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Clara Schumann, una vida para la música

Juan Carlos Tellechea
lunes, 14 de junio de 2021
Clara Schumann. Ein Leben für die Musik © 2021 by wbg Verlag Clara Schumann. Ein Leben für die Musik © 2021 by wbg Verlag
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Para algunos y hasta hace poco, Clara Schumann era solo la mujer al lado de su marido; una gran pianista que tuvo que abandonar sus propias ambiciones artísticas en favor de Robert Schumann. Para otros, era una mujer excepcional, fuerte, moderna, autodeterminada, célebrada concertista, esposa y madre. Sobrevivió 40 años a Robert, el amor de su vida, quien enfermó a edad temprana de una grave dolencia nerviosa. El pasado 20 de mayo se cumplieron 125 años de la muerte de Clara Schumann en Fráncfort del Meno (1896); por ese entonces ya era ella una de las mujeres más famosas del mundo musical de su época.

La musicóloga Irmgard Knechtges-Obrecht, presidenta de la Sociedad Robert Schumann, de Düsseldorf, retrata a una artista por derecho propio y a una personalidad fascinante en su nuevo libro Clara Schumann. Ein Leben für die Musik (Clara Schumann. Una vida para la música) de la prestigiosa editorial académica wbg Theiss, de Darmstadt.*

Pormenorizada historia

Knechtges-Obrecht conoce la vida y la obra de Clara y Robert Schumann gracias a un largo trabajo de edición; relata la historia de ella desde sus inicios como niña prodigio impulsada por su padre, pasando por las intrigas increíblemente perversas de éste contra el matrimonio de Clara con Robert, sus años juntos, la muerte de Schumann, y luego -esto es un lapso de vida aún más largo- el extenso período de viajes, las amistades con Johannes Brahms y Josef Joachim, el trabajo en el Conservatorio Dr. Hoch de Fráncfort, y finalmente los últimos años, en los que tuvo que rendir homenaje a las enormes tensiones de todo ese tiempo.

El libro, escrito con calidez y simpatía por la exitosa vida de Clara, no exenta de dificultades debido a las desgracias familiares, se abstiene -de forma sobria- de especular sobre la relación de Clara con Brahms, quien se convertiría en su confidente más cercano, tras la muerte de Robert y lo seguiría siendo durante toda su vida.

Lo más agradable de la obra de 256 páginas es que la segunda mitad de su vida no está escrita bajo la idea de que Robert ha muerto, ahora muere su mujer, como ocurriera con anteriores biografías, sino que muestra lo intensa que fue su vida artística, también a través de muchos encuentros formativos.

Triunfos y amarguras

Grandiosos éxitos y graves reveses acompañarían el camino de aquella niña prodigio de padre tiránico que se convertiría en la leyenda artística llevada al cine en varias ocasiones, por Katherine Hepburn (1947), Nastassja Kinski (1983) y Martina Gedeck (2008). En su más tierna infancia, Clara Wieck (su nombre de soltera) balbuceaba un número muy escaso de palabras; empezaría a hablar lentamente a los cinco años, y no lo haría con fluidez hasta los ocho, relataba su padre, el profesor de piano Friedrich Wieck.

Clara Schumann tuvo que trabajar duramente para mantener a ocho hijos (más algunos embarazos perdidos) y un grupo creciente de nietos. Solo las cartas y los diarios publicados recientemente echan por tierra los prejuicios y tópicos sobre su persona. Las fotografías, inéditas hasta hace algún tiempo atrás, muestran la vida de una mujer bastante inusual para el siglo XIX.

Excepcional

A diferencia del habla, Clara ya estaba muy familiarizada con los sonidos musicales a una edad temprana: a los nueve años debutó como pianista en la Gewandhaus de Leipzig, a los once se publicó su primera composición, a los doce empezó ella misma a dar clases de piano y realizó giras de conciertos por toda Europa. A los 18 años recibió el título de Virtuosa de Cámara Imperial-Real en Viena.

Clara Schumann tuvo una vida excepcional desde muy joven. Esto permanecería incambiado hasta su muerte. En la era romántica, ella y su marido Robert Schumann fueron considerados la pareja artística por excelencia. Un matrimonio que Clara ganó en los tribunales a los 20 años contra la voluntad de su padre -un hecho único en la época- y que debió ser inspirador y tenso por partes iguales. Clara se enfrentó a una situación en la que debía mantener el equilibrio entre ser la buena ama de casa y madre que su marido deseaba expresamente y, al mismo tiempo, seguir desarrollando su potencial musical.

