Reportajes

Cambio climático

XX. Extraen primeras muestras de hielo profundo de la Antártida y descubren el pecio del Endurance

Juan Carlos Tellechea
lunes, 21 de marzo de 2022
Pecio del Endurance © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust Pecio del Endurance © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust
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Tras dos meses a una media de 40 grados bajo cero, la primera etapa de la búsqueda de hielo de 1,5 millones de años ha concluido con éxito en la Antártida, informan los investigadores del Instituto Alfred Wegener – Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina (AWI).

Pecio del Endurance. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust.Pecio del Endurance. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust.

Los especialistas en hielos marinos Lucy Coulter, Nat Hewit, Stefanie Arndt y Jakob Belter del AWI tomaron núcleos de hielo para analizarlos posteriormente en el laboratorio y medir los procesos de crecimiento del hielo marino antártico.

Búsqueda del Endurance

Trabajando totalmente por separado, otro grupo de científicos del AWI, diferente al anterior, participó asimismo, junto con una expedición internacional, en las tareas de búsqueda y localización del barco de Sir Ernest Shackleton, el Endurance, que se hundió en el mar de Weddell en 1915. A principios de febrero, este equipo internacional había partido desde Ciudad del Cabo a la Antártida en el rompehielos sudafricano SA Agulhas II. Tres semanas después pudo localizar el pecio perdido hasta entonces, utilizando vehículos submarinos autónomos híbridos a más de 3.000 metros de profundidad. Sobre la historia del Endurance y su localización nos referimos ampliamente más abajo.

La perforación del hielo de la Antártida

¿Cómo era el clima hace miles o incluso millones de años? El hielo profundo de la Antártida podría aportar respuestas: contiene información sobre la evolución de la temperatura y la composición de la atmósfera en el pasado, señalan en su primer informe los investigadores.

Equipo científico del Instituto Alfred Wegener. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust and Nick Birtwistle.Equipo científico del Instituto Alfred Wegener. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust and Nick Birtwistle.

Con un núcleo de perforación que contiene datos climáticos de los últimos 1,5 millones de años, un equipo internacional de investigación quiere descifrar esta información en el proyecto Beyond EPICA-Oldest Ice. A finales de enero, completó con éxito la primera campaña y levantó los primeros núcleos. Los científicos del Instituto Alfred Wegener participaron de forma significativa en la planificación y también sobre el terreno.

Desde finales de noviembre de 2021 hasta finales de enero de 2022, los científicos montaron un campamento para el sitio de perforación en Little Dome C en la Antártida e instalaron un complejo sistema de perforación que será necesario para continuar durante los próximos años. El Pequeño Domo C es un área de diez kilómetros cuadrados y uno de los lugares más extremos de la Tierra. La perforación se realizó a una altitud de 3.233 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas medias en el verano antártico casi siempre por debajo de los 40 grados centígrados bajo cero.

El campamento alberga ahora la cabina de control, el sistema de perforación que puede tomar núcleos de hielo de hasta cuatro metros y medio, y un laboratorio para preparar y almacenar las muestras. Durante los próximos tres veranos antárticos, desde mediados de noviembre hasta principios de febrero de cada año, el equipo de Beyond EPICA perforará hasta encontrar hielo de hasta 1,5 millones de años de antigüedad a una profundidad de unos 2.500 metros. El hielo contiene burbujas de aire a partir de las cuales los investigadores pueden determinar el contenido de gases de efecto invernadero, como el metano y el dióxido de carbono, en la atmósfera, así como la evolución de las temperaturas en el pasado. Los primeros datos de los análisis de los núcleos de perforación deberían estar disponibles en 2025.

