Entrevistas

Contrabajistas cubanos por el mundo

Luis Cojal: Los instrumentos fueron creados para imitar las voces humanas

Antonio Gómez Sotolongo
jueves, 29 de septiembre de 2022
Luis Cojal © 2022 by Luis Cojal Luis Cojal © 2022 by Luis Cojal
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Una de las cosas que intento desde el punto de vista musical y técnico en Soundscapes of the Soul es llevar el contrabajo y la voz a un mismo plano, y para eso utilizo elementos de todas las músicas que conozco.

Virtuoso contrabajista, cantante, compositor y maestro.

Es difícil hacerse una idea de cómo lo hace, pero Luis Cojal (1969) ha compuesto obras para contrabajo y voz que él mismo interpreta, y esto solo se puede hacer cuando se tiene el don de la voz, el oficio del compositor y las virtudes de un excepcional contrabajista. Y por eso, por lo difícil que es encontrarse con un artista renacentista en el siglo XXI, que reside en España desde 1994, quien además ha sido profesor de ese instrumento en prestigiosos centros de enseñanza, que ha integrado destacadas orquestas, que se presenta regularmente como solista en prestigiosas salas de conciertos, que ha grabado un disco inusitado y está «cocinando» el segundo, le pregunté cómo lo hace, y esto fue lo que me dijo:

En el principio fueron la guitarra y las canciones cubanas

Lo primero que te diré es que, aunque no lo comento casi nunca, yo comencé mis estudios de música en 1982 tocando guitarra. Eso fue en la Escuela Vocacional de Arte de Batabanó, en Cuba, donde completé los estudios de Nivel Elemental en ese instrumento con el profesor Lupercio Chirino, pero en 1985 me fui a La Habana y allí matriculé en la Escuela Nacional de Arte (ENA), y fue entonces cuando comencé a tomar clases de contrabajo con el maestro Manuel Valdés Argudín, con quien me gradué en 1994 del Instituto Superior de Arte (ISA) o Universidad de las Artes.

Por esos años Valdés acababa de graduarse en el Conservatorio Chaicovski de Moscú y traía todas las ganas de enseñar, y yo estuve allí para aprender, así que pienso que esa fue una experiencia increíble para mí y una bendición. El primer gran reto que debí enfrentar, fue vencer los cuatro años del Nivel Elemental de contrabajo en un curso, así que comencé en septiembre del 85 y ya en junio del 86 estaba tocando obras de Dragonetti, de BottesiniKoussevitzky... un trabajo de locura, pero lo vencí satisfactoriamente... puedo decirte que la técnica para tocar el contrabajo la aprendí realmente con el maestro Manuel Valdés, y que esos conocimientos han sido fundamentales durante mi vida profesional.

Después, por supuesto, sobre todo cuando salí de Cuba, fui encontrando otros horizontes, otras maneras de enfocar la música, el instrumento, de incorporar otras corrientes técnicas y musicales, y aunque durante los años en los que estudié en Cuba integré orquestas con las que hice trabajos demandantes, y me presenté como solista en importantes salas de conciertos, mi vida profesional comenzó hace 25 años cuando llegué a España. Es aquí donde se me han abierto muchas puertas en todo ese tiempo.

¿Y cómo llegué a España? Pues la primera vez que vine era estudiante de contrabajo en Cuba, eso fue en 1991 y llegué con el Conjunto de Cámara de la Habana, que entonces dirigía el maestro Evelio Tieles... aquella fue para mí una experiencia muy interesante y muy productiva desde el punto de vista profesional. Tres años después, en 1994, fui invitado a tocar en el puesto de Contrabajo Principal con la Orquesta de Cámara de Vila-seca y con esa institución hice una gira de conciertos por España y Francia, y a partir de entonces comencé a trabajar en diferentes lugares como profesor y contrabajista hasta que en 1996 me nombraron profesor de Contrabajo del Conservatorio de Música de Vila-seca, donde estoy desde entonces, pero de eso hablaremos más adelante.

¿Mis recitales en España? Desde 1994 he podido presentarme en diferentes salas de conciertos; entre otras, en la Societat Ateneu Musical; en La Casa de Cultura de Riudoms; en el Conservatorio de Vila-seca; en la sala Hortensi Güell, del Centro de Lectura, en Reus, donde tuve el acompañamiento del pianista Marc Torres. Este último fue el 11 de febrero del año 1996, y toqué las Sonatas en sol menor de Haendel y Eccles; la Elegía y Tarantela, de Bottesini; Intermezzo, de Glière; Kol Nidrei, de Bruch; y terminé con las Variaciones «Moisés», de Paganini.