Artista, amante y ama de casa

Clara anotaba en su diario: 

El amor de Robert me hace infinitamente feliz. Un pensamiento me preocupa a veces, el de si seré capaz de cautivar también a Robert. Su espíritu es tan grande [...] Ahora también me esfuerzo por unir al ama de casa con la artista en la medida de lo posible. Es una tarea difícil. No dejaré mi arte, tendría que reprochármelo. 

Por último, pero no por ello menos importante, sus conciertos le proporcionaban la parte principal de los ingresos familiares, que no eran excesivos, durante largos periodos. Al mismo tiempo, Clara promovió la fama internacional de su marido tocando sus composiciones en las giras.

Minoría educada

En cada ocasión se producían tormentas de aplausos y críticas entusiastas, y la autora no solo ha utilizado muchas fuentes para reflejar todas las actuaciones en los artículos periodísticos posteriores, sino que al mismo tiempo retrata a numerosas personalidades artísticas, mostrando el alto ambiente intelectual en el que se movía Clara. Al lector de hoy se le presenta un análisis sobre la calidad de la crítica y de la comprensión musical a menudo extraordinaria, lo que permite suponer que había un público educado para ello, si bien muy minoritario en el conjunto de la sociedad.

Clara, más popular que Robert

Sin embargo, Robert quería sobre todo una esposa que lo inspirara. Prefería componer junto a ella. Mas en lo que respecta a su independencia artística sostenía ideas machistas, típicas de la época. Cuando en una gira de conciertos de Clara en 1844 llevó a su pareja a San Petersburgo y a Moscú, a la corte del Zar, los éxitos alcanzados por su aclamada esposa debieron haber sido una humillación continua para Robert, quien ya sufría constantes ataques de nervios. Sobre todo, porque la atención que recibió fue bastante limitada.

Después de que las esperanzas de Robert de obtener el puesto de Kapellmeister de la Gewandhaus de Leipzig se vieran frustradas, la pareja se trasladó a Dresde a finales de 1844, donde Schumann volvió a esperar en vano un puesto permanente como director de orquesta en un teatro de conciertos o de ópera.

En 1850 la familia se mudó finalmente a Düsseldorf. Allí Robert asumió el cargo de director de música del municipio de la ciudad, aunque con un éxito moderado. Clara, por su parte, se encargaba a su lado de asistir musicalmente a la orquesta y al coro.

Viuda a los 36 años

Tras solo 16 años, el matrimonio terminó con la muerte de Robert en 1856 en el hospital psiquiátrico de Bonn-Endenich, donde había sido ingresado a petición propia, tras un intento de suicidio. Con sólo 36 años, Clara quedó viuda con ocho hijos. El período de su vida junto a Schumann fue intenso, feliz y a veces lleno de enormes tensiones.

Sus ideas

Clara Schumann. Ein Künstlerleben. © 2019 by wbg Verlag.Clara Schumann. Ein Künstlerleben. © 2019 by wbg Verlag.

Desde entonces, Clara fue considerada la viuda más famosa de la centuria. Incluso Johannes Brahms, que era 14 años más joven y con el que mantenía una estrecha amistad, no pasó de un nivel amistoso, lo que al parecer hizo sufrir bastante al compositor. La forma en que compaginó su vida de ama de casa y madre, con la de artista que actuaba y componía constantemente, sigue siendo fascinante hasta hoy y ha inspirado repetidamente retratos biográficos.

'La práctica del arte es, después de todo, una gran parte de mi ego; es el aire que respiro'. Con estas palabras, Clara Schumann describiría a su amigo Brahms en 1868 lo que probablemente fueron los rasgos más elementales de su larga y exitosa carrera, 

afirma la musicóloga Knechtges-Obrecht citando uno de los pensamientos de la pianista y compositora recogidos por el historiador y germanista Berthold Litzmann en su obra en tres volumenes titulada Klara Schumann. Ein Künstlerleben (Klara Schumann. Una vida de artista), reeditada ahora por la editorial Severus, de Hamburgo.*

De paso

Dicho sea al margen, el que referimos ahora es un relato ya antiguo, pero todavía indispensable. Marie, la hija mayor de los Schumann, a quien su madre había confiado la herencia, pidió en 1901 a Litzmann una biografía, ofreciéndole todos los diarios de Clara desde su juventud. Tras muchas dudas, el historiador y filólogo se puso a trabajar, obedeciendo a la necesidad y al mismo tiempo a su propio instinto, pero fue constantemente vigilado por la desconfiada Marie.

