España - Madrid

Tocando el cielo

Germán García Tomás
lunes, 7 de febrero de 2022
Thomas Hengelbrock © Florence Grandidier Thomas Hengelbrock © Florence Grandidier
Madrid, domingo, 30 de enero de 2022. Auditorio Nacional (Sala Sinfónica). Balthasar-Neumann-Chor & Ensemble. Thomas Hengelbrock (dirección). Ágnes Kovács y Bobbie Blommesteijn (sopranos), Stephanie Firnkes (mezzosoprano), Anne Bierwith (contralto), Matthias Lucht y William Shelton (contratenores), Jan Petryka y Jakob Pilgram (tenores), Joachim Höchbauer y Daniel Ochoa (bajos). Johann Sebastian Bach: Misa en si menor BWV 232. Ocupación: 90%.
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Siempre resulta toda una experiencia estética y/o espiritual presenciar una nueva interpretación de la Misa en si menor de Bach, la catedral musical de las misas católicas, monumento absoluto de simetría y piedad religiosas y síntesis del arte de la parodia, así como controvertido ejemplo de las verdaderas intenciones de un autor protestante para con un formato desarrollado a estándares superiores, y cuya composición le ocupó en diferentes momentos las últimas décadas de su vida. 

Thomas Hengelbrock (Wilhelmshaven, 1958) adopta las maneras y los ademanes de un maestro de capilla de un conjunto barroco al uso, prescindiendo de batuta en una rectoría precisa, matizada y en la que destaca el dibujo de las líneas melismáticas y cantabiles. Dirige a un coro de 33 voces que la revista Gramophone ha calificado no sin razón como uno de los mejores del mundo, y no en vano el Balthasar-Neumann-Chor asombra por su carácter compacto y nítido empaste o la perfecta diferenciación de sus secciones, con varios de sus miembros abordando a su vez arias y dúos.

La preponderancia de la formación coral tuvo incontables oportunidades para exhibir sus virtudes a lo largo de toda la arquitectura polifónica de la misa, desde el estremecedor Kyrie inicial, con esas “k” muy remarcadas, abriéndose camino tranquila y pausadamente en un tono ceremonial desde las voces en ripieno del primer canon, tras el ritornello instrumental, a las que se suman todas las demás del coro en un número que no vio vulnerados en ningún momento su cohesión y equilibrio internos. Y es que precisamente el equilibrio fue la máxima interpretativa de Hengelbrock a lo largo de estas dos horas ininterrumpidas de elevación espiritual. 

La flexibilidad y limpidez de las voces corales se plasmó en instantes como el Et in terra pax, con el vuelo ágil de las sopranos, o el final del Gloria con el Cum Sancto Spiritu, de líneas y acentos marcados. Además, el criterio interpretativo propuesto por el director germano fue variado en la administración y distribución de los efectivos vocales. Así, dispuso un reposado Qui tollis peccata mundi con el coro reducido en piano con 3 voces por parte excepto 4 voces de soprano, o con una voz por parte al comienzo del Crucifixus, de tensión creciente generando un clima espectral final antes de la irrupción del estrepitoso Et resurrexit, donde sobresalió la firmeza de los bajos.

Entre las diez voces del coro que cantaron como solistas, hay que destacar por encima de todo la prestación del contratenor Jakob Pilgram, que brindó un Agnus Dei emocionante y de gran contención mediante un canto a media voz que dejó al auditorio conteniendo la respiración, lo que valió las mayores ovaciones al término del concierto. Un cantante que también participó en el dúo Et in unum Dominum junto a la soprano Ágnes Kovács, la cual exhibió un cálido instrumento en el dúo Christe eleison

También brilló a gran altura junto al violín obbligato la mezzo Anne Bierwieth en el Laudamus te, en un buen manejo de canto ornamentado, o la voz noble del bajo Daniel Ochoa en Et in Spiritum Sanctum. La brillantez instrumental del Baltasar-Neumann-Ensemble de Hengelbrock se mostró en la ductilidad de la cuerda y la hermosa sonoridad de las maderas (destacadísimos sus tres oboes d’amore), así como la solemnidad y estupenda afinación de la terna de trompetas naturales, que rompían al aire en el Gratias agimus tibi

Esa es la monográfica partitura que ha convocado en la capital al Balthasar-Neumann-Chor & Ensemble, fundados respectivamente en 1991 y 1995, dos de los conjuntos orquestales y corales con instrumentos de época de mayor versatilidad y prestigio internacional en la actualidad en la interpretación históricamente informada no sólo del repertorio barroco, sino en acercamientos al periodo romántico, posromántico o incluso contemporáneo, y la participación en producciones operísticas, igualmente con criterios historicistas, variopintas incursiones que les han hecho cosechar grandes éxitos. Su fundador, Thomas Hengelbrock, adapta la calidad artística de los miembros de ambas formaciones a esa diversidad de repertorios con facilidad y resultados plenamente satisfactorios, de un elevado nivel musical.

En suma, tras el mágico crescendo del Dona nobis pacem que condujo a la obra a su excelsa conclusión, podemos hacer efectivo algo que Wilhem Dilthey describió sobre ella, y es que 

en esta misa, por encima del júbilo sonoro (evidenciado a lo largo de esta luminosa lectura) actúa la voluntad de otorgar una desnuda y extrema expresión a cada episodio religioso. 

Y literalmente consideramos que fue en este caso. El agradecimiento del público a tan elocuente versión de la Misa en si menor tuvo una respuesta que se hizo rogar en un exultante Aleluya de El Mesías de Haendel, que dejó a la sala con ganas de escuchar más muestras del magisterio de un director y sus conjuntos que consiguieron, y con creces, tocar el cielo.

Como grandes abanderados bachianos, el maestro alemán y sus agrupaciones han abordado la magna obra del Kantor de Santo Tomás en multitud de ocasiones y el bagaje y la experiencia atesorada durante años cristalizaron en esta sensacional interpretación a la que pudimos asistir dentro del ciclo Universo Barroco del Centro Nacional de Difusión Nacional, si bien incluir con la etiqueta de barroco a un amplio arco temporal de música antigua que abarca desde el siglo XVI hasta mediados del XVIII resulta discutible y chocaría frontalmente con las perspectivas actuales de la historiografía musical. 

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