Ópera y Teatro musical

Lady Macbeth en el Real: Acerca de la obra y la puesta en escena

Sergio Renán

martes, 25 de enero de 2000
La elección del título Lady Macbeth del distrito de Mtsensk propone una visión por parte del autor de la novela en que se basa, Nicolás Leskov, relacionada anecdótica y conceptualmente con el Macbeth de Shakespeare: el destino criminal de la protagonista y su pareja, el amor pasional que los vincula y un concepto de trascendencia implícita en la referencia a la obra shakesperiana..Dicha trascendencia asume ribetes modestos y paródicos por el lugar que Leskov eligió para desarrollar su historia: un modesto villorrio de la campiña rusa. Pero de inmediato se advierten las diferencias entre la protagonista de la ópera y su aparente modelo: la de Leskov (como la de Shostakovich y su libretista Preys) comete, impulsada por una pasión incontrolable, crímenes que castigan a quienes se oponen a su amor y que además constituyen una explosión de resentimiento, generado por el humillante trato que recibe. Sin embargo, el apetito de poder y la ambición desenfrenada de la protagonista shakespereana son temas que le son ajenos. En cambio, su amante Serguéi, tiene en su naturaleza rasgos que si lo aproximan a la Lady Macbeth de Shakespeare. Sin su dimensión pasional su conducta tiene las características de las de un ambicioso arribista, astuto y calculador a quien, dado el candor de su amante, no le hace falta una particular habilidad para envolverla en sus manejos, consiguiendo de ella una entrega inmediata e incondicional.La historia original de Lescov estuvo basada en un caso real cuya protagonista fue ajusticiada y a cuyo suplicio el público concurrió. Este hecho dejó en él una huella tan importante como para escribir un relato y reinventar a la heroína. Como en varias de sus historias el entorno está ubicado en el opresivo contexto de la campiña rusa semi-feudal, en el que se inserta al personaje del brutal terrateniente Boris Ismailov, que codicia y maltrata a su nuera Katerina, y también al de su débil y presuntamente impotente marido Zinovi. Ambos suman a la rutinaria vida de Katerina una oprobiosa carga de crueldad y humillación.Este aspecto es esencial en el vínculo afectivo que Leskov establece con su heroína, a la que convierte simultáneamente en victimaria y víctima, con una mirada que contiene una piedad perceptible en varios momentos del relato, fue subrayado por las líricas partes que Shostakovich le adjudicó, incorporándole dulces elementos del folklore ruso, en claro contraste con los elementos paródicos con que describe al resto de los personajes.De todos modos Leskov, y también Shostakovich y el libretista Preys, tienen una visión piadosa y afectiva de Katerina Ismailova, la viven como el único personaje valioso de la historia, y sus crímenes, determinados desde esa mirada por la pasión, la desdicha, y la manipulación del amante, son juzgados con indulgencia.Vale la pena detenerse en cada uno de esos crímenes: su primera víctima, su suegro Boris Ismailov, acaba de azotar cruelmente a Serguéi ante sus ojos mientras ella le implora que lo libere. Su marido Zinovi acaba de descubrirla con él en su propio dormitorio. Urge entonces hacer algo para preservar este amor, y al hombre que le descubrió su capacidad de apasionarse, lo que se convierte en el motor de la conducta de Katerina. Los dos son asesinados por oponerse al curso de esa pasión y son vividos por ella como obstáculos que deben ser destruidos. También en la visión de los responsables de la ópera, el asesinato de Zinovi, aunque con la colaboración de Katerina, es cometido por Serguéi, responsable del golpe definitivo.En cuanto a su último crimen está claramente planteado desde la desesperación y los celos, frente a la aparición de una mujer por la que Katerina se siente reemplazada y que junto a su amante se burla cruelmente de ella, después de lo cual su propia inmolación se hace inevitable ante el derrumbe del destino feliz alguna vez vislumbrado.Puesta en escena:Aspectos generales de su concepciónEste proyecto plantea para mi mirada la necesidad de integrar el contexto salvaje y elemental en que se desarrolla la obra con el refinamiento estético implícito al uso de proyecciones de elementos que escapan a los códigos habituales del naturalismo, pero planteando