Tras su marcha de la Orquesta Nacional Rusa, excelente formación que Mikhail Pletnev fundara y a la que pudimos escuchar en Sevilla hace unos meses, el director ruso parece ahora más volcado en sus orígenes pianísticos y en jalonar una carrera de intérprete, que ya había comenzado cuando a los 21 años ganara el Premio Chaikovski, y de la que ahora quiere hacer su mejor tarjeta de presentación.Es Pletnev un pianista más virtuoso y técnico que emocional, así pues la Sonata nº2 'Waldstein' de Beethoven tuvo un punto de mecánica frialdad que le restó muchos enteros a la interpretación. El Adagio molto por ejemplo parecía recordarnos mas a las filigranas impresionistas de un Ravel que a la intensidad beethoveniana. El difícil Rondo fue leído en un suspiro, y la partitura en general careció de cuerpo sonoro y entidad. Ello en una obra tan…
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