Ópera y Teatro musical

'Los jardineros de Aranjuez' de Pablo Esteve

Juan Pablo Fernández-Cortés

martes, 5 de diciembre de 2006

La zarzuela 'También de amor los rigores sacan fruto entre las flores' o 'Los jardineros de Aranjuez', con libreto y música del compositor de origen catalán afincado en Madrid Pablo Esteve y Grimau (ca. 1730-1794), se estrenó en el Coliseo del Príncipe de la capital española el día de Navidad del año 1768 por la compañía de María Hidalgo. Esteve dedicó la obra a Pedro Zoilo Téllez Girón, VIII Duque de Osuna, en cuya corte nobiliaria de Madrid trabajó como compositor al menos desde 1765. La zarzuela fue bien recibida por el público en su estreno y se volvió a poner en escena entre 1773 y 1782. Es posible que su reposición se realizase dentro de las funciones que se organizaban durante las jornadas primaverales de la corte en el Real Sitio de Aranjuez, ya que en una de las fuentes manuscritas del libreto que ha llegado a nuestros días figura un final adaptado para su representación en los exteriores del Palacio Real de Aranjuez, con un gran aparato escénico, que cierra el espectáculo con alabanzas al rey Carlos III y a sus hijos.

El argumento de la zarzuela relata los escarceos amorosos de Lorenzo y Marcos, jardineros que trabajan en el Real Sitio de Aranjuez, con las jóvenes jardineras Isidora e Isabela. Lorenzo está prendado de Isabela e intenta que Marcos se case con Isidora, su hermana. Junto a ellos trabaja Robertina, una muchacha rústica a la cual pretende el cortesano Don Luis. A su vez Patricio, joven capataz del Real Sitio, está enamorado de Isidora. Las jardineras tratan de mejorar socialmente gracias a sus encantos y se dejan cortejar por Patricio y Don Luis, aunque habían prometido casarse con los jardineros. Lorenzo y Marcos, que se dan cuenta de las artimañas de las muchachas, prometen vengarse de ellas, pero cuando el cortesano Don Luis conoce sus intenciones interviene para apaciguar los ánimos exaltados. La obra se cierra con la reconciliación de todos los personajes: Isidora e Isabela consienten en casarse con sus prometidos y Patricio se desposará con Robertina. 

Con esta divertida trama de enredo, que se desarrolla en estos mismos jardines donde hoy se representa, Pablo Esteve puso en escena los prototipos sociales que imperaban en la España de la época. Siguiendo las directrices del teatro ilustrado, la zarzuela adquiere un valor pedagógico y se aleja definitivamente de la temática mitológica que venía siendo habitual en este género desde el siglo anterior.

Dividido en dos actos perfectamente equilibrados en cuanto al número de piezas y duración, el libreto de Los jardineros de Aranjuez presenta una clara ponderación en la distribución de partes cantadas y habladas, que acusa una notable influencia de los modelos de la ópera bufa italiana. La estructura de cada uno de los actos revela una evidente intención formal de alternancia de números musicales y escenas habladas, abandonando así la tendencia de la zarzuela barroca en cuanto a la supremacía del verso sobre la música. La distribución de los números musicales que se presenta en Los jardineros de Aranjuez muestra también la adhesión a los modelos dramáticos italianos de la época con el uso preferente del aria como elemento articulador de la estructura de la obra y la utilización de amplios concertantes para el penúltimo número de cada acto (un cuarteto en el primer acto y un sexteto en el segundo). Por el contrario, la utilización de los coros en la presentación, final del primer acto, y despedida de la obra remite a los modelos españoles de la zarzuela barroca.

En la adaptación realizada para el Festival de música antigua de Aranjuez 20061, hemos escogido algunos de los números más representativos de la zarzuela tratando de mantener (en la medida de lo posible dada la duración y las características particulares de este programa) la coherencia dramática de la obra. En cada una de las dos paradas que tendrán lugar durante el recorrido por los jardines, escucharemos dos divertidos fragmentos en los que se pone en escena el candente tema ilustrado de la lucha de sexos. El recorrido se cierra con un concierto en el que se interpreta una amplia selección de la zarzuela.

El sincretismo entre los elementos italianizantes y los españoles, la utilización de una estructuración formal que recoge las novedades de la música europea de su tiempo, y la precursora introducción de la temática popular en el argumento, son aspectos que contribuyen a que Los jardineros de Aranjuez pueda considerarse no sólo una de las obras más relevantes del movimiento de renovación que se desarrolló en la zarzuela a partir durante la segunda mitad del siglo XVIII, sino también un refrescante y sugestivo entretenimiento para el solaz del público en una tarde primaveral.

Notas

XIII Festival de música antigua de Aranjuez, 13 de mayo de 2006. Mercedes Lario, soprano, Marta Infante, mezzo, Salvador Parrón, tenor, y Juan Naval, tenor, y la Orquesta Madrid barroco dirigidos por Grover Wilkins.

Comentarios

Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.