Musicología

Grandes fusiones, grandes portales

David de Ugarte

martes, 1 de febrero de 2000
¿Qué importancia tendrán todas estas grandes fusiones para la música y el modo de disfrutarla y de dónde viene todo esto?Un año en Internet es como cuatro en el mundo real (Nicholas Negroponte, 1996)Un año en Internet es como diez en el mundo real (Bill Gates, 1998)Un año en Internet son ahora 365.000 hits (Página web de Swatch, 2000)1. De los comienzos de la web y los primeros índices a los buscadoresEn un principio en la WWW no fue el caos. Sencillamente porque era demasiado pequeña. Así que nadie trataba de ordenar nada. Al contrario, la diferencia fundamental entre la web y los sistemas aún hegemónicos en Internet a principios de 1995 (Archie y el ftp -Gopher) era que toda la información se almacenaba en pie de igualdad y no jerárquicamente.Antes de los primeros gifs y jpgs la revolución de la web fue permitir enlaces directos al cualquier página desde cualquier otra -los famosos spaghetti links- , de modo que navegar tomaba un carácter exploratorio y lúdico que no ofrecían sus competidores (que presentaban la red al modo de un inmenso disco duro con carpetas y apartados).Las primeras páginas webs personales incluían pues listados de enlaces por temas o afinidades y participaban de este surfeo constante que caracterizó los primeros años de la web. Pronto surgieron las llamadas páginas de enlaces, dedicadas exclusivamente a recomendar otras. Una de estas páginas, organizada por dos estudiantes norteamericanos y con referencias casi en exclusiva de su país fue la primera en contar con una presentación atractiva. Contaba con secciones temáticas y subsecciones y daba enlace a más de un millar de otras páginas. Pronto perdió su nombre original y tomó el de los primitivos y desagradables homínidos descritos por Swift en los viajes de Gulliver: Yahoo!!.Yahoo!! fue el primer índice, y una de las primeras páginas en soportar publicidad en una red donde incluso las profecías comerciales estaban aún mal vistas.Tras él nacieron otros índices, muchos de ellos temáticos y sobre temas académicos (la Red se expandía entonces sobre todo a través de las universidades). Sin embargo, la facilidad para programar en html y publicar páginas permitían -y aún permiten- un crecimiento exponencial de las webs publicadas. La competencia entre los índices venía dada por la cantidad de información ordenada, aunque ya se veía que ordenar todo era prácticamente imposible (aún hoy se calcula que sólo un 20% de los recursos de la red aparecen en algún índice).La empresa Digital dio paso entonces a un nuevo tipo de tecnología que ponía el acento no en la indexación temática sino en la capacidad para encontrar en función de unas claves, de modo similar a una base de datos. Nacía el primer gran buscador: Altavista.2. Del buscador al portal.Una empresa proveedora de servicios de conexión (ISP) que tenía ya un gran peso en 1996, AOL, había sin embargo tomado otro camino. AOL tenía una pequeña red propia de uso exclusivo para sus miembros, con ventajas y ofertas de las propias empresas que se albergaban allí y una cierta vida comunitaria (listas de correo, etc).La web de AOL -que era la página de entrada de la mayoría de sus miembros- se fue convirtiendo en un lugar de referencia con contenidos públicos y exclusivos diferenciados. En la página aparecían un índice temático de sus miembros, pero también una caja de búsqueda, información de todo tipo y ofertas comerciales. De un modo aún muy sencillo, estaba naciendo el primer portal.Hace tan sólo dos y tres años la red comenzaba su expansión fuera de Estados Unidos y comenzaba a ser relevante. Los buscadores empezaban a entrar en crisis por la inutilidad de obtener en una búsqueda miles de resultados entre los que había que buscar una y otra vez hasta aproximarse a lo deseado... Comenzaban a saturarse de información.Por otro lado, los índices miraban a AOL y pretendían incluir contenidos intentando fidelizar a los visitantes con ofertas de información general, bursátil o metereológica. Una vez más el más avanzado fue Yahoo!! quien con su my Yahoo!! inició el camino de la personalización de servicios que luego se profundizaría con la tecnología Push (1).La expansión europea y asiática de la red trajo consigo la aparición de nuevos índices fuera de EEUU (en España, Olé! y Ozú!) y los primeros intentos de territorialización (una vez más los Yahoo! nacionales).3. Los portales de segunda generaciónEn este marco aparecieron nuevas páginas que actuaban como buscadores entre los índices (metabúsqueda) como una respuesta a los problemas de calidad en la indexación y presentación de resultados.Los metabuscadores (muy de moda en el 98) no fueron sin embargo la solución que esperaba un mercado en el que los cibernovatos eran cada vez más mayoría por el flujo constante de nuevos abonados a proveedores de Internet.En 1999 