Discos

Aceptando la diferencia

Maruxa Baliñas
miércoles, 9 de abril de 2003
Piazzolla. The Tango Way-The Classic Way. Astor Piazolla, Lo que vendrá (Aníbal Troilo y su orquesta, 1957); Adiós Nonino (Carlos García y su orquesta, 1990); Villeguita (Astor Piazzolla, 1952); Decarísimo (Leopoldo Federico y orquesta, 2000); Para lucirse (Osvaldo Fresedo y su orquesta, 1950); Marrón y azul (Osvaldo Pugliese y su orquesta, 1957); Invierno porteño (Sexteto Mayor, 1980); Verano porteño (Raúl Garello y su orquesta, 1987); El desbande (Astor Piazzolla y su orquesta, 1946); Triunfal (José Basso y su orquesta, 1952); Nonino (Leopoldo Federico y orquesta, 2000); Prepárense (Osvaldo Fresedo y su orquesta, 1950); Zum (Osvaldo Pugliese y su orquesta, 1975); Otoño porteño (Raúl Garello y su orquesta, 1982); Se armó (Astor Piazzolla y su orquesta, 1947); Libertango (Leopoldo Federico y orquesta, 2000); Adiós Nonino (Sexteto Mayor, 1973); El desbande (Octeto Académico de Caracas, 1998); Invierno porteño (Triestango, 1999); Adiós Nonino (Los 12 cellistas de la BPO-Juliane Banse, 2000); Decarísimo (Orquesta Estable del Teatro Colón, 1993); Otoño porteño (Eróica Trío, 2000); Fuga y misterio (Los 12 cellistas de la BPO-Juliane Banse, 2000); Café 1930 (Mark Gould, 2000); Oblivion (Triestango, 1999); Milonga del Ángel (Orquesta Estable del Teatro Colón, 1993); Night Club 1960 (Pahud Barrueco, 1997); Nuestro tiempo (Triestango, 1999); Chiquilín de Bachín (Los 12 cellistas de la BPO-Juliane Banse, 2000); Concierto para bandoneón (Orquesta Estable del Teatro Colón, 1993); Adiós Nonino (Octeto Académico de Caracas, 1998). Dos discos compactos de 130 minutos recopilados de diversas grabaciones realizadas por EMI Records, EMI Odeon y otros sellos entre 1946 y 2000. Producción de EMI Odeón SAIC Argentina, 2002. EMI 7243 5 67903 2 2
0,0002115 Siempre a medio camino entre lo clásico y lo popular, la música de Astor Piazolla no ha conseguido afianzarse en ninguno de los dos apartados. Astor Pantaleón Piazzolla, nacido el 11 de marzo de 1921, pasó su infancia entre Mar del Plata y Nueva York -más en la segunda ciudad que en la primera- y mostró desde su infancia un gran interés por el tango (con la mística de su encuentro norteamericano con Carlos Gardel, ya que participó en el rodaje del film El día que me quieras). Oblivion.A su vuelta a Buenos Aires en 1938 ingresa en la orquesta de Aníbal Troilo, donde introduce elementos nuevos, tanto armónicos como tímbricos, que no siempre son bien aceptados por los puristas del tango, que en ese momento iniciaba una de sus épocas de mayor apogeo. Se estrenan sus primeros arreglos, pero en 1944 se ve obligado a abandonar la orquesta de Troilo, acusado de hereje. Ya es evidente su interés por la música sinfónica, tanto por Bartók y Stravinsky como por Bach. Crea la Orquesta del 46, seguida por otras agrupaciones propias, en las que puede desarrollar sus propias ideas sobre el tango y estrenar libremente sus primeras composiciones.Al mismo tiempo retoma sus estudios musicales 'serios', que nunca había llegado a abandonar. Desde 1941 armonía y composición con Alberto Ginastera y desde 1943 piano con Raúl Spivak. Estrena la Suite para Cuerdas y Arpa (1943) y otras obras clásicas, sin abandonar sus arreglos y sus primeros tangos originales. En 1949 siente la necesidad de disolver la orquesta, apartarse del bandoneón, y casi del tango. Estudia dirección orquestal con Herman Scherchen y escucha mucho jazz. Su búsqueda se hace obsesiva persiguiendo un estilo, una música que no tenga nada que ver con el tango y Piazzolla decide abandonar el bandoneón para dedicarse a escribir y a profundizar sus estudios musicales.En 1954 se traslada a París, dispuesto a dedicarse a la música más culta, pero Nadia Boulanger al oirle tocar sus propias composiciones, le dice: "Este es el Piazzolla que me interesa. No lo abandone nunca". Y finalmente Piazzolla se volcó