Austria

¿No pasarán?

Agustín Blanco Bazán
lunes, 6 de septiembre de 2021
Lauwers, Intolleranza 1960 © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele Lauwers, Intolleranza 1960 © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele
Salzburgo, jueves, 26 de agosto de 2021. Felsenreitschule. Intolleranza 1960, acción escénica en dos partes con recopilación por parte de Luigi Nono de textos de Bertold Brecht, Paul Éluard, Julius Fucik, Wladimir Majakowski, Angelo Maria Ripellino y Jean Paul Sartre. Música de Luigi Nono. Regie, escenografía y videos: Jan Lauwers. Coreografía: Jan Lauwers y Paul Blackman. Un emigrante: Sean Panikkar. Su compañera: Sarah María Sun. Una mujer: Anna Maria Chiuri. Un argelino: Antonio Yang. Un poeta ciego: Victor Afung Lauwers. Ballet BODHI PROJECT y Salzburg Experimental Academy of Dance (SEAD). Coro de la Ópera de Viena. Orquesta Filarmónica de Viena bajo la dirección de Ingo Metzmacher. Festival de Salzburgo 2021
0,0006347

Hay una relación obvia entre la siempre mal interpretada invitación metafórica de Pierre Boulez a destruir los teatros de ópera y la aserción de Luigi Nono sobre su preferencia por escenificar su “acción escénica de protesta” en un espacio público abierto. 

Pero lo cierto es que su Intolleranza terminó estrenándose en La Fenice en medio de una serie de escándalos que enfrentó a los comunistas como él y su amigo y pintor Emilio Vedova (en aquella ocasión también escenógrafo) con los neofascistas. Estos aplaudieron las escenas de tortura con un “¡Viva la policía!” hasta que la misma policía se vio obligada a desalojarlos. 

Sesenta años después, y haciéndose eco de los deseos del compositor por un espacio más abierto, al menos más abierto que el escenario de La Fenice, el Festival de Salzburgo repuso esta obra en esa explanada contra la roca llamada Felsenreitschule. Allí todo funciona, desde las óperas de Mozart hasta experimentos como Intolleranza 1960. Experimento, porque más que una ópera o cantata, Intolleranza es una manifestación de protesta donde coristas y bailarines gritan las incitaciones a la rebelión y la libertad prestadas de textos de ilustres autores (ver la ficha técnica) como comentario a una acción dramática que desgraciadamente sigue teniendo actualidad: un inmigrante extenuado por los trabajos forzados en una mina, decide volver a su país y para ello comienza por abandonar a la mujer del lugar que ha aliviado sus frustraciones. 

Durante el viaje, el emigrante se confunde con una manifestación izquierdista y termina siendo detenido y torturado en un campo de concentración. De allí se escapa con un argelino y conoce a la mujer que será su nueva compañera. Por encima de todo, el inmigrante ansía libertad, sea donde sea, antes que volver a su tierra de origen. Al llegar al río que lo separa de esta los sorprende una inundación que terminará arrasándolo todo. 

Victor Afung Lauwers (El Poeta Ciego) en ‘Intolleranza 1960’ de Luigi Nono. Dirección musical, Ingo Metzmacher. Dirección escénica, Jan Lauwers. Festival de Salzburgo 2021. © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele.Victor Afung Lauwers (El Poeta Ciego) en ‘Intolleranza 1960’ de Luigi Nono. Dirección musical, Ingo Metzmacher. Dirección escénica, Jan Lauwers. Festival de Salzburgo 2021. © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele.

La obra es panfletaria en el sentido más estricto de la palabra: poemas como el de la Libertad de Éluard y Nuestra marcha de Maiakovski, salen todos fragmentados a la manera de eslóganes. En el caso de esta producción, el regisseur -aparentemente uno de esos interesados en co-crear a costa de las obras de los verdaderos creadores- introduce un poema suyo declamado por un personaje también creado por él. Es un personaje trillado, uno de esos poetas ciegos a la manera de Homero, tan reiteradamente introducidos como verdaderos visionarios en muchas obras y puestas de teatro y ópera. El poema de Lauwers reemplaza al original concebido por Nono y Ripellino para acompañar la escena donde los hombres y mujeres en escena estallan en carcajadas. Es un poema efectivo, pero demasiado largo. 

La música de Nono, de germen serial pero finalmente abierta a disonancias, y progresiones a clímax no resueltos, es de un vital expresionismo y bajo la batuta de un conocedor de la talla de Metzmacher, la Filarmónica de Viena pudo hacer justicia con incisividad y brillantez a los detalles mas recónditos de la partitura. Y el coro de la Opera de Viena empaquetó la obra con una maravillosa interpretación de los pasajes a capella de apertura y cierre de la obra y las asertivas invocaciones ideológicas de su masiva rebelión. 

‘Intolleranza 1960’ de Luigi Nono. Dirección musical, Ingo Metzmacher. Dirección escénica, Jan Lauwers. Festival de Salzburgo 2021. © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele.‘Intolleranza 1960’ de Luigi Nono. Dirección musical, Ingo Metzmacher. Dirección escénica, Jan Lauwers. Festival de Salzburgo 2021. © 2021 by SF / Maarten Vanden Abeele.

También los cantantes exhibieron su experiencia en este tipo de repertorio, comenzando por ese tenor genial llamado Sean Panikkar para quién no parece haber limitaciones de registro y cuyo timbre pasa mágicamente de la plena voz a un falsete de incomparable firmeza y densidad. Similar histrionismo demostró Sarah Maria Sun, una soprano capaz de apianar con precisión de láser en el registro alto como la nueva compañera del inmigrante. La mujer abandonada fue una igualmente precisa Anna Maria Chiuri y también Antonio Yang logró convencer con una intensa interpretación del argelino. 

Un acrobático cuerpo de ballet se encargó de dotar a la acción de un movimiento continuo y a veces agotador por lo extremo, pero ¿qué puede esperarse de una manifestación de protesta, como lo es esta obra? La iluminación fue cambiante y sugestiva, como lo fueron los vídeos, particularmente uno de un niño jugando con los senos de su madre para terminar ambos cubiertos de sangre.

La modernidad de esta partitura que quiso ser revolucionaria está hoy relegada al desván de la curiosidad histórica, pero el mensaje sigue siendo vivo. ¡Y qué pena que no haya hoy obras de rebelión y ataque semejantes, para contrarrestar un mundo hundido en la sumisión al despotismo! 

Finalmente, no olvidemos que siete años después del estreno de Intolleranza los revolucionarios europeos dejaron de tolerar el statu quo y se lanzaron a la calle para cambiar el mundo. Y el mundo cambió, aún como parte de un ciclo de liberación y libertad hoy ya agotado. 

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.