los portales clásicos (como hemos visto, tremendamente heterogéneos entre sí), y sobre todo los nuevos portales que aparecían como hongos auspiciados por nuevos operadores y proveedores en todo el mundo comenzaron a tener cada vez más dos tipos de servicios que a su vez primaban sobre la indexación de la información:a. Comunicación (son en si mismos revistas virtuales como Terra, o enciclopedias temáticas como gardening.com )b. Servicios de Comercio Electrónico aunque heterogéneamente desarrollados según los portales los elementos fundamentales serían: i. Directorios de tiendasii. Servicios de compra comparativaiii. Subasta on-lineiv. Venta directav. Certificación/ garantía de tiendasvi. Creación de tiendas virtuales con soporte para PYMEs Es decir, en el momento actual, el de los portales de segunda generación, las empresas piensan ya en la Red como un gran soporte comercial orientado al futuro.Aún no se trata de conseguir grandes beneficios por los portales ni por las macrotiendas virtuales (Amazon es un caso paradigmático pues no ha dado beneficios un solo año y es la mayor librería virtual del mundo), sino de captar públicos fieles y masivos a escala continental e incluso global. ¿Por qué?4. Internet: La última gran revolución en el transporte.La era de los portales de segunda generación está siendo la de los grandes movimientos empresariales y bursátiles. Y es que la revolución de las redes es comparable a lo que en el pasado representaron los clíperes y los barcos a vapor en el comercio trasatlántico y posteriormente el ferrocarril para el comercio continental. Todos los economistas esperamos que una vez más se den en una primera fase grandes inversiones y expectativas bursátiles, para después dar paso a un estallido del comercio.Ni que decir tiene que es lo mismo que esperan AOL, Time Warner, EMI, Vivendi, Vodafone, Beterlsmann etc.Aquí reside lo esencial del momento que estamos viviendo: las revoluciones en los medios de transporte y en las vías de comunicación que hemos vivido desde 1492, generan nuevas formas de sociedad a través del cambio en las mercancías transportadas.Es decir, los grandes protagonistas del clíper y el barco a vapor no fueron los armadores, aunque ganaran dinero y crecieran con ello. El clíper llevó el té a Inglaterra, reduciendo sus precios por el menor tiempo y riesgo de transporte y esta bebida (todavía hoy la más consumida en el mundo) pasó de ser signo de élites a institución nacional de consumo masivo. Mil ejemplos más podríamos dar con el ferrocarril. Lo esencial no es quién fabrica los vagones sino qué llevan estos dentro.Del mismo modo, hoy el protagonismo de las redes puede parecer que pertenece a las grandes corporaciones de empresas de telecomunicación. Sin embargo, en cuanto un satélite comienza a emitir cien cadenas de televisión, cada año que en España aumenta el número de conexiones a Internet en más de un 30%, el centro se desplaza no hacia quién posee la red sino hacia quién y de qué contenidos la llena. De esto también se han dado cuenta. Por eso AOL nos dice que el eje de su estrategia en la Red está en los contenidos... y para demostrarlo compra Time Warner y Emi.Y es que en Internet estos contenidos son ante todo contenidos audiovisuales, imágenes, cine, series, películas, textos.... y música.En el próximo siglo (y ya ahora en buena medida) el peso económico de los países vendrá determinado por qué contenidos y no por qué cantidades colocan en las grandes redes multimedia -que no se limitarán a nuestra querida Red. Pero lo realmente apasionante serán los cambios culturales. El mp3 será tal vez el equivalente en los próximos años al té, y llevará a un cambio total en la industria de la música. Pero no quedará ahí. Nuevos formatos, que abrirán paso a nuevos tipos de contenidos cambiarán nuestros modos de vida.5. ¿Pero, cambiarán todas estas fusiones el modo en que oigo la música?La respuesta es sí. De hecho está cambiando ya y yo me permitiría dudar de que nuevos formatos de transporte de sonidos de calidad como del DVD-audio vayan a tener mucha salida a medio/largo plazo.Tampoco creo por otro lado, que el mp3 vaya a triunfar definitivamente de un modo inmediato... al menos en la filosofía que tiene ahora. Es muy llamativo que el día en que se presenta la macro empresa Time Warner Emi, los responsables de la fusión declaren que está orientada hacia los nuevos formatos digitales de música en Internet.Hoy en día no hay otro formato con mínimas posiblilidades del éxito que el mp3, una tecnología abierta y de uso público que ha triunfado a pesar de las discográficas multinacionales, que hasta el último momento han intentado desarrollar e imponer standares seguros, es decir en los que los temas y canciones no se pudieran copiar y enviar a otros usuarios sin dejar un rastro perseguible. La declaración es pues una declaración de guerra que sin duda ha hecho daño en los