Parece que el atractivo de los ensembles franceses es mayor que el de conjuntos de otros orígenes: nuevamente había una larga cola, media hora antes del concierto, y la sala se llenó totalmente. Tuve la impresión que algunos rezagados ya no pudieron acceder a la sala. No obstante, este concierto me decepcionó un poco, porque la hora y cuarto de música que escuchamos, de tres diferentes compositores, sonaba toda muy igual, como si los tres quisieran decirnos lo mismo, con la única diferencia que Boulez sabía decir lo mismo con mayor veteranía que los otros dos. Sin duda, 30 o 40 años más de experiencia, dejaron su huella.Nos visitaron 17 músicos, más el director, de los cuales cinco tocando instrumentos de viento/madera, tres viento/metales, dos percusionistas, un pianista, una arpista y un quinteto de cuerdas (2/1/1/1). Entre todos había…
Comentarios