decir por decir ó de escribir por escribir, ó….(como en mi medio refiero) de pintar por pintar.

Gracias por la H. experiencia de ser publicado en tal prestigiado medio.

Ahora con calma y serenidad esperaré tales masivas solicitudes de amistad, mientras yo sintonizo la DW y así volverme nuevamente en el papel de un espectador más, en este hilarante juego del entrevistador, el entrevistado y el consumidor.

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