cuarteles generales de las otras grandes multinacionales de la música... de ahí también su calculada ambigüedad.El éxito de mp3 gracias a los músicos populares independientes (que distribuyen su música gratuitamente en portales como amp3.com, Vitaminic o mp3.com, y sobre todo gracias a la presión de los usuarios y de los fabricantes de waklmans para mp3 (sobre todo Diamond) ha colocado a las multinacionales en una posición difícil.Por un lado han reestructurado su organización hacia las editoriales musicales (si no hay soporte físico el poder económico se desplaza hacia los derechos de copia y de autor) pero por otro temen que la libre reproducción les prive de los ingresos que esperan.Es más, hace más de un año que blindan contratos de ejecutantes y actores con las editoriales (aún más que antes) pues saben perfectamente que si estos pueden contratar con varios portales y páginas y tratan de distribuir su obra desde distintos lugares de la red el precio de las copias tenderá a cero por mucho que consigan evitar la libre duplicación.¿Por qué? Pues porque nada se parecerá entonces tanto a un mercado de libre competencia como el de la música en Internet. En un mercado de estas características el precio viene determinado por el coste marginal, esto es, el coste adicional sufrido por el dueño del portal por causa de cada descarga extra realizada desde su página. Este coste es cero. Por tanto, los portales podrían pagar a los autores para competir entre ellos (por publicidad por ejemplo) pero acabarían por regalar la música.Esto ocurre ya con la música independiente. Se trata de una música casi desconocida para los usuarios (grupos nuevos, estilos experimentales, etc.) y por lo tanto indistinguibles de entrada para la gran masa de usuarios profanos. El resultado son los boyantes portales que comentábamos antes... portales en los que descargar las canciones es completamente gratuito... y que por lo mismo no están nada interesados en pasar a un sistema distinto del mp3 por el que si tendrían que pagar (como todavía se paga patente por grabar un CD).Es más, en la misma situación se encuentran empresas tan aparentemente ajenas como los proveedores de servicios de telefonía móvil o los fabricantes de teléfonos gsm por ejemplo.En estos meses se producirá el lanzamiento de la tecnología WAP, una tecnología que permite la integración de la red, el mp3 y el móvil. Los nuevos Ericsson por ejemplo son además un walkman mp3, es decir reproductores de mp3 bajados de la red mediante el propio teléfono o del ordenador de casa o la oficina.Se trata de una importante ventaja de cara a su venta ya que la calidad de sonido es tan buena como la de un CD... y además un negocio en tiempos de conexión a la Red... ¿Estarán interesados en sistemas que fuercen el pago de la música por los usuarios?.Yo creo que no, al contrario, estarán dispuestos a pagar a autores y músicos para poder proveer a sus clientes y dar vida a su negocio principal. La idea de discográficas compradas por empresas de móviles y proveedores de internet (como AOL comprando Time Warner y Emi) es ya una realidad.Es decir, que las discográficas, incluidas las multinacionales, pueden acabar siendo solamente productoras de contenidos para grandes distribuidores en red (Internet, cable y satélite).¿Está tocando a su fin el negocio de la venta de música? ¿El futuro de las grandes multis es sólo el de empresas secundarias proveedoras de materia prima para un servicio gratuito o cuasigratuito para las nuevas redes?.La respuesta no puede ser aún un sí tajante. Parece claro que no se conformarán con este destino, pero parece claro igualmente que las nuevas estrellas de los nuevos medios que estos días protagonizan la prensa económica orientan hacia ahí sus estrategias...Volviendo al ejemplo de antes, estaríamos frente a una situación en la que los armadores de Clíperes dispondrían ya de capacidad como para comprar las plantaciones de té y organizar alianzas para empaquetarlos en destino y venderlos. El el XIX no pudieron, hoy sí, y ya han comenzado.Notas1. Tecnología que originalmente permitía la descarga y actualización automática de contenidos de las páginas previamente seleccionadas por el usuario de modo periódico para su uso posterior off-line. Por ejemplo, podemos programar como tarea del ordenador descargar los periódicos y lás páginas que hayan incorporado nuevos contenidos de entre nuestras favoritas a las 6 de la mañana de la red -cuando la conexión es aún barata- e imprimirlos a las 8 (mientras nos duchamos), de modo que podamos desayunar poniéndonos al día... Esto es lo que prometía la tecnología Push que acompañaba a la cuarta y quinta generación de navegadores... Los resultados no fueron tan buenos y hoy casi no se usa para los fines originales como los Active Channels de Microsoft, aunque aún tiene futuro en otros campos.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.