Reportajes

Gesualdo da Venosa: Muerte a cinco voces

Emilio Cano Molina

viernes, 1 de mayo de 1998
Carlo Gesualdo da Venosa nació en 1561, hijo de Fabrizio Gesualdo y Girolama Borromeo. En ese mismo año, el hermano de su padre, Alfonso Gesualdo fue nombrado cardenal. Por otro lado, su madre era hermana del Cardenal Carlo Borromeo y sobrina del Papa Pío IV. Un buen pedigrí.En 1586, tras la muerte de su padre y de su hermano mayor, hereda el título de Príncipe de Venosa y contrae un matrimonio político con su prima, María d'Avalos, hija del Marqués de Pesara. Este matrimonio no llegó a buen fin, como es de sobra conocido. Los sucesos que narramos a continuación no fueron el final sino el principio del mito sobre Gesualdo. El 16 de octubre de 1590 Carlo Gesualdo asesinó a su mujer María d'Avalos y al que había sido su amante durante dos años, Fabrizio Carafa, Duque de Andria. No fue un crimen pasional cualquiera. Según la prensa y las crónicas de la época la escena del crimen era verdaderamente dantesca; el ensañamiento de Gesualdo con sus víctimas alcanzó un nivel de salvajismo tal, que toda la sociedad italiana se vio convulsionada por este crimen. Este salvaje acto fue dramatizado por diversos poetas, escritores y dramaturgos de la época.Esto fue un duro golpe para la familia de Gesualdo. Éste decidió recluirse en su fastuosa mansión en Gesualdo (localidad en la región de Avelino), para ponerse a salvo no tanto ya de la justicia ordinaria como de las familias de sus víctimas. Este exilio también beneficiaba a su propia familia, que en ese momento no deseaba ver a Carlo Gesualdo paseando por las calles de Italia.Hasta esa fecha, Carlo Gesualdo había ocultado al mundo su pasión por la mvsica. Incluso había publicado ya un primer libro de madrigales bajo el seudónimo de Gioseppe Polinij. En su retiro, pudo dedicarse plenamente a su verdadera pasión, tanto tiempo sepultada por las obligaciones de su cargo como cabeza de su familia y Príncipe de Venosa.El paso del tiempo le permitió salir poco a poco de su confinamiento. Gran importancia tuvo en su vida su visita a Ferrara, ya que le deparó, en 1594, un nuevo matrimonio, en este caso con Leonora d’Este, sobrina del Duque Alfonso II de Ferrara. La situación del ducado de Ferrara era crítica; Leonora era la única heredera del Duque Alfonso y sus escasas virtudes para la política eran tan inconvenientes como el hecho de ser una mujer. El Vaticano veía con preocupación la situación de la poderosa Ferrara y esto permitió a los dos tíos cardenales de Gesualdo, el Cardenal Alfonso Gesualdo y el Cardenal Carlo Borromeo, concertar, con la bendición del Papa, la boda entre Carlo Gesualdo y Leonora d’Este. Gesualdo vería su nombre rehabilitado y a cambio sería el heredero de Alfonso II y un gobernante para Ferrara más cualificado que su esposa. Aparte, el atractivo de que Ferrara era entonces un centro mvsical muy importante, como ya se demostró en el impresionante montaje mvsical que se vivió durante las ceremonias de este matrimonio.A salvo de las culpas de su pasado, Gesualdo se dedicó a viajar por los grandes centros mvsicales italianos y a entablar amistad con los más famosos intérpretes y teóricos, como Cavalieri, Fontaneli, Piccinini, Giovanni Gabrieli, Stella, Constanzo Porta, Raso, Filomariono y Jacobo Corsi entre otros.Su amor por la mvsica hizo que el impresor oficial de Ferrara, Baldini, volviera a imprimir y publicar mvsica, y utilizó esta vía para sus propias publicaciones, en las que su evolución mvsical se hizo patente, abandonando la primera prattica y abrazando de lleno los postulados de un tal Monteverdi, que por entonces armaba mucho ruido. Estas publicaciones, realizadas entre 1594 y 1596 consolidaron la