La sensación que tengo de ese día en Reus es muy interesante, recuerdo que quise mostrar las cualidades de mi instrumento interpretando un programa que, como puedes ver, recorre desde los pasajes más líricos hasta los más virtuosos, con lo cual el público tuvo un abanico bastante grande para conocer el instrumento, y de todo aquello el recuerdo más presente que guardo es el asombro de aquel público, mostrado a través de sus ojos, y mi sensación de bienestar, recuerdo que la interacción con el público fue genial, y entendí que aquel era uno de los caminos que me gustaría transitar profesionalmente, y así lo he podido hacer hasta hoy.

¿Cuántos recitales? Han sido muchos en estas dos décadas; además de los que te mencioné, he presentado recitales de contrabajo y piano en el Conservatorio de Tarragona y en la Sala Poetes de esa misma ciudad; en la Sala Cultural Caja Madrid de Barcelona; en el 97 volví a Reus para presentarme en la Asociació de Concerts, y en el 2001 realicé un concierto para contrabajo y órgano en la Iglesia Parroquial de San Pere, donde compartí con el organista Josep M. Bonet; me presenté también en Torroella de Montgrí; en el Auditorio Enrique Granados, en Lleida; y en 2007 realicé conciertos con Son Bass Ensemble, en el que compartí el escenario con la cantante Charo García y la pianista María Mestre; durante muchos años formé parte y realicé diversas giras de conciertos con Barcelona 216, uno de los grupos de música contemporánea más importantes de España y que más me ha enriquecido como músico y contrabajista; en el 2008 fui invitado a hacer un recital en la Convención Internacional de Contrabajo, en París; al año siguiente participé en el Stringfest, en Glasgow, y ese mismo año en el Rocky Double Bass Festival, en Colorado, Estados Unidos... 

Casi todos los años me he presentado en recitales de contrabajo y piano, pero desde el año pasado comencé con Los paisajes sonoros del alma, un proyecto en el que toco el contrabajo y canto obras compuestas por mí... Sí, es un recital unipersonal, y en él toco el contrabajo y canto.

Tocar es cantar a través del instrumento.

¿Cómo descubrí que podía cantar y tocar el contrabajo? Para mí cantar ha sido siempre algo muy natural, creo que desde que tengo uso de razón he cantado, me encanta cantar, siempre me ha gustado tanto como tocar un instrumento... cantar para mí es algo que ni lo he pensado, ha estado siempre en mí.... Cuando estaba chiquitico cantaba en mi casa canciones infantiles y canciones cubanas con mi padrastro, Máximo Ibrahim Gómez Pérez, quien tocaba guitarra y cantaba y aunque no se dedicó profesionalmente a la música, fue un músico de pies a cabeza... y fue con él con quien aprendí a tocar mis primeros acordes en la guitarra y las primeras canciones... y a los 11 años ya cantaba boleros y me acompañaba con la guitarra... así que no te puedo decir a ciencia cierta cuándo empecé, porque es lo que hago desde siempre, y que pude desarrollar después cuando comencé a estudiar música, y, por supuesto, cuando comencé a tocar el contrabajo ese placer no desapareció, sino que siguió desarrollándose, incluso no me conformo con cantar las obras internamente mientras toco el contrabajo, sino que las canto en voz alta, y eso siempre le llamó la atención a mis compañeros de estudio, aunque nunca me he cuestionado cómo ni por qué lo hago. 

En realidad para mí tocar es cantar a través del instrumento y eso es lo que he intentado hacer siempre... de hecho, mis conciertos casi siempre los termino cantando canciones cubanas; entre otras, Ay mamá Inés y el Manisero... También fundé el grupo de música africana Afará Ancestros que integramos músicos cubanos y africanos en el que también canto y toco el contrabajo... En el principio, los instrumentos fueron creados para imitar las voces humanas... así que...

Cantos a los ancestros y paisajes sonoros del alma

Y este placer por cantar y tocar lo concreté conscientemente en mi primer disco para contrabajo y voz: Canto a los Ancestros, que contiene temáticas afrocubanas y donde el instrumento es un acompañante en piezas como Anembe, Iré Iyá, y Canto de ancestros, pero esta idea se fue desarrollando y concebí un diálogo entre las dos voces, y de eso se trata lo que estoy haciendo en la actualidad... hubo un momento en el que me planteé la necesidad de dialogar con el instrumento, de sacar todas las inquietudes musicales que tengo a través de mi voz y la voz del contrabajo... así es que conmigo van dos voces, canto a través del contrabajo, juego con las voces, dialogo... para mí el contrabajo no es solo un instrumento, sino un medio, es lo que siempre hago con la música y es de ahí de donde viene esta manera natural de cantar y tocar el contrabajo... y no, no he tomado clases de canto, pero he tomado suficientes clases de música con las que he podido educar mi voz. Tocar es cantar y cantar es tocar. Y todo esto me empujó a componer las obras que presento en los conciertos que he titulado Soundscapes of the Soul, en los que incluyo piezas como Yerum, Un canto interior y Vibrations

