El Teatro Nacional lleno, la presencia del presidente de la República, don Oscar Arias, y de la Ministra de Cultura, señora María Elena Carballo; las interpretaciones resplandecientes de sendas obras sublimes de Ludwig van Beethoven (1770-1827) y Johannes Brahms (1833-1897) por la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) y el director titular, Chosei Komatsu, junto al acendrado desempeño del solista en violín, Kurt Nikkanen, dieron brillo particular a la inauguración, el viernes, de la temporada oficial de la orquesta.
Sin embargo, el lustre de la ocasión se vio empañado por la vulgaridad de la selección inicial, Fanfarria, del compositor japonés Akira Senju (n. 1960), ruidosa pieza de circunstancia y sin trascendencia, escrita en 1995 para una emisión televisiva, según el programa de mano. La categoría inferior de la pieza de Senju la…
Comentarios