Alemania

Bajo este regocijo, muchos que sufren derramarán amargas lágrimas

Juan Carlos Tellechea
jueves, 14 de abril de 2022
Adela Zaharia © 2022 by Birgit Hupfeld Adela Zaharia © 2022 by Birgit Hupfeld
Düsserldorf, sábado, 26 de marzo de 2022. Ópera de Düsseldorf. Deutsche Oper am Rhein Düsseldorf Duisburg. La Traviata, ópera en tres actos de Giuseppe Verdi, con libreto de Francesco Maria Piave, basado en la novela La dama de las camelias, de Alejandro Dumas, estrenada el 6 de marzo de 1853 en el Teatro La Fenice, de Venecia. Función de gala del Círculo de amigos de la Deutsche Oper am Rhein. Régie Andreas Homoki. Co-Régie Mark Daniel Hirsch. Escenografía Frank Philipp Schlößmann. Vestuario Gabriele Jaenecke. Iluminación Volker Weinhart. Intérpretes: Violetta Valéry (Adela Zaharia), Flora Bervoix (Sandra Janke), Annina (Ekaterina Aleksandrova), Alfredo Germont (Juan Diego Flórez), Giorgio Germont (Bogdan Baciu), Gastone (Johannes Preißinger), Barone Douphol (Richard Šveda), Marchese d'Obigny (Luke Stoker), Dottore Grenvil (Beniamin Pop), Giuseppe (Ingmar Klusmann), Un domestico / Un commissionario (Josua Guss). Coro de la Detusche Oper am Rhein, preparado por Patrick Francis Chestnut. Extras de la Deutsche Oper am Rhein. Orquesta Düsseldorfer Symphoniker. Director Antonino Fogliani. 100% del aforo, bajo estrictas medidas de control por la pandemia de coronavirus. Función presentada por el Freundeskreis der Deutschen Oper am Rhein (Círculo de amigos de la Deutsche Oper am Rhein).
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Un rebosante Juan Dieglo Flórez deslumbró al público de la Ópera de Düsseldorf, encarnando a un intenso Alfredo Germont, en La Traviata, de Giuseppe Verdi, junto a la exuberante soprano Adela Zaharia, en una función de gala del Círculo de amigos de la Deutsche Oper am Rhein.

La excelente y conmovedora producción, bajo la régie de Andreas Homoki, y dirección musical de Antonino Fogliani, de gran belleza escénica y sonora, fue aclamada y vitoreada frenéticamente por los espectadores, de pie en la sala, al término de la representación.

Es que una Violetta como la de Adela Zaharia en interacción con el muy sincero y finamente cantado Alfredo del brillante tenor Juan Diego Flórez, así como el Giorgio Germont del magnífico Bogdan Baciu no se experimentan a diario. El barítono tuvo asimismo una destacadisima actuación que fue estruendosamente ovacionada por los asistentes.

No he tenido oportunidad de seguir muy de cerca la evolución de Flórez en los últimos años, pero lo he visto aquí en muy buena forma, vocal e histriónicamente. Sus agudos son impresionantes y su registro medio exquisito, con ese timbre personal y agradable que lo distingue. Más de una dama (y hasta algún caballero) no podían evitar lágrimas de emoción ante las románticas escenas de fuerte dramatismo de la puesta. El fraseo, la subyugante naturalidad y la técnica del tenor peruano, nacionalizado austríaco, son de una característica y calidad incuestionables.

Adela Zaharia y Juan Diego Flórez. © 2022 by Anne Orthen.Adela Zaharia y Juan Diego Flórez. © 2022 by Anne Orthen.

La historia de Verdi sobre el íntimo pero frágil amor de Violetta Valéry y Alfredo Germont, que fracasa por los prejuicios y la mala voluntad de la sociedad, culmina finalmente con la muerte de Violetta, justo en el Carnaval de París. La agonizante Violetta yace moribunda, esperando una señal de su amado Germont, un último reencuentro. Qué acertada es su frase "Oh, bajo este regocijo muchos que sufren derramarán amargas lágrimas". Porque donde hay una alegría exuberante, siempre hay personas que sufren en secreto, que han rodado en el resbaladizo parqué de la sociedad.

Pieza enlazada

Homoki logra aquí una puesta maravillosamente minimalista de La Traviata y sin embargo tan emotiva que no deja nada que desear. Esto no solo se debe a la dirección y a la ingeniosa escenografía (Frank Philipp Schlößmann), una superficie oblicua a modo de espejo en la que se juega todo el destino de una mujer destruida por la sociedad. Otro golpe de genio es casar lo sublimemente sobrio con la generosidad en blanco y negro del vestuario de Gabriele Jaenecke y la dirección muy concentrada de los personajes por parte de Homoki, que acentúa el momento psicológico.

Esto funciona y no es de extrañar que el público, a pesar de no ser un estreno, se levantara unánimemente casi extasiado de sus butacas. Todo el elenco es magnífico, hasta en las partes más pequeñas, y también la sobresaliente interpretación musical de la orquesta Düsseldorfer Symphoniker dirigida por Antonino Fogliani.

Adela Zaharia y Coro de la Deutschen Oper am Rhein. © 2022 by Birgit Hupfeld.Adela Zaharia y Coro de la Deutschen Oper am Rhein. © 2022 by Birgit Hupfeld.

Zaharia da vida a una Violetta anhelante de amor en el primer acto; a una Violetta desesperadamente abnegada en el segundo acto; y finalmente a una figura magistral que desaparece en la agonía. Con su presencia, la soprano irradia una fuerza penetrante en todo el transcurso de la obra.

Adela Zaharia y Lucio Gallo. © 2022 by Birgit Hupfeld.Adela Zaharia y Lucio Gallo. © 2022 by Birgit Hupfeld.

El talento interpretativo de Adela Zaharia no solo es impecable; sabe traducir todo el espectro vocal de este papel sin esfuerzo en un sonido exuberantemente floral y limpiamente entonado; tanto si se trata de un pasaje muy suave que respira con delicadeza, como de un registro medio con vibrato o una exigente coloratura.

La soprano nos muestra con su porte la complejidad de este papel con sus agudos extremadamente potentes o arcos apasionados impregnados de dramatismo. Todo está allí: sufrimiento, fatalidad ante el amargo final que resonara sombríamente e incluso los momentos de felicidad por el amor eterno que se profesan Violetta y Alfredo más allá de sus vidas terrenales. ¡Fue ésta otra memorable velada en la Deutsche Oper am Rhein!

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