Durante la primera campaña de perforación, el equipo de investigación alcanzó una profundidad de 130 metros, donde el hielo conserva información sobre el clima y la atmósfera de los últimos 3000 años. Los núcleos se almacenan actualmente en la estación italo-francesa Concordia, situada en la meseta antártica oriental. Beyond EPICA está coordinado por el profesor Carlo Barbante, director del Instituto de Ciencias Polares del Consejo Nacional de Investigación italiano (Cnr-Isp) y profesor de la Universidad Ca' Foscari de Venecia. "Estamos muy satisfechos con el trabajo realizado hasta ahora. En la próxima campaña haremos las pruebas finales del sistema de perforación y luego procederemos rápidamente a la perforación profunda", afirma Barbante.

En la primera fase del proyecto, el consorcio dirigido por el Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz para la Investigación Polar y Marina (AWI), ha dedicado tres años a buscar un lugar donde el hielo esté tan limpio de capas, incluso a grandes profundidades, que pueda proporcionar resultados valiosos. Según afirma el profesor Frank Wilhelms, que planifica y organiza la perforación,

En estos momentos estamos instalando el lugar de perforación y equipando los 120 metros superiores con tubos de fibra de vidrio. Utilizamos este revestimiento como punto de partida para la perforación profunda propiamente dicha.

El S.A: Agulhas II en el Mar de Weddell. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust and Nick Birtwistle.El S.A: Agulhas II en el Mar de Weddell. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust and Nick Birtwistle.

Desde el AWI, Matthias Hüther estuvo en el lugar como ingeniero de perforación y ayudó con éxito a montar el equipo de perforación profunda: "Junto con nuestros socios, pudimos alcanzar los ambiciosos objetivos a pesar de las considerables restricciones impuestas por Covid-19". En general, el equipo del AWI coordina varios paquetes de trabajo en torno al núcleo de hielo, por ejemplo, sobre las propiedades físicas, los isótopos estables del agua, la geofísica o el clima y el ciclo del carbono.

"Creemos que este núcleo de hielo nos proporcionará información sobre el clima del pasado y los gases de efecto invernadero en la atmósfera durante la Transición del Pleistoceno Medio (TPM) hace 900.000 a 1,2 millones de años", afirma Barbante. 

Durante esta transición, la periodicidad del clima entre edades de hielo cambió de 41.000 a 100.000 años: la razón por la que esto ocurrió es el rompecabezas que esperamos resolver.

En Beyond EPICA-Oldest Ice colaboran doce instituciones de investigación de Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza, Dinamarca y Bélgica. Los participantes en el lugar fueron: Carlo Barbante del Instituto de Ciencias Polares del Consejo Nacional de Investigación de Italia (Cnr-Isp) y de la Universidad Ca' Foscari, Matthias Hüther del AWI, Thomas Stocker, Remo Walther y Jakob Schwander de la Universidad de Berna, Philippe Possenti, Gregory Teste, Olivier Alemany y Romain Duphil de la Universidad de Grenoble-Alpes, Michele Scalet, Saverio Panichi, Giacomo Bonanno y Calogero Monaco de la Agencia Nacional de Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible (Italia). La Comisión Europea financia el proyecto con once millones de euros.

Historia del Endurance

Pecio del Endurance. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust.Pecio del Endurance. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust.

El “Endurance“ zarpó de Plymouth el 8 de agosto de 1914 e hizo escala en Buenos Aires. Allí debía unirse a la tripulación Ernest Shackleton, quien dejaría Inglaterra el 27 de septiembre. Primero, el bergantín-goleta de tres mástiles enrumbó con Shackleton a bordo hacia el archipiélago de Georgia del Sur, antes de continuar la travesía para ser el primero en cruzar la Antártida.

La ruta debía ir desde el Mar de Weddell, pasando por el Polo Sur, hasta el Mar de Ross, pero el barco se quedó atascado en la espesa capa de hielo y finalmente se hundió tras varios meses. El buque se consideró perdido desde entonces. 100 años después de la muerte de Shackleton, un equipo internacional dirigido por John Shears, se propuso encontrar los restos del Endurance y los encontró: a 3008 metros de profundidad en el Mar de Weddell antártico, dentro de la zona de búsqueda que el equipo de la expedición había definido antes de salir de Ciudad del Cabo, y a unas cuatro millas al sur de la última posición registrada.