El primero de estos paisajes sonoros del alma para contrabajo y voz, lo presenté al público el 30 de agosto de 2020 en la Casa Canals, de Tarragona; después, en mayo del presente año toqué en el Museo de Arte e Historia, de Reus; en julio pasado estuve en el Castillo de Vila-seca y en la sala Begemont Art & Fashions, en Barcelona, y por ahora, para terminar el año, tengo programados varios conciertos en España y en Italia con los Soundscapes of the Soul; entre ellos, en el ciclo Altafujazz, en Tarragona, y, además, también tocaré en un concierto con la orquesta de Vila-seca, al que me han invitado a participar en el puesto de contrabajo principal...

¿De qué se trata el proyecto Soundscapes of the Soul? Pues como te dije, es una continuación de todo lo que he venido haciendo desde el punto de vista musical, y un compendio... un poquito de mí. Una de las cosas que intento desde el punto de vista musical y técnico en Soundscapes of the Soul es llevar el contrabajo y la voz a un mismo plano, y para eso utilizo elementos de todas las músicas que conozco. Utilizo elementos de la música clásica tanto para tocar como para cantar, uso la técnica, la proyección del sonido, la armonía, el timbre, etc., con la intención de que el público por momentos no pueda distinguir entre el contrabajo y la voz, darle la misma importancia a las dos voces y ese es el juego en el que me estoy moviendo actualmente en las obras que estoy componiendo... Sí, mi música está influenciada por muchos elementos: spirituals, jazz, World music, y la música cubana de la que intento rescatar el perfume de mi infancia...

Estos Paisajes Sonoros están creados con una paleta de visiones en la que caben todos los colores... La gracia de este proyecto es que el público va al concierto para escuchar a un contrabajista y su voz, y esa «desnudez», en mi opinión, es el atractivo, porque no hay nada más... y hasta ahora la aceptación ha sido muy buena, y te diría que muy emocionante, tanto para mí como para el público por lo que estoy muy contento con Soundscapes of the Soul... ¿Y el disco? Pues lo estoy «cocinando», pienso que antes de que termine el 2021 estará disponible en las plataformas digitales... Y no, no he estudiado composición, me ha sucedido lo mismo que con el canto, las herramientas que adquirí en la escuela de música, hasta ahora, me han servido para componer.

Enseñar es tan importante como tocar

Mi profesión como maestro de contrabajo la he ejercido fundamentalmente en el Conservatorio de Vila-seca, ahí comencé y ahí estoy todavía desde hace más de veinte años impartiendo los niveles elemental y medio. A partir de esta base he impartido clases también en otros conservatorios, sobre todo aquí en Cataluña. Estuve diez años dando clases en el Conservatorio Superior del Liceo de Barcelona y ahora estoy también en Tarragona enseñando en el Estudi de Música. Todo esto es una experiencia fantástica para mí... Aquí en Vila-seca también doy clases de música de cámara, que es una de las asignaturas que más me gustan, más que nada porque es una asignatura en la que te diviertes más en cuanto al diálogo y porque es la música de cámara una especialidad que he ejercido mucho durante toda mi carrera y me encanta enseñarla... Estoy muy contento de todos estos años de experiencias pedagógicas, donde he tenido estudiantes muy buenos que ya hoy están trabajando en orquestas, algunos han seguido el superior en otros conservatorios... es bueno tener la posibilidad de educar a los estudiantes desde sus primeros pasos hasta los últimos, desde los pequeños hasta los grandes... del nivel elemental hasta el superior, porque esta experiencia me ha dado una visión muy amplia de cómo enseñar, porque cada nivel es un mundo, tanto con los pequeños que inician el instrumento, que en nuestro sistema se comienza a la edad de siete años, como con los mayores que hacen el superior.

También he impartido Clases Magistrales y cursos en varios centros de enseñanza musical como la Universidad de Boulder en Colorado, EEUU; el Conservatorio Superior de música de Valencia. Además, anualmente hago el curso de música de verano en Peralta de la Sal, en Huesca, y aquí en Vila-seca un encuentro en el que participan jóvenes contrabajista de todos los niveles, con los que integro una orquesta que yo dirijo y hacemos ensayos, damos clases, y preparamos repertorios para grupos instrumentales de contrabajos. Por otra parte, también he colaborado con grandes maestros del contrabajo; entre ellos, Thierry Barbé , Wolfgang Gütler y Paul Erhard.

En resumen, para mí enseñar es tan importante como tocar... la experiencia en el escenario me alimenta mucho para poder enseñar y también viceversa, sobre todo cuando puedo trabajar con alumnos talentosos y estudiosos. Y todo esto forma parte de los Soundscapes of the Soul.

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