Opinión

Carta abierta a la Consejería de cultura de la Comunidad de Madrid

Leandro Monjas

viernes, 13 de julio de 2001
Como consecuencia de la rueda de Prensa celebrada el pasado día 29 de mayo de 2001, la posición indolente de la Consejería se ha manifestado una vez más apoyada en unas declaraciones prepotentes y mediocres que ponen de manifiesto su absolutismo y falta de razonamientos congruentes para eludir el apoyo a la Orquesta Filarmónica de Madrid.Evidentemente la actual Consejera, Sra. Moreno, jamás me prometió nada. Pero ¿qué sucede con las promesas del Sr. Villapalos antes del desdoblamiento de la Consejería, que me obligó a constituir y legalizar la Fundación Música Clásica, sin actividad hasta la fecha y con un millón de Ptas. Congelado? ¿y con las promesas realizadas por parte de todos los partidos políticos en la Comparecencia realizada por mí ante la Comisión de Cultura de la Asamblea de Madrid? ¿y por qué no con los mensajes subliminales de apoyo contenidos en alguna correspondencia mantenida con el propio Presidente de la Comunidad de Madrid Sr. Ruiz-Gallardón? Son preguntas sin respuestas lo cual demuestra un talante autocrático.Las manifestaciones realizadas por el Director General de Promoción Cultural Sr. Aguilar en nombre de la Consejería en dos periódicos madrileños el día 30/05/01 dicen textualmente: 'La oferta actual sinfónica clásica está cubierta en Madrid' y 'En la Capital y en la Comunidad hay una oferta de música sinfónica y clásica de calidad que cumple con creces la demanda existente de hecho, supera esta demanda'. Se están auto-engañando. No voy a repetir totalmente lo expuesto en la rueda de prensa en cuanto a la inercia que tienen de financiar orquestas que no enriquecen social y culturalmente a nadie, ni que siguen apoyando proyectos nuevos este año 2001, aspecto éste que choca frontalmente con su único y manido argumento. Lo que están manifestando es una ignorancia total de las leyes de la oferta y la demanda y todavía más de las bases de una economía de mercado, donde se crea la necesidad (demanda) de un producto o servicio nuevo o similar existente en el mercado. En la rueda de prensa manifesté que me comprometía a vender 3 veces más como mínimo de lo que han conseguido en sus ciclos de la Sinfónica y la suya propia en el Auditorio Nacional.Evidentemente piensan como empleados públicos de alto nivel, que desde luego lo son, o quizás como políticos pues no sé dónde situar la línea divisoria.En cualquier caso, me imagino que la Consejería aparte de ayudar económicamente a quien le da la gana, también debería pensar (salvo que en su ignorancia no se de cuenta) que hay que estar en una línea de vanguardia, creando, variando ofertas, etc., en definitiva demostrando que saben gestionar la música clásica de una forma actual y no obsoleta o por inercia como lo hacen hasta ahora. Claro que en lo que estas personas se sigan creyendo que están en un estado de catarsis cósmica vitalicia, lo tenemos claro: no se dan cuenta, de que sólo para justificar su falta de apoyo a la Orquesta, utilizan y repiten siempre la misma estupidez.Por último dos preguntas: ¿por qué la Consejería de Cultura para pagarme el concierto realizado el día 6/12/00 exigió tres facturas de entidades diferentes por importes parciales? ¿Por qué y a la fecha de hoy no se me ha abonado el porcentaje de taquilla (95 %) de este concierto según se acordó en el fax del 21/11/00 de la Consejería?Estaría bueno que además de despilfarrar nuestro dinero apoyando en muchos casos necedades tuvieran algún tema sórdido que esconder.Estimado lector: como ven estamos en buenas manos, la música clásica va bien y podemos sentirnos tranquilos y felices con lo que realmente somos: súbditos, y muchas gracias Sr. Vice-Consejero (Campos) por decir que la Filarmónica carece de entidad y de musculación. Que Dios le siga conservando su sentido del humor porque la soberbia veo que la mantiene y no Vd. Solo..........Seguiré en otoño como prometí a mis músicos.Desconsideradamente,

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.