La ventana de búsqueda de la ubicación del Endurance fue el resultado de años de investigación internacional. Gracias a un modelo de predicción, los científicos pudieron recrear la deriva del hielo en noviembre de 1915 y analizar así las condiciones en las que se hundió el barco entre el 18 y el 22 de noviembre de 1915. La posición real de los restos del naufragio coincidía muy bien con la prevista, de modo que el equipo pudo encontrarlos finalmente en el centro sur de la ventana de búsqueda. La región del Mar de Weddell está cubierta en gran parte por gruesos hielos marinos y enormes plataformas de hielo permanentes y es de difícil acceso.

Durante tres semanas, el equipo de la expedición buscó el Endurance utilizando vehículos submarinos autónomos híbridos desde el rompehielos sudafricano S.A. Agulhas II. Los investigadores aprovecharon los días siguientes al descubrimiento para examinar el pecio más de cerca, filmándolo y vigilándolo. El casco del barco está completamente intacto y perfectamente conservado. Está protegido como lugar histórico y monumento en virtud del Tratado Antártico, y no debía ser tocado ni perturbado en modo alguno durante los trabajos de exploración y filmación.

Cómo ayudó la AWI en la búsqueda

Paisaje del Mar de Weddell congelado. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust y Nick Birtwistle.Paisaje del Mar de Weddell congelado. © 2022 by Falklands Maritime Heritage Trust y Nick Birtwistle.

También formaron parte de la expedición investigadores del Instituto Alfred Wegener, Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina (AWI): Stefanie Arndt, Jakob Belter y Christian Katlein, así como la fotógrafa del AWI Esther Horvath.

"Encontrar el pecio fue una gran hazaña de la robótica submarina polar. Durante la búsqueda, que duró varias semanas, se registraron varios cientos de kilómetros cuadrados de fondo marino en 3.000 metros de profundidad", afirma Christian Katlein.

Fue un momento muy emotivo cuando se mostraron las primeras imágenes del naufragio y es impresionante ver lo que podemos conseguir cuando personas con diferentes conocimientos y experiencia trabajan juntas en algo. (Jakob Belter)
Cuando se encontró el Endurance, estábamos trabajando en el hielo marino. Exactamente en el lugar donde Shackleton y sus hombres se encontraban hace más de 100 años: ¡un momento de ponérsele a una la piel de gallina en retrospectiva!. (Stefanie Arndt)
Para mí, como fotógrafa, fue un gran honor seguir los pasos de Frank Hurley, que fue el fotógrafo de la expedición del Endurance. Sin sus imágenes no sabríamos lo que realmente vivieron y pasaron los 28 hombres, solo sería una imaginación en nuestra cabeza basada en la historia que conocemos. (Esther Horvath)

También estuvo presente Lasse Rabenstein, director de la empresa derivada de AWI "Drift+Noise". La empresa proporciona información actualizada sobre el hielo y ayuda a los buques a transitar por las regiones polares. El investigador del AWI Helge Goessling y el proyecto SIDFEX, del que es corresponsable, proporcionaron unas previsiones de deriva del hielo muy valiosas para la selección de témpanos. Stefan Hendricks, también físico del hielo marino del AWI, apoyó la expedición con datos del espesor del hielo marino de la misión Cryosat-2.

La expedición recibió diariamente imágenes de radar por satélite de alta resolución del Centro Aeroespacial Alemán (DLR). Paralelamente a los experimentos de buceo en busca del Endurance, el equipo del AWI también pudo recoger datos sobre el hielo marino en un total de 17 estaciones de hielo, 40 núcleos de hielo y unas 680 muestras para investigaciones posteriores.

Más información, fotos y vídeos en estos enlaces Endurance22 y en Endurance fotos y vídeos.

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