Obituario

Ludwig Streicher in æternam

Xosé Crisanto Gándara

lunes, 24 de marzo de 2003
El pasado Martes 11 de Marzo, a la edad de 82 años, falleció en su casa de la capital austríaca el contrabajista vienés Ludwig Streicher. Con él, desaparece la que ha sido, sin duda, la figura más representativa del arte de tocar el contrabajo en la escena europea, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, una pérdida que hace que todos los que nos dedicamos e este noble arte, nos sintamos hoy un poco más solos.Sus comienzos como contrabajista, no difieren de lo que ha sido la tónica habitual para cualquier instrumentista de esta especie durante los dos últimos siglos. Nacido en 1920, su afición a la música le vino de la mano de su padre, músico aficionado que había fundado una pequeña orquesta en Viena. Empezó tocando el violín, pero se cambió al contrabajo tras su encuentro con Otto Krumpöck, miembro de la Filarmónica de Viena, al seguir su consejo según el cuál con este instrumento tendría muchas más posibilidades de encontrar trabajo. De este modo, en 1934 se matriculó en contrabajo en la Academia de Música y Arte Dramático de Viena, finalizando sus estudios en 1940 con las máximas calificaciones.Ese mismo año obtiene una plaza en la Orquesta del Teatro Estatal de Cracovia, que desempeñó hasta 1942, cuando realiza una audición para la Filarmónica de Berlín. No pudo llegar a tomar posesión de esta plaza, pues fue llamado a filas y, tras finalizar la guerra, realiza una audición para la Ópera Estatal de Viena, consiguiendo el puesto. Un año más tarde, era ya miembro de la Filarmónica de Viena, y en 1954 obtiene la plaza de co-principal. Durante 20 años, entre 1945 y 1965, prestó servicios en la Ópera Estatal, en la Filarmónica y en la Hofmusikkapelle, y es precisamente en este último año, cuando comienza su carrera como solista.Cuando en 1965 la compañía discográfica austríaca Amadeo decide poner en marcha una serie de grabaciones que presentaba a todos los instrumentos en el papel de solistas, Streicher declinó la invitación, pues no consideraba que su técnica estuviese lo suficientemente desarrollada, ni que hubiese un repertorio adecuado para acometer tal empresa. No obstante, y a instancias de su esposa, aceptó finalmente el ofrecimiento, y la grabación constituyó todo un éxito, pues resultó ser una referencia importante para todos los contrabajistas de las generaciones inmediatas, al ser uno de los primeros discos con el contrabajo en el papel de instrumento solista.La grabación de este disco supuso, además, el inicio de sus actividades como concertista y como docente. En ese mismo año de 1966, realiza su primer recital en Wels (Austria), y obtiene un puesto como profesor en la Academia de Música de Viena. Renuncia a su trabajo en la Filarmónica en 1973, para centrarse en la actividad pedagógica, y en 1975 es nombrado catedrático de la Escuela Superior de Música y Artes Escénicas de Viena, donde se han venido formando varias generaciones de contrabajistas llegados de todas partes del mundo hasta su jubilación en 1999.Pero no sólo fue en Viena donde el Profesor Streicher desarrolló su actividad pedagógica. España era su “segunda patria”, como el propio Ludwig gustaba de llamar, y los que hemos sido alumnos directos o indirectos de sus enseñanzas, nos hemos formado en una escuela que el mismo diseñó, que plasmó en un método de referencia para todos nosotros, y que sirve hoy día para formar a nuevos intérpretes y docentes por las cuatro esquinas de la Península Ibérica. En 1971 es invitado para dar un curso en España, en el marco de los cursos Manuel de Falla de Granada. Desde entonces, sus visitas a la península fueron periódicas, impartiendo cursos y recitales en diversas ciudades, y queda constancia de su visita a Galicia en 1974, a través de una curiosa fotografía junto al pianista que lo acompañaba, Ángel Soler, cuando fue invitado por Antonio Iglesias para dar un recital en Ourense dentro del ciclo de Grandes Intérpretes. Con la creación de la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid en 1992, Streicher es nombrado, a instancias de Zubin Mehta, profesor titular de la cátedra de contrabajo, cuyo puesto desempeñó hasta 2001.En Mayo de 2000, se celebró en Madrid un homenaje con motivo de su 80 cumpleaños, al que asistimos gran cantidad de sus discípulos directos e indirectos, que contó con la asistencia del homenajeado, y en la que mostró su característico sentido del humor. En Septiembre de 2002, se celebró en Santiago de Compostela el I Encontro Nacional de Contrabaixo ‘Ludwig Streicher', al que desafortunadamente no pudo asistir, pues su estado de salud ya no le permitía efectuar desplazamientos.Hay que considerar a Streicher como el impulsor del uso del arco “alemán” en la Península Ibérica, una técnica que se ha ido implantando progresivamente tanto en centros de enseñanza como en orquestas a través de sus discípulos directos e indirectos. Hay que considerar al profesor vienés, como el “descubridor” del contrabajo como instrumento solista durante toda la segunda mitad del s. XX, tanto por medio de sus grabaciones, como por sus recitales o ediciones de música solista genuinamente “contrabajística”. Hay que considerar a Ludwig como el ser entrañable que siempre fue, que nos enseñó a todos nosotros, contrabajistas seguidores de sus enseñanzas, de sus anécdotas, y de sus disciplina ante el instrumento, el arte de tocar nuestro querido instrumento. Por todas estas consideraciones, y por un sin fin de muchas más, requiescat in pacem in æternam Profesor Streicher.

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