Al final, sólo se le permitió registrar lo que ella había aprobado, y cuando se terminó la biografía en tres volúmenes (Mädchenjahre, 1902, Ehejahre, 1905, Clara Schumann und ihre Freunde, 1908), Marie Schumann destruyó todos los diarios originales. En consecuencia, esta biografía de Litzmann (accesible en línea) sigue siendo un tesoro de declaraciones directas de Clara Schumann, aunque sean frases filtradas.

La música en su ser

El 8 de diciembre de 1857, Clara Schumann dio un concierto en Zúrich con obras de Ludwig van Beethoven, Felix Mendelssohn-Bartholdy y Robert Schumann. Un crítico escribiría sobre ella: 

Después de unos pocos acordes se hace evidente que la Sra. Schumann pertenece al pequeño número de esos artistas que tienen 'música en sí mismos'. 

A este himno de alabanza podrían sumarse otros innumerables; la carrera escénica de Clara Schumann duró más de sesenta años y estuvo acompañada de éxitos, así como de atronadores ovaciones y aclamaciones desde el principio.

Cartas y diarios

Clara Schumann, «Das Berliner Blumentagebuch der Clara Schumann». © 2019 by Breitkopf & Härtel.Clara Schumann, «Das Berliner Blumentagebuch der Clara Schumann». © 2019 by Breitkopf & Härtel.

La editorial Breitkopf & Härtel, otrora con sede en Leipzig, hoy en Wiesbaden, estuvo de enhorabuena por partida doble en 2019. Con motivo de su tricentenario y del bicentenario del nacimiento de Clara Schumann, reeditó su Blumentagebuch (diario de flores) de los años 1857 a 1859.* 

El precioso volumen, para bibliófilos, con mucho amor por el detalle, gracias a las ilustraciones y explicaciones biográficas y botánicas, documenta en 23 páginas la entonces popular costumbre de mantener vivos los recuerdos por medio de flores disecadas y de tomarles un cariño permanente.

Clara coleccionaba lo que encontraba por el camino, tréboles, begonias, amapolas, pensamientos y -desde su primer concierto en Londres, el 7 de mayo de 1859- un ramo de lirios del valle, que envió a Brahms por su 26º cumpleaños. La colección se conserva ahora en la Biblioteca Estatal de Berlín (recientemente inaugurada); el libro reproduce las hojas cuidadosamente conservadas en su tamaño original. Hay que recordar que entre 1854 y 1856 Clara también "escribió" un diario de flores para su marido, internado en Bonn.

Los diarios desde 1837 a 1840

Clara Schumann, Jugendtagebücher 1827-1840. © 2019 by Georg Olms Verlag.Clara Schumann, Jugendtagebücher 1827-1840. © 2019 by Georg Olms Verlag.

Probablemente el libro más bello con motivo del aniversario -y toda una proeza editorial y de publicación- es el que reune los Diarios de juventud de Clara Schumann desde 1837 hasta su matrimonio en septiembre de 1840. Hasta ahora estaban disponibles en extractos, pero ahora el ex director de la Casa Robert Schumann de Zwickau, Gerd Nauhaus, junto con la investigadora estadounidense Nancy B. Reich (fallecida a principios de año), los ha editado en su totalidad (editorial Georg Olms, de Hildesheim).*

La recopilación es un caleidoscopio del mundo de la época, en términos artísticos, sociales y personales. Se reproducen las numerosas giras de conciertos a lo largo de todos esos años, así como los encuentros con príncipes, influyentes gestores culturales y, sobre todo, artistas y músicos. Están presentes casi todos los grandes nombres de la época, pero también muchos compositores menos conocidos hoy en día, como Johann Peter Pixis, Ludwig Wilhelm Maurer o Jozef Lipinski.

Logro editorial

Los "dioses" de Clara son Beethoven (cada vez que escucho las sinfonías de Beethoven aumenta mi disfrute) y Wolfgang Amadé Mozart, y sus contemporáneos, Mendelssohn y Franz Liszt, pero también Ignaz Moscheles y Johann Nepomuk Hummel. Los diarios, nueve en total, están escritos en su mayoría por el padre de Clara en los primeros años, lo que explica algunos de los juicios rencorosos hacia otros músicos y competidores. Los editores han enumerado meticulosamente el casi inabarcable número de personas y lugares mencionados y, en el caso de los compositores, los han subdividido de nuevo según las obras, además de las notas extremadamente detalladas, a menudo un viaje de descubrimiento para el lector: ¡un logro editorial realmente fabuloso!

