España - Castilla y León

  • España - Castilla y León 07/06/2019

    Modernidad ancestral

    La OSCyL respondió como en sus mejores días al concepto claro y al gesto enérgico de Wit, quien recibió del respetable una contundente ovación, con mayor significado habida cuenta de que se trataba de su debut con la orquesta. Y por ello no me cansaré de decir que -aunque yo ya no lo vea- la medicina tiene la obligación ineludible de proporcionar a la humanidad el descubrimiento de la proteína que favorece esa fructífera longevidad de los buenos maestros. 
  • España - Castilla y León 25/05/2019

    Goebel o el clasicismo moderno

    Aunque en el fondo era uno de los conciertos del año por la presencia de un director con semejante trayectoria, la temática “clásica” del concierto atrajo a menos público que el anterior, la gran velada protagonizada por Eliahu Inbal. Sin embargo, el listón técnico se mantuvo en unos niveles parecidos, dentro de unos criterios y un repertorio totalmente distintos que dan la oportunidad a los profesores de trabajar con maestros de los que es imposible no aprender algo
  • España - Castilla y León 17/05/2019

    Pogorelich y el mundo

    No hubo choque de trenes, y en este sentido me parece de justicia hacer mención al increíble acompañamiento orquestal que Inbal y la OSCyL fueron capaces de brindar al solista. La experiencia de Inbal se impone, y desde luego hay que alabar su disposición para alcanzar semejante grado de profesionalidad y respeto al conjunto.
  • España - Castilla y León 12/04/2019

    Homenaje a la calidad

    Centro Cultural Miguel Delibes. Sala Sinfónica Jesús López Cobos. Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Andrew Gourlay, director. Wagner: Lohengrin: Preludio al Acto III. Verdi: La forza del destino: Obertura. Rossini: Guillermo Tell: Obertura. Chaicovski: Sinfonía n.º 6 en si menor, “Patética”, op. 74. Ocupación: 97 %.
  • España - Castilla y León 22/03/2019

    Agitarse

    Saraste dirigió una versión de la Primera de Sibelius simplemente admirable. Lo que más llama la atención es la falta de complejos del director finlandés al enfocar la obra desde una suerte de agitación romántica perpetua, cuando en la sinfonía ya se encuentran buenas dosis del Sibelius que mira al futuro.