Jordi Cos

Comenzó a escribir en Mundoclasico.com el martes, 5 de diciembre de 2000. En estos 18 años ha escrito 66 artículos.

  • El Espía de Mahler

    66. Los cómplices del tedio

    El tedio aguarda al acecho para saltar sobre ti en cualquier rincón oscuro de la música que amamos: entre los plieges de partituras desprovistas de alma, en la ausencia de fraseo ordenada por un director sin talento o, más común, en los programas rutinarios de las entidades culturales más reticentes al cambio, las orquestas, caldos de cultivo de este fastidio que dotado de la habilidad de una enfermedad vírica suele apoderarse a menudo con sigilo y buenas maneras de tu cuerpo. Como miembro de una sinfónica, descubrí que soy cómplice de sus fechorías tras leer en el suplemento cultural del diario El País una crónica de J. A. Vela del Campo acerca de Wolf, espectáculo estrenado recientemente en la Trienal del Ruhr, laboratorio artístico donde un visionario, Gerard Mortier, experimenta con una música –la clásica, se entiende- a cuyo contexto le ha abandonado el desodorante.
    08/07/2003
  • El Espía de Mahler

    65. Sosteniendo

    Así llego hoy: sostengo que un concierto no comienza cuando el sonido ordenado se adueña de la escena sino antes, en el preciso instante en que el oyente pone sus pies en el auditorio. La música debe ser el clímax necesario de una experiencia que se inicia en los pasillos de los teatros, y cuyo objetivo final debe ser el mismo que perseguía Kafka en la literatura: la música como hacha que “resquebraje el mar congelado dentro de nosotros mismos”.
    24/06/2003
  • El Espía de Mahler

    64. Perfil de agua

    Cuanto más se acerca la música al silencio más difícil resulta su interpretación. A veces la vida de una partitura pende de un hilo de sonido, tan fino como la crin del arco con el que recorres a menudo su liviana geografía reprimiendo el susto de romperlo que sientes al acecho en la boca de tu estómago. Lo decimos con un idioma que sabe dulce al paladar: pianíssimo. Pero no es suficiente - las palabras nunca lo son -, o acaso esperas que el director lo describa con otras menos precisas, las que sin decir nada lo dicen todo, las que te convierten en el mago que deslumbra a la audiencia a costa de una chistera y un conejo.
    10/06/2003
  • El Espía de Mahler

    63. Olvidar a Mozart

    Una creencia oriental advierte de que instalar en la capilla de nuestro cerebro un altar permanente a la memoria de un muerto, mantiene el espíritu de éste atascado en el centro del túnel que comunica el mundo con su trascendencia, frustrando su reingreso en el ciclo de reencarnaciones.
    27/05/2003
  • El Espía de Mahler

    62. Una ventana abierta

    La influencia de Celibidache alcanza incluso a quienes no han estudiado con él. Ese fue el primer pensamiento que mantuvo ocupada mi cabeza la última vez que Josep Pons dirigió a los sinfónicos del Vallés. La frase anterior son los cimientos del artículo que quería dedicar al recién nombrado director de la Orquesta Nacional de España, pero ahora me da pereza seguir, mira tú qué cosas. A ver si asomándome a la ventana abierta de la O de su apellido, como el ojo de buey de un barco, se me pasa.
    13/05/2003