España - Madrid

El Teatro y los Pintores de Vanguardia

Leticia Martín Ruiz

viernes, 15 de diciembre de 2000
Madrid, miércoles, 6 de diciembre de 2000. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 26 de septiembre al 20 de noviembre de 2000. El teatro de los pintores en la Europa de las vanguardias. Muestra de 250 piezas (Maquetas, figurines, vestuarios, fotografías) de Balla, Léger, Picasso, Picabia, De Chirico, Gontcharova, Grosz, Rodchenco, Depero, Schlemmer y otros artistas. Comisaria: Marga Paz. Coordinadora: Belén Díaz de Rábago. Catálogo a la venta en el museo.
Aunque no era nueva, viene desde el Barroco, la idea de una obra que abarque varias artes va cobrando fuerza a lo largo del siglo XIX. Otto Runge con sus Horas del día pretendía reunir en un espacio construido especialmente para ello a sus cuadros, con una música que completara. Pasó toda su vida desarrollando esta idea, que finalmente quedó en proyecto. La verdadera materialización nos llegó de la mano de Wagner, él la denominó Gesamtkustwerk, obra de arte total. Su idea la plasmó en sus óperas, para las que llegó a construir un espacio arquitectónico, el Teatro de Bayreuth. Quería un arte universal, que fuera capaz de abarcar todas las percepciones, unión de palabra, música, imagen, gesto y acción.Esta idea no se ha perdido en el siglo XX, pero sí que han cambiado muchas cosas. En los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX se van produciendo una serie de cambios técnicos, científicos, el mundo crece y ya no sirven los lenguajes que se habían utilizado hasta entonces. En todos los campos de las artes aparecen personas que se dan cuenta de que estos cambios no pueden pasar desapercibidos. Rompedoras y luchando contra siglos de tradición aparecen las Vanguardias, buscan nuevos lenguajes y reivindican la libertad tanto del Arte como del artista.A pesar de que cada artista empieza a expresar como entiende que refleja mejor su pensamiento, por ser una lucha es lógico que decidieran unirse en grupos, teniendo cierta afinidad. Eso no sucede sólo con cada arte por separado sino que se funden en conversaciones en los cafés e incluso en algunos manifiestos.El teatro seria un reflejo de esa unión y de su intento de llegarle al gran público. El ejemplo más significativo de todo esto podrían ser los Ballets Rusos. Con la figura de su director desde 1909 hasta 1929, Diaghilev, son una expresión moderna de la obra de arte total. Él consideró que "el espacio de la danza era un lugar privilegiado para la fantasía", quizá por eso la renovación que sufrieron estos ballets con él fue total. Aunque partía de la danza clásica, el modo de ensayo y las coreografías de este grupo también fueron vanguardistas, rupturas que abrieron camino a lo que hoy llamamos danza contemporánea. Por eso no es raro que buscara para sus montajes tanto a músicos como a pintores que también estaban desarrollando nuevos caminos, las escenografías hasta entonces habían sido simplemente complementos de la historia que se contaba, eran meramente decorativas. Con estos Ballets empiezan a tener tanta importancia como la propia música o danza. Para que este cambio pudiera darse tenía que haber creadores a la altura. Con Diaghilev trabajaron artistas de la talla de Picasso, Miró, De Chirico, Larionov o Braque, entre otros.Lo mismo ocurre con la música, Stravinsky, Satie, El Grupo de los Seis, Rimsky-Korsakov, los que estaban redescubriendo la música, son los que en estos momentos trabajan con los Ballets Rusos. Encuentran aquí su mejor plataforma de encuentro con el público, con obras creadas para ellos o con trabajos que adaptan a la danza.Aunque estos ballets fueron un ejemplo clave no son los únicos, en toda Europa, de alguna manera, los artistas más rompedores se estaban uniendo para comunicar su nueva forma de entender el arte y en muchos casos la vida.Aun hoy, cuando ya son clásicos, no es fácil acercarse a todos estos trabajos, cuanto más en estos años de principio de siglo. El público no estaba preparado para ello, por eso estos montajes en muchos casos fueron sonados fracasos. El que hoy nos quede testimonio de cómo trabajaban juntos nos da mucha información de este momento en que estaba naciendo la Modernidad. El contemplar bocetos, maquetas, nos va llevando de la mano de artistas y época. Podríamos decir incluso que mucho más que los cuadros colgados de las paredes, son pedazos vivos de historia por los que podemos conocer un poco más de este fascinante momento de las artes.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.