Discos

Órganos, organeros y organistas en Castilla y León

Luisa Morales López del Castillo
viernes, 11 de noviembre de 2005
Órganos de Castilla y León: I. Catedrales. Antonio de Cabezón: Pavana con su glosa (Anselmo Serna Bustamante, al órgano de la capilla de san Enrique de la catedral de Burgos); Bartolomé de Olagüe: Xácara de 1º tono (Anselmo Serna Bustamante, al órgano de la capilla de los Condestables de la catedral de Burgos); Francisco Correa de Arauxo: Tiento y discurso de 2º tono (Roberto Fresco, al órgano de la epístola de la catedral de Segovia); José Lidón: Sonata de 1º tono para clave o para órgano con trompeta real (María Jesús García Alonso, al órgano de la epístola de la catedral de Ciudad Rodrigo); Miguel Hilarión Eslava y Elizondo: Ofertorio nº 5 (José Ignacio Palacios Sanz, al órgano de la epístola de la catedral de Burgo de Osma); Bonifacio Aguilera Gil: Entrada, andante y salida para órgano (Adalberto Martínez Solaesa, al órgano de la concatedral de Soria); Gaspar de Arabaolaza: Derrama, Señor, tus gracias (Delia Manzano Martín, al órgano de la catedral de Zamora); Marcelino Villalba: Ofertorio (José Ignacio Palacios Sanz, al órgano de la catedral de Valladolid); Teodoro Sánchez: Súplica (Jesús Martín Moro, al órgano de la catedral de Palencia); Joaquín Pildaín Araolaza: Variaciones sobre un tema gregoriano (Antonio Bernaldo de Quirós, al órgano de la epístola de la catedral de Ávila); Adolfo Gutiérrez Viejo: 6 diferencias sobre el ‘pange lingua’ español (Adolfo Gutiérrez Viejo, a los órganos de coro de la catedral de León); Miguel Manzano: Rogativa (Luis Dalda Gerona, al órgano del evangelio de la catedral de Salamanca); Miguel del Barco: Letanía (Roberto Fresco, al órgano de la Seo de Astorga). Técnico de sonido: Armando Fernández; edición y masterización: Digital 24 bit, Armando Records. Un disco compacto de xxx minutos de duración, grabado entre el 5 y el 18 de junio de 2002. Editado por la Junta de Castilla y León
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Uno de los patrimonios artísticos más ricos y de mayor difusión internacional, del que se puede trazar una línea histórica continua desde el siglo XVI hasta nuestros días, es la música de tecla española. Desde las primeras obras de Antonio de Cabezón (1510-1566), modelo para muchos compositores europeos de la segunda mitad del XVI, el repertorio de tecla no ha cesado de crecer de la mano de los mejores músicos españoles. Una muestra de esta tradición cultural viva es este disco coral que bajo la dirección de José Ignacio Palacios propone un recorrido por los órganos históricos de las catedrales de Castilla y León.

Organistas, organeros, órganos y compositores, en su mayoría de origen castellano-leonés, se han reunido en esta grabación que abarca cinco siglos de música española en el órgano: desde la Pavana con su glosa de Cabezón, obra integrante del primer libro de música de tecla publicado en España (Libro de Cifra Nueva, Venegas de Henestrosa, 1557), interpretada aquí en el órgano barroco de la capilla de San Enrique de la catedral de Burgos, hasta la Letanía de Miguel del Barco (1938), para la que se ha escogido el órgano de la catedral de Astorga, cuya última remodelación realizara el organero Federico Acitores entre 1982-84.

Teniendo en cuenta esta tradición, no ha de sorprendernos encontrar biografías paralelas entre músicos organistas cuyas vidas distan entre sí más de doscientos años. Es el caso, por ejemplo, del soriano Bonifacio Aguilera (1882-1937) o del palentino Teodoro Sánchez (1892-1937), niño de coro de la catedral donde se formó con el maestro de capilla y organista de la institución palentina. Sucesivamente fue nombrado organista de Santo Domingo de la Calzada, de la catedral de Jaén y de la de Santander. Recorridos similares encontramos en los maestros organistas españoles de 1600 y 1700.

La misma continuidad se puede observar y escuchar en algunos de los temas de las obras presentes en esta recopilación: el famoso Pange Lingua more hispano –quizás la melodía más utilizada por los compositores de tecla españoles de todos los tiempos-, sirve de inspiración para las Seis diferencias de Adolfo Gutiérrez Viejo (1934) y el Ofertorio No 5 de Hilarión Eslava (1807-1878).

Es esta grabación, en definitiva, una buena muestra del patrimonio organístico castellano-leonés. La presentación del extenso libreto -111 páginas en castellano, con fichas técnicas de los órganos y fotografías a todo color de los instrumentos e intérpretes-, ha sido muy cuidada. La presencia de una considerable variedad de autores, épocas y obras muestra que detrás de esta recopilación ha habido un trabajo de investigación y reflexión. Sólo nos gustaría pedir que en la próxima entrega de esta colección la compañía discográfica ponga menos fotografías bonitas y más cuidado en la producción y masterización. La empresa iniciada es tan loable que merece lo mejor.

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