Siguiendo la tradición de esta Semana de Música Religiosa (SMR), también este año hubo dos estrenos importantes en Cuenca: el primero de ellos a cargo de Antonio Parera [ver crítica] y el segundo -como es habitual- de un compositor no español. Si en ediciones anteriores se recurrió a compositores ingleses (Tavener, 2005), norteamericanos (Riley, 2004), y de la antigua URSS (Auerbach, 2006), este año le ha tocado el turno a Europa del Norte, en la figura de Hans Rotman (Rotterdam, 1954).
La nueva directora artística de la SMR, Pilar Tomás, parece dispuesta a arriesgar más con sus encargos, ya que la trayectoria de Rotman, aún siendo interesante, no es en absoluto tan brillante -dentro del mundo de la música clásica- como la de los compositores de las tres últimas ediciones. Pero estos son tiempos de cambio, donde es difícil saber hacia…
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