en el tango. A su vuelta a Buenos Aires en 1955 explota todo su aprendizaje: las fugas, los contrapuntos, los elementos aprendidos del universo clásico. Nutrido de un potencial que ya se plasma en los tangos, Astor forma el Octeto Buenos Aires. La selección de músicos -en un experiencia similar a la jazzística norteamericana de Gerry Mulligan- escogidos por Astor termina por delinear arreglos atrevidos y timbres poco habituales para el tango: la guitarra eléctrica de Horacio Malvicino es toda una novedad."Tuve que defenderme, pelear, discutir, pero también confieso que me divertí. Sin darse cuenta me ayudaron a forjar la fama de Astor Piazzolla", diría el músico años después referiéndose a los años sesenta. La controversia iba a propósito de si su música era tango o no, a tal punto que Astor tuvo que llamarla "música contemporánea de la ciudad de Buenos Aires". Lo más insólito es que mientras esta discusión acaparaba la atención, el tango perdía oyentes, bailarines y público a raudales, y las orquestas debían achicarse o desaparecer. Sin embargo Astor Piazzolla llegó adonde el tango no llegó. Su público estaba en buena medida integrado por universitarios, jóvenes y el sector intelectual, si bien estaba lejos de ser masivo. Piazzolla estaba en pleno período creativo y se rodeó de los mejores músicos: Elvino Vardaro, Antonio Agri, Osvaldo Manzi, Kicho Díaz.En los años siguientes Piazzolla sigue alternando tango y música clásica, composiciones sinfónicas con otras camerísticas, antiguo y moderno, instrumentos típicos con electroacústicos, etc. Su vida transcurre mayoritariamente en Europa y EEUU. Muere en Buenos Aires el 4 de julio de 1992, si bien desde 1983 su salud le había ido obligando a reducir sus actividades.En la actualidad, su música sigue siendo interpretada tanto por grupos de tango, como por intérpretes de música clásica. El renombrado chelista Yo Yo Ma le dedicó Soul of the tango y Guidon Kremer se alzó con un Grammy a través de su homenaje al bandoneonista. El vibrafonista Gary Burton -que tocó con el tanguero-, Emanuel Ax, los hermanos Assad, Rostropovich o el Kronos Quartet, por citar sólo algunos, también registraron discos con sus piezas. En la actulidad la Fundación Piazzolla, liderada por su viuda, Laura Escalada, se ocupa de organizar actividades relacionadas con el compositor y mantener una buena biblioteca sobre su figura. Sin embargo la polémica sobre la etiqueta aplicable a su música sigue existiendo: en las tiendas de discos argentinas sus placas ocupan un lugar de relevancia en el sector de tango, mientras que en las principales casas europeas sus discos se debaten entre la zona de 'world music' y la de 'música clásica'.Este disco no pretende resolver esta dialéctica, sino al contrario darle carta de identidad, dedicando el primer disco al 'estilo tango' y el segundo al 'estilo clásico'. Por eso se repiten algunos de los títulos, sobre todo Adios Nonino del que hay cuatro versiones, sin que se repitan en absoluto los resultados sonoros.El segundo atractivo del disco está en que -sin que Emi parezca ser muy consciente- se hace un buen repaso a la historia de la interpretación de estas obras. Hay grabaciones realizadas por el propio Astor Piazolla con su orquesta en 1946, El desbande, y 1947, Se armó, muchas de los años cincuenta pero exclusivamente de grupos de tango, ninguna de los sesenta y sólo dos de los setenta (también de orquestas de tango), cuando Piazolla pasaba por su mayor crisis, y luego unas cuantas grabaciones de los ochenta y principios de los noventa, ahora ya mayoritariamente de grupos 'clásicos', y por supuesto muchas grabadas entre 1998 y 2000, tanto por músicos de orquesta como por la segunda generación de 'piazzollistas', principalmente de la orquesta de Leopoldo Federico, quien había iniciado su carrera en la Orquesta del 46 al lado de Piazzolla.
Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.