claramente la existencia sobre el escenario de la tierra, de lo elemental, de una naturaleza inhóspita que influye en el desarrollo de la historia y en la conducta de los personajes.Nuestra propuesta tiene como punto de partida la utilización de multimedios, lo que nos permite la posibilidad de imaginar para esta versión una cierta opulencia plástica, combinada con ritmos cambiantes en la alternancia de imágenes en los espacios y la particularización, a través del video, de situaciones planteadas en el escenario y proyectadas simltáneamente en una gran pantalla.Al mismo tiempo la dirección actoral naturalista intentará apoyar las necesidades planteadas por los costados realistas de la historia utilizando elementos de utilería imprescindibles para la comprensión de ciertas situaciones (entre otras el envenenamiento de Boris y el ocultamiento del cadáver de Zinovi).El vestuario propondrá aspectos de confluencia, intentando reproducir estilizada y creativamente la Rusia de la época previa a la segunda guerra mundial, lo cual puede permitir una comunicación más veloz y cercana con el espectador, y se particularizará entre otros datos con la presencia de uniformes policiales que intentan tener mensajes rápidamente entendibles sobre la importancia de la represión como ambiente de la trama y que además, subliminal e inevitablemente, generarán asociaciones con las vidas y destinos de Rostropovich y Shostakovich.Pero el que sin duda constituye el aspecto determinante de toda la concepción es la presencia de la orquesta en el centro del escenario. Este protagonismo se corresponde con el rol asignado por Shostakovich a la orquesta, que se convierte así en un personaje central, con comentarios y descripciones típicas de la escritura del compositor, quien por otra parte desarrolló una parte importante de su trabajo musical escribiendo obras destinadas al cine.Esta decisión determina que la historia se desarrolle en tres planos básicos destinados a generar una posibilidad de ocupación de espacios visuales diversificados a lo largo, a lo ancho y a lo alto del escenario: el primero e imprescindible será el de la zona más cercana al proscenio, utilizando en algunos casos el foso de la orquesta elevado para ser ocupado por los protagonistas en distintas escenas.El espacio inmediato de utilización escénica será una suerte de entrepiso elevado por sobre la orquesta, en el que se desarrollarán diversas acciones. Al fondo y por encima de ese entrepiso aparecerá una pantalla donde se proyectará el trabajo de cámaras que, ubicadas convenientemente, emitirán imágenes de situaciones que serán particularizadas, imágenes previamente filmadas o grabadas, así como proyecciones abstractas y de dibujos con animación.Obviamente se dispondrá de cierto número de monitores televisivos para que solistas, coro, y orquesta, tengan siempre al alcance de sus miradas la conducción del maestro Rostropovich.El calificar como esencial la ubicación del maestro y de la orquesta nos remite a un criterio con el que concuerdo, por el que todo lo que se muestra sobre un escenario debe tener un funcionamiento dramático. A partir de esta convicción y en base al acuerdo con el maestro Rostropovich hemos decidido darle al mismo una participación dramática, mas allá de su condición de director de la orquesta utilizando, en ciertas situaciones claves, la presencia en la pantalla gigante de primeros planos del maestro Rostropovich, reveladores de sus sentimientos ante el curso de la historia.Por lo que el concepto del relato incluirá, junto con la historia original, el desarrollo de una historia paralela que consistirá en reproducir en la pantalla gigante el vínculo entre la protagonista y el maestro Rostropovich, quien se convierte en su interlocutor y confidente.Se plantea en este proyecto una curiosa cadena de admiraciones y afinidades. Rostropovich siente una gran admiración por el genio musical de Shostakovich. Pero también su amor a la libertad, su moralidad militante y su rebeldía ante la injusticia vinculan su propia historia con la de Shostakovich durante el estalinismo.Esa cadena de admiraciones y afinidades culmina así con mi propio vínculo con el maestro Rostropovich, por el enorme agradecimiento que su música y su conducta me provocan.

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