reputación de Gesualdo como compositor profesional, ya que hasta la fecha era considerado como un mero aficionado. Gesualdo aprovechó al máximo las posibilidades que un centro mvsical como Ferrara le ofrecía.Siguiendo el ejemplo de esta ciudad y de su corte, creó una capilla mvsical en su castillo situado en Gesualdo y adquirió su propio impresor oficial, el napolitano Carlino. Su posición económica era inmejorable. Desgraciadamente, sus inquietudes mvsicales no concordaban con el papel político que se esperaba de él. A la muerte de Alfonso II en 1597, Ferrara pasó a manos del Vaticano, mientras Gesualdo viajaba sin cesar desde su castillo a la propia Ferrara, reprochando a su enferma esposa que no le acompañara en sus desplazamientos. Leonora se sentía incómoda en el castillo de Gesualdo, un hecho incomprensible dado que su beneficioso clima hubiera mejorado su frágil salud. A pesar de su aparente desdén por todo lo que no fuera mvsica, Gesualdo quería a su esposa a su lado, y no toleraba que frecuentase actos sociales ni cortes ajenas. La familia d'Este inició el proceso de divorcio entre Leonora y Gesualdo.En su último año de vida, su deterioro psicopático se vio incrementado por una fanática devoción por su tío fallecido, San Carlo Borromeo, que sería canonizado más tarde. Tras la muerte en 1600 de Alfonsino, el hijo que había tenido con Leonora, encargó un impresionante retablo para la capilla de los capuchinos en Gesualdo, en el que se puede entrever a Carlo Borromeo, Leonora, el propio Gesualdo y el alma purificada de su hijo fallecido. Gesualdo murió tres semanas después que su hijo.La reputación póstuma de GesualdoGesualdo era lo que ahora conocemos por un psicópata. Aunque a través de la historia se le ha llegado a considerar como un sádico, un hombre perverso amante de extrañas lujurias, la verdad es que Gesualdo era un hombre de profundas creencias religiosas, amante de la familia y de sus tradiciones, y un apasionado de su tierra natal, lo que le hizo sentir una enfermiza melancolía cada vez que se alejaba de ella. Cuando Gesualdo irrumpe en la habitación de su primera esposa y la sorprende con su amante, su enferma mente piensa: Esto no está bien y automáticamente da rienda suelta al monstruo que realizó una de las carnicerías más sangrientas de la época. Pero después siguió siendo el hombre tranquilo y melancólico que fuera antes. Contrariamente a lo que se cree, Gesualdo no mató a su hijo en este mismo crimen, por dudar de su paternidad. Su hijo, Emanuele, fue apartado de su padre tras el asesinato doble para facilitar su retiro, y fue criado por su familia, siendo su único heredero cuando la muerte le sobrevino. Hablando de dicha muerte, Gesualdo no murió a causa de las torturas sadomasoquistas que sus propios veinte criados le infligieron en el transcurso de una orgía de sadismo y perversión, en su castillo de Gesualdo; murió en su cama, con una mente destrozada por sus delirios psicopáticos, un corazón encogido por el fallecimiento de su hijo y un sistema respiratorio saturado por el asma.¿Y su mvsica? Acorde con su personalidad. Es una mvsica muy difícil de describir, y no voy a intentar hacerlo, al menos hoy. Compren un disco, pídanlo a un amigo, escuchen la radio. No lo olvidarán.Discografía muy, muy, muy selectaEs muy complicado cantar Gesualdo, y mucho más hacerlo bien. Por eso nuestras recomendaciones se ciñen hoy a un solo disco. GesualdoSabbato SanctoResponsoria. Ensemble Vocal Européen. Dir., Philippe Herreweghe[Harmonia Mundi hmt 7901320] Filmografía selecta Tod für fünf Stimmen (Muerte a cinco voces). Director: Werner Herzog.http://www.dds.nl/~damocles/idfa/html/catalogue/tod.html

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