Musicología

Cai Guo Qiang, dibujos

Pilar Saez Lacave

lunes, 15 de mayo de 2000
París. Fundación Cartier, exposición del 5/04/00 al 28/05/00. Fetus Movement II: Project for Extraterrestrials n°9, Rebuilding the Berlin Wall: Project for Extraterrestrials n°7, Inverted Pyramid on Moon - Project for Extraterrestrials n°3, Reviving the Ancien Signal Towers: Project for Extraterrestrials n°8, A Certain Lunar Eclipse - Project for Hulankind n°2, The Vague Border at the Edge of Time / Space Project, Bigfoot's Footprints: Project for Extraterrestrials n°6.Mirando conscientemente a la tradición china y conjugándola con el arte más reciente de occidente, el artista chino Guo-Qiang consigue elaborar un discurso de una asombrosa coherencia.La Fundación Cartier para el arte contemporáneo presenta por primera vez de manera individual en Francia la obra de este artista preocupado por los grandes interrogantes del ser humano.El arte de Guo-Qiang se podría definir con dos palabras: efímero y monumental. Efímero por sus materiales - pólvora y pigmentos - monumental por su puesta en escena, sus obras pueden llegar a tener kilómetros. Estas dos características no logramos apreciarlas claramente en la exposición que se presenta actualmente en la Fundación Cartier por la simple razón que se ha elegido exponer (no cabe duda que por la dificultad que en este aspecto supone la obra de Guo-Qiang), exclusivamente obras en papel, cuadernos y biombos, que corresponden a lo que podríamos llamar etapas preparatorias del proyecto final. Sin embargo, lo que sí conseguimos admirar es la sutilidad y la dualidad de su discurso, que es compartido por todo el conjunto de su obra. Quizá lo aquí observemos sea la parte mas china de su trabajo, si es que esta afirmación es posible, y quede como tarea pendiente del espectador el imaginar la obra en su estado final.Así, los cuadernos suponen la primera de las aproximaciones de Guo-Qiang a cada uno de sus ambiciosos proyectos. Los cálculos meticulosos y las anotaciones del artista se funden con las huellas dejadas aleatoriamente por el fuego. Estos cuadernos, donde apenas empezamos a averiguar la amplitud de la obra, siguen, al igual que los biombos, la línea marcada por la tradición china, al fundamentarse en el principio dual del caos y del orden. De la misma manera y sin perder de vista la tradición, el artista experimenta con los materiales para conseguir un lenguaje liberador, por ello el uso de la pólvora, la tinta y el papel. Este primer paso participa de la misma intensidad filosófica y poética que los siguientes, y configura, junto con el resto, la obra en su conjunto.Los biombos suceden en el tiempo al trabajo de los cuadernos. En ellos los trazos dejados por las explosiones de pólvora se alían con los ideogramas en un juego en donde desaparece la frontera entre lo material y lo espiritual. Es curioso observar como lo previsible y el azar se confunden en el trabajo de este artista, desconcertando al observador, que no sabe encontrar los límites entre ellos, aunque intuya que el azar es mucho mas previsible de lo esperado.Tanto los cuadernos como los biombos suponen los dibujos preparatorios del proyecto a escala natural. Estos, siempre de grandes dimensiones y de gran disparidad, (desde la reconstrucción del muro de Berlín gracias a la estela provocada por una explosión de 28 segundos de Rebuilding the Berlin Wall: Project for Extraterrestrials n° 7, hasta la emulación, de nuevo utilizando la pólvora, de los pasos del Abominable Hombre de las Nieves en la frontera de dos países de Bigfoot's Footprints: Project for Extraterrestrials n° 6), tienen un punto en común: la interrogación del cosmos. Todas sus explosiones están previstas para ser observadas desde el exterior de la tierra, en un intento de señalar la necesidad que tiene el hombre de encontrase a sí mismo mas allá de las barreras culturales. El hombre es el centro de todos los interrogantes que plantea Guo-Qiang, un hombre inscrito en el universo y cuya grandeza se sobrepasa a sí misma.No todos los proyectos aquí presentados han sido ideados para realizarse de una manera, llamémosla, real, palpable. Este es el caso de Inverted Pyramid on Moon - Project for Humankind n° 3 y A Certain Lunar Eclipse - Project for Humankind n° 2, creados para llevarse a cabo en la luna. Este tipo de proyectos queda identificado por su escala cosmológica y su existencia en la imaginación. Y es que el trabajo de Guo-Qiang puede muy bien definirse como un diálogo constante del hombre con el universo.Lo que esta exposición sólo dejar imaginar, es la parte más monumental del arte de Guo-Qiang. Quizá su lado más occidental. No podemos evitar pensar en el land art o en el mítico Joseph Beuys al intuir la puesta en escena de este trabajo preparatorio que se nos presenta. Sin perder el impulso poético y manteniendo la misma delicadeza, sus obras adquieren una dimensión temporal y espacial que hasta ahora no poseían, desvelando así su verdadero significado.Lo que más apreciamos de la obra de Guo-Qiang es justamente la reflexión que acompaña y configura su trabajo. Ninguna de las interrogaciones se pronuncia al azar, la destrucción del medio ambiente, la desaparición de las fronteras, la liberación del ser humano, la unidad de materia y espíritu... Su discurso no aparece sobado o adquirido por una moda pasajera. La idea mas peregrina (a quien se le ocurre irse a la luna a montar una instalación de pólvora) se nos presenta de una coherencia abrumadora. En un momento de posturas y vaguedades, de espiritualidad de revista y de compromisos pasajeros y fútiles, Guo-Qiang se compromete con el ser humano buscando en el universo las respuestas a tantas preguntas.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.