Reportajes

Mvsica Antigua vs. Medios Modernos

Emilio Cano Molina

martes, 18 de mayo de 1999
Está demostrado que el lector de Mundoclasico.com no se limita a una o dos secciones sino que se recorre toda la revista ansioso de información. Por ello, habrán reparado en una esporádica colaboración del Dr. Sades de Pointes, que desde Murcia ha tenido la gentileza de colaborar con esta revista mediante una crítica del concierto del Hilliard Ensemble y Jean Garbaek.El Dr. Sades de Pointes y yo somos viejos amigos y en su artículo, de pasada, ha puesto el dedo en una llaga en la que ya se ha hecho un chalet con piscina y porche: la interpretación historicista de la mvsica antigua.Aunque este es un tema que yo mismo ya he tratado en esta sección, conviene volver a retomarlo, en tanto en cuanto el Dr. Sades ha aportado nuevos argumentos que nos permiten darle nuevas energías al debate. Como no sé cuánto tiempo coincidirán publicados la crítica del Dr. Sades y este artículo, me permito, con su permiso, citar algunas de sus palabras:"Grabaciones como Mnemosyne quizá se parezcan más a cómo sonaba la música en las grandes catedrales que las interpretaciones de tantos orfeones y corales actuales. Las capillas contaban con instrumentistas (violones, bajones, sacabuches, cornettos) que glosaban las partes cantadas. La música no era pues ni compuesta ni improvisada del todo, y también los cantantes se tomaban sus libertades para adornar, hasta tal punto que nadie incapaz de hacer diferencias espontáneamente en una ejecución podía ser considerado buen músico. Hoy, eso es algo incuestionable en el jazz, pero no tanto en la música culta de nuestros conservatorios."Esta rotunda afirmación podría ser jaleada por todo el mundo si no se refiriera explícitamente a "orfeones y corales actuales". Todos coincidimos que en un panorama mvsical tan trágico como el español, el 75% de las interpretaciones de mvsica antigua corresponden a grupos no profesionales. En estos grupos, el porcentaje de miembros con estudios mvsicales reglados no suele sobrepasar el 50%. Por otro lado, los tan deseados instrumentos rara vez son tañidos por aficionados, en virtud de su alto precio y especializada técnica, por lo que las colaboraciones con instrumentos antiguos son puntuales y onerosas para los coros que las acometen. Los ensayos se sacan de robar tiempo a la familia, los amigos, los estudios y a pesar del esfuerzo del trabajo diario.Pero todo esto ya lo sabemos. La diferencia notable de los tiempos actuales con los remotos es precisamente esa, el tiempo. A pesar de nuestros estudios, nuestro afán, nuestra dedicación etc. no podemos comparar nuestra formación mvsical con la de un mvsico de la época porque carecemos de la "inmersión" estilística que ellos tenían. Nosotros no sólo conocemos la mvsica antigua sino que, afortunadamente, también todo lo que se compuso después y eso condiciona. Somos gente de nuestro tiempo, y nuestras interpretaciones así lo son también, aunque estén respaldadas por conocimientos científicos. Es la diferencia entre un inglés que habla inglés (of course) y un francés que es Catedrático de Filología Inglesa en la Sorbona, pero que sigue siendo francés.Pero el Dr. Sades agudiza un poco más su análisis y nos da nuevos argumentos de exposición sobre el tema que nos ocupa, hablando sobre la ceguera historicista que padecen algunos intérpretes:"En el mundillo de la interpretación de la música antigua algunos han defendido que la fidelidad histórica es el valor supremo, y por ello se han procurado para sí y para otros (justos por pecadores) no pocas rechiflas. Rescatar obras olvidadas e instrumentos originales tiene más que ver con una cuestión de gusto y sensibilidad popular contemporánea que con fútiles viajes arqueológicos por el sonido. Nunca podremos saber cómo sonaba un organum de Perotinus o cómo era un quodlibet en casa de los Bach, pero sí podemos explicar por qué preferimos el violoncelo sin vibratto. Mnemosyne, como lo fue Officium, no es sino una muestra del gusto actual por una música sin etiquetas y con una concepción estética liberada de muchos prejuicios, incluso más allá de las fusiones"Tiene mucha razón el Dr. Sades, pero a la hora de hacer mvsica antigua en 1999, no podemos evitar ni etiquetar la fusión. ¿Entre qué? ¿De una forma similar a la fusión de flamenco y el jazz que ya se ha hecho popular? No; la fusión entre mvsica antigua y cantantes modernos, entre partituras compuestas en un mundo plano y partituras cantadas por cantantes que están conectados a Internet, entre mvsica que era como arte el centro de su mundo y mvsica que nos convierte en "raros" por nuestro amor hacia ella. Pero no por ello debemos dejar de hacer viajes arqueológicos, en pos del buen gusto, el criterio científico y el ánimo de equilibrar la inevitable fusión con estos tiempos modernos.Por otro lado, los grupos profesionales, mejor dotados de medios, mejor instruidos, mejor sostenidos por la industria, si deberían en sus conciertos hacer más concesiones al arte, arriesgar más, hacer inolvidable el concierto y muy, muy distinto de lo ofrecido en el disco, consiguiendo no ya que no dejemos de comprar discos, sino lo que es más importante, que nunca, nunca, nunca, dejemos de ir a los conciertos.

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