España - Andalucía

Koji Asano: la maquina al servicio de la inteligencia

Ismael González Cabral

viernes, 24 de octubre de 2003
Córdoba, sábado, 11 de octubre de 2003. Centro Alternativo El Quiñón. Koji Asano, ordenador. Colectivo cultural Quiñón. Festival Sensxperiment 2003
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Si hasta hace apenas dos años, Confluencias de Huelva era el único encuentro en Andalucía en donde poder atender creación electroacústica y/o arte sonoro, el Festival Sensxperiment de Lucena (Córdoba) empieza a apostar por la presentación de músicos menos ligados al techno y a la música popular, y más estrechamente vinculados con la tendencia experimental. Tal es el caso del japonés radicado en Barcelona, Koji Asano (1974) o del importante trío de improvisación electrónica, Les Poules, que llegarán a la localidad cordobesa el próximo 24 de octubre.La presencia de Asano en el cartel de la edición de este año suponía una de las mayores bazas con las que se presentaba el encuentro. No en vano estamos ante uno de los creadores más interesantes y originales de la creación actual. Con 32 discos a sus espaldas –el que hace 33, Zoo Telephaty, a punto de ver la luz-, producidos íntegramente por él mismo a través de su sello Solstice, Asano puede presumir de ver plasmada toda su producción, en una colección de factura impecable que alberga obras fascinantes como Crevasses, January rainbow, o The Spirit of Wardrobe, una de las obras más preciadas por su autor, que se erige como una meditativa pieza de más de una hora, en la que el sonido sólo ocupa algo menos de dos minutos de la duración total.Al igual que el compositor americano Alvin Lucier, defiende el binomio: cada obra – una idea, Asano parece operar de forma análoga, de tal manera que sus grabaciones siempre se caracterizan por planteamientos extremados, de gran radicalidad y cuya fuente original puede encontrarse en el lugar más insospechado, desde el procesamiento digital de un violín a la vibración de un lámpara de lectura cuya bombilla está a punto de agotarse.Bien distinta es su faceta como músico de concierto. Ante la imposibilidad de presentar sobre un escenario sus experimentos sonoros, Asano opta por acercarse a posturas más ligadas a la música noise y proponer al público un viaje a través de hedonistas texturas que no disimulan su procedencia electrónica. Lejos del concepto de improvisación, el músico parte de unos planteamientos pensados con anterioridad a la actuación, y es en la misma, donde en función de las características del equipo de sonido y del público, se modifican o no determinados parámetros. Fue precisamente lo que hizo durante su actuación en el Festival Sensxperiment.Un extenso drone de una hora de duración sumió a los asistentes en un profundo viaje plagado de alteraciones sonoras y nubes de ruido, y en donde la presencia de Asano como maestro de ceremonias al frente de su ordenador portátil con la mirada fija y concentrada, la luz rojiza centrándose sobre su figura y el humo de escenario, otorgaban al concierto un aire litúrgico y profundamente meditativo.Sin embargo no fue fácil la concentración en una sala como El Quiñón, denominado centro alternativo de ambiente ecológico, donde la naturaleza se confunde con la marihuana, y el silencio es imposible. Una propuesta como la de Asano hubiera requerido de un público más dispuesto a la escucha y a la atención. La misma que prestaron al Colectivo Cultural Quiñón, especie de teloneros del músico, que brindaron una aburrida y ramplona improvisación de raíz étnica.

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