Era toda una incógnita lo que Carreras podría hacer con un personaje como Sansón, uno, sino el más vasto, de los personajes de la Grand Ópera francesa que requiere un tipo de voz heroica. Carreras es un cantante lírico que nunca se ha plegado bien a ese tipo de personajes, ni por voz ni por actitud. Así que deseando ver si el milagro se producía estaba el público del Liceu expectante y con ganas de dar a uno de sus divos más queridos otra noche de gloria como tantas ha tenido en el escenario donde comenzó. Pero el milagro no se produjo, el héroe no fue todo lo grande que se esperaba, estuvo, como es lógico, muy en su papel en el segundo acto donde, encandilado por la engañosa Dalila, el personaje saca sus sentimientos más emotivos, mostrando su lado dúctil a merced del amor, con momentos líricos que recordaban a sus mejores épocas, con…
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