Reportajes

Cómo se construye un órgano

Maika del Rosario

jueves, 4 de noviembre de 1999
La construcción de un órgano en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria nos ha brindado la oportunidad de seguir el proceso de fabricación del que a decir de muchos, incluyendo a Johan Sebastian Bach, es el rey de los instrumentos. La construcción moderna dista de la tradición en algunos puntos, pero en sustancia, la preocupación del maestro organero sigue siendo la misma. Que su instrumento suene y que los mecanismos respondan. Si a eso le añadimos la majestuosidad de la que puede revestirse el cuerpo del mismo, se habrá conseguido el efecto deseado.En el caso concreto del órgano del Alfredo Kraus, el único instrumento laico de estas características de la isla de Gran Canaria, presenta novedades. Una de ellas es que el instrumento se ha instalado después de construido el edificio -casi dos años después-. Ese detalle, teniendo en cuenta la idiosincracia de la sala, obligó a ubicarlo en un lateral y no en el centro, lugar que ocupa una más que polémica cristalera con vistas al mar.Seleccionada la ubicación -no podía ser otra-, el maestro catalán Albert Blancafort diseñó el proyecto. En su taller, Blancafort Orgueners de Montserrat S.L. (Barcelona), utilizó la moderna tecnología que le brinda la informática para el plano. Un programa ad hoc permite la simulación espacial de la misma forma que los arquitectos diseñan sus planos de edificios. Con el papel ya en la mano, se deciden materiales y pasos a seguir.La construcción puede dividirse en varias fases, y dentro de estas hay varios pasos. La carpintería, los mecanismos, los secretos, la prearmonización, los tubos, los bajorrelieves, instalación....CaracterísticasEn el esquema adjunto pueden apreciarse las diferentes secciones del instrumento del Auditorio Alfredo Kraus. Analizando el plano verticalmente, pueden distinguirse tres zonas. Una a la misma altura que el intérprete, la zona más baja del órgano. Los tubos situados a esa altura son los que poseen un diámetro menor. Es la zona de Cadereta que también se aprecia en la sección. Visualmente se sitúa en el voladizo de la tribuna al tiempo que su separación del cuerpo principal le permite establecer claros diálogos con los demás teclados. En el nivel inmediatamente superior, quedando en el centro, encontramos el Órgano mayor. Son tubos más gruesos en espesor y diámetro, y también de mayor longitud. Dispone de una batería exterior de trompetas horizontales, llamada Batalla, característica de los órganos ibéricos.A ambos lados de este, la zona de pedal. Esta última llega casi a indicar la mayor altura del instrumento pues posee los tubos más largos y también los de mayor espesor y diámetro aunque en número son los menos. La entonación del cuerpo de Pedal es, con mucho, la más grave. Debido a su gran tamaña se reparte en dos mitades. Se toca con los pies. De nuevo en la zona media, pero en un tercer nivel, la más alta, se encuentra la tubería del Expresivo (tercer teclado), ubicado en el interior de una caja provista de persianas que el organista puede accionar desde la consola permitiendo dar más o menos volumen a este cuerpo cuya sonoridad es especialemnte adeciuada para el estilo romántico.Centrándonos en el órgano que nos ocupa, una vez Albert Blancafort diseña los planos presenta el proyecto. El órgano tendría 42 registros con un total de 2.750 tubos distribuidos en tres teclados manuales de 56 notas. Estos teclados reciben los nombres de Cadereta, Mayor y Expresivo y se disponen a modo de escalera el uno sobre el otro. Cada teclado tendría los siguientes registros:1. Cadereta: Violón de madera, octava, tapadillo, nasardo (2), quincena, decimonovena, cimbala y cromorno trémolo.2.- Mayor (órgano mayor): Quintatón, flautado, fl. chimenea, octava, docena, quincena, lleno, corneta, címbala, septinona, trompeta real, trompeta magna, bajoncillo, clarín y orlos.3.- Expresivo: Violón, salicional, Unda maris, flauta cónica, octaviante, nasardo, flautín, corona, fagot-oboe, voz humana trémolo.Entre los tres teclados llegarían a alcanzarse 34 registros diferentes, añadiendo el teclado de pedal (con 30 notas) se completan los 42 (contrabajo, subbajo, contras, bajo, coral, fornitura, bombarda y trompeta).La peculiaridad de este instrumento en particular es que en realidad son tres órganos en uno. Así, se puede utilizar como instrumento barroco, ideal para las interpretaciones de música de esta época. Un segundo órgano romántico, de sonido más oscuro y robusto que el anterior y con las características clásicas de estos instrumentos en la Alemania del romanticismo. Y un tercer órgano, el español, a imitación de los maestro organeros clásicos españoles.En el concierto de inauguración, el 21 de octubre pasado, Wolfgang Seifen dio cuenta de dos de ellos interpretando una Suit Francesa, al estilo barroco francés, y una Fantasía y fuga al estilo romántico alemán.Muy importante en este caso es el espesor de los tubos correspondientes a cada registro. Así, mientras que el del flautín (del teclado expresivo) será de 1', el de la bombarda o la trompa magna llega a ser de 16'.Los tubos de un órgano se dividen en varios juegos, de ellos los más importantes son:- Tubos abiertos: son los correspondientes a las flautas, de sonido suave, nítido e incluso difuso.- Tubos tapados: son los bordones, de sonido más oscuro precisamente por estar tapados.- Tubos con lengüeta: de sonido más penetrante. El intérprete acciona las notas mediante un mecanismo mecánico. Para accionar los registros se recurre al mecanismo eléctrico y uno informático memoriza las combinaciones posibles.El sistema de alimentación de aire también ha variado mucho a lo largo de la historia. Sistemas hidráulicos fueron sutituídos por fuelles que hoy día son igualmente eléctricos (ventilador silencioso).Definidas las bases, resultó un instrumento de 8.000 kilos de peso, 10 metros de altura, 5 de ancho y 1,5 de profundidad. El presupuesto del mismo ascendió a 80 millones de pesetas.El proceso de contrucciónSe construyen por separado las distintas secciones: carpintería (mueble, pedalero, banco de roble, teclado de ébano sostenido en marfil, consola). mecanismos (ventilador, secretos, fuelle, pedales, ...) y tubos. Estos últimos, importados desde Alemania (Kimber-Allen Ltd.), y luego perfilados y pulidos en Barcelona. Un total de18 meses de trabajo (16.000 horas laborales) se emplearon para la culminación del proceso.Una vez se dispuso de cada pieza, se montó en el propio taller de Barcelona. Como si de un puzzle se tratara, se fueron ensamblando la tubería, los teclados, ... rematando el mueble. Un pequeño concierto improvisado en el propio taller aseguró a los fabricantes la buena marcha del proyecto gracias a la prearmonización de Antoni González. Quedaba ahora la parte más delicada, el transporte.Debido a la complejidad del instrumento, se optó por desmontar de nuevo cada pieza. Embaladas cuidadosamente se embarcó rumbo a Canarias.Mientras, en el Auditorio Alfredo Kraus, se acondicionaba el lugar donde se situaría el órgano. Las medidas del instrumento debían ser exactas pues se ubicaría en el hueco ocupado antes por un palco.Precisamente aprovechando parte del balcón del palco, este se recorta a la espera de que el órgano encaje.Las piezas llegan a Las Palmas a finales de julio. Se tarda dos meses en montar de nuevo el instrumento. Esta vez era mucho más difícil, el ensamblaje y ubicación debían ser las perfectas pues sería para siempre. Aún así, cuando se termina de montar, el órgano aún es un instrumento mudo. habrá que afinar cada tubo individualmente teniendo en cuenta las condiciones acústicas de la sala. La armonización la lleva a cabo el maestro organero Eppo R. Ottes, encargado también de mostrar por primera vez al público algunos de los registros del instrumento. Ottes tardó 60 días en conseguir el resultado final.No se dejó pasar a la prensa durante el proceso de montaje, en el más escrupuloso secreto se llevó a cabo todo el proceso. Las fotos de los distintos pasos sólo se han podido conocer con posterioridad.Los acabados del mueble (Josep Mª Ibáñez) y bajorrelieves (Juan Bordes) serían sólo la parte final de un trabajo que, a pesar de la época en la que estamos, ha durado casi dos años.Fue el propio Albert Blancafort el que demostró al público la cualidades del órgano, primero en rueda de prensa, después con ayuda de material videográfico en el concierto de inauguración. Este concierto tuvo lugar el pasado 21 de octubre con la presencia de la princesa Irene de Grecia en el palco principal. El recital, en el que participó el organista Wolfgang Seifen, fue a beneficio de la Fundación Mundo en Armonía que preside Irene de Grecia.Equipo de trabajoPlanos y dirección: Albert Blancafort; Secretos: Joan Capella; Mueble; Josep Teruel; Acabados del mueble: Josep Mª Ibáñez; Bajorrelieves: Juan Bordes; Tubos Madera: Antonio Jiménez; Montaje: Miquel Capella, Jorge Vázquez; Mecanismos: Joaquín Muñiz; Armonización: Eppo R. Ottes; Prearmonización: Antoni Gonzlález; Maestro organero: Gabriel Blancafort; Tubos de metal: Aug. Laukhuff; Mecanismos eléctricos: Kimber-Allen Ltd.; Carpintería: Miguel González.

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