Ambicioso proyecto

Uno de los principales proyectos de edición en Alemania es la Schumann Briefedition de la editorial Dohr, de Colonia, que comprenderá 50 volúmenesTeniendo en cuenta la financiación, a menudo difícil, se puede decir que se ha "completado" más de la mitad de los volúmenes; la edición completa debería estar disponible en 2025. Se divide en tres series y un suplemento. En 2019 se publicaron tres volúmenes de la primera serie de cartas de la familia Schumann (cartas a parientes en Zwickau y Schneeberg, así como correspondencia con hijos y nietos), con lo que se completará esta serie.

De la segunda serie -cartas con amigos y colegas artistas- se publicará la correspondencia con Joseph Joachim; la tercera serie contiene la correspondencia con editores llevada a cabo únicamente por Clara después de 1854 -una correspondencia única casi comparable a las cartas entre Goethe y Cotta. De los tres volúmenes del suplemento, el primero en publicarse es un libro de conceptos sobre la correspondencia (Brief Konzeptbuch). La importante correspondencia de Clara con Breitkopf & Härtel no tiene aún fecha de publicación.

Terminamos de recibir el volumen dedicado al intercambio epistolar de Clara Schumann con corresponsales en Berlín, del cual nos ocuparemos más ampliamente en la segunda parte de esta serie. La importancia que ganó Berlín como centro cultural de Alemania a lo largo del siglo XIX se refleja en la amplia correspondencia que mantuvieron Clara y Robert Schumann con numerosos destinatarios de sus cartas en la capital prusiana. Además de las estrechas relaciones con familiares y amigos mantenían también intensos contactos con colegas músicos y con escritores sobre temas musicales.

Magnetismo

Lo que hace que Clara Schumann siga siendo interesante para nosotros hoy en día se disuelve un poco en su relación poliperspectiva: su influencia en la formación del canon en el repertorio pianístico, en la configuración del negocio musical, su formación de estilo interpretativo, su propia composición.

Pero todo esto ya ha sido investigado a fondo en los últimos años, por lo que el libro de Irmgard Knechtges-Obrecht puede concentrarse justificadamente en la metodología de la investigación biográfica. El hecho de que estas consideraciones metodológicas vayan acompañadas aquí de vívidas narraciones, de que el esfuerzo de reflexión se reduzca así al material concreto, hace que este libro, exitoso y de bella lectura, sea tan estimulante.

Adelantada a su época

La leyenda de Clara Schumann sigue viva en sus descendientes, en su música, en sus diarios y cartas, en las numerosas imágenes y, por último, pero no por ello menos importante, en las instrucciones que transmitió para tocar el piano.

Sobre todo, lo que nos impresiona desde la perspectiva actual es el acto de equilibrio que dominó entre su existencia como ama de casa y esposa, como madre (que ya era madre soltera a una edad temprana), como profesora, como música y como artista de gran éxito. La síntesis de estos diferentes roles corresponde ciertamente a la imagen actual de la mujer, pero debe considerarse extraordinaria para la época, concluye la autora.

Notas

1. Irmgard Knechtges-Obrecht, «Clara Schumann. Ein Leben für die Musik», Darmstadt: wbg Theiss Verlag, 2021, 256 Seiten. ISBN 978-3-8062-3850-1

2. Berthold Litzmann, «Clara Schumann. Ein Künstlerleben. Band 1. Mädchenjahre 1819-1840», «Clara Schumann. Ein Künstlerleben. Band 2. Mädchenjahre 1840-1856} & «Clara Schumann. Ein Künstlerleben. Band 3. Mädchenjahre 1856-1896», Hamburg: Severus, 2019-2020, 412, 368 und 556 Seiten. ISBN 978-3-96345-221-5, 978-3-96345-222-2 und 978-3-96345-223-9

3. Renate Hofmann und Harry Schmidt, «Das Berliner Blumentagebuch der Clara Schumann», Wiesbaden: Breitkoph & Härtel, 2019, 136 Seiten. ISBN 978-3-7651-0285-1

4. Gerd Nauhaus und Nancy B. Reich, «Clara Schumann, Jugendtagebücher 1827-1840», Hildesheim: Georg Olms, 2019, 702 Seiten mit 32 Abb. ISBN 978-